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¿Por qué no se manifiestan los jóvenes?

agosto 16, 2010

La inmensa mayoría de los medios de comunicación y algún que otro blogger llevan mucho tiempo intentando extender la opinión de que los jóvenes permanecen impasibles, mirando poco más que como espectadores el devastador estado en el que se está sumiendo España. Muestran cada vez que tienen oportunidad la caricatura de unos jóvenes que no hacen más que jugar a su Play Station, beber y drogarse en botellones, sin trabajar, y sin formarse. Para ello han inventado incluso el término de “ni-nis”, para referirse a los jóvenes que ni tienen actividad laboral, ni estudian. Por si esto no bastara, no son pocos los que apuntan a los jóvenes como culpables de su propio mal: ese veintitantos por ciento de paro, se debe a su poca capacidad emprendedora, a su cada vez peor formación (como si los jóvenes se enseñaran a sí mismos) a su apatía, a su falta de motivación, a su carencia de brío.

A los que así piensan, solo me gustaría mostrarles el siguiente vídeo, en el que podemos ver lo sucedido en una manifestación en la que un grupo de jóvenes intentaba expresar su oposición a los nuevos planes de estudio de Bolonia:

Nada más que comentar, por ahora. Solo una pregunta: ¿a qué intereses sirven los policías que apalean a jóvenes manifestantes y periodistas que cumplen con su obligación?

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28 comentarios leave one →
  1. agosto 17, 2010 4:48 am

    Sé que sonará un poco cafre, pero ahí va:

    1. Lo de Bolonia es una buena reforma que mejorará las universidades españolas.

    2. Defender el status quo en la universidad española es como defender la sabiduría de las piedras. Casi cualquier cosa, incluyendo escoger los profesores mediante sorteo en un asilo de perturbados mentales con complejo napoleónico, mejoraría la calidad del sistema actual.

    3. Es un cambio minúsculo, y realmente poco importante.

    4. Es un ejemplo de libro de lo que decía en mi post: estudiantes universitarios semiprivilegiados en plena protesta onanista. Por mucho que nos emocione, es una minoría de una minoría protestando no sólo por algo irrelevante, sino contra algo bueno.

  2. elena permalink
    agosto 17, 2010 6:42 am

    Y a mí me gustaría saber a qué intereses responden los manifestantes. Me gustaría saber cuántos de ellos se han leído el plan Bolonia y si realmente saben por qué protestan. Lo que yo veo en un montón de jóvenes descontentos, sin futuro, y que necesitan de muy poco para ponerse a saltar como canguros con el primero que les caliente la oreja.

  3. agosto 17, 2010 8:32 am

    Egócrata, hay varias cosas que me chirrían mucho de tu intervención. Por un lado que consideres privilegiados en algún grado a los universitarios españoles. ¿Un colectivo con la perspectiva de más de un 40% de paro, con contratos basura asegurados durante mucho tiempo, con unas viviendas que pese a la bajada de precios no se podrán permitir en décadas y un largo etcétera de circunstancias desfavorables te parece un colectivo privilegiado? Por otro lado, tu afirmación me sorprende doblemente, porque si al final según tú, acaban manifestándose un conjunto de privilegiados por un tema poco relevante, tal vez la conclusión es que los jóvenes no están tan dormidos como mantienes.

    En cualquier caso, los motivos de la manifestación no me parece lo más importante, lo que verdaderamente me parece destacable es la actitud de los cuerpos de seguridad (que al fin y al cabo, actúan movidos por ordenes políticas) de reprimir a toda costa. El mensaje, es que este gobierno que se las da de tolerante y dialogador, a la hora de la verdad no habla con nadie, y defiende los intereses de los que (ellos creen) les mantienen en el poder o le facilitan el acceso al mismo. Así que efectivamente, mucho me temo que lo que ha pasado es que, como dices en tu post de hoy, los jóvenes han interiorizado la idea de que las manifestaciones no llevan a nada más que a descargar un poco de adrenalina y llevarse unos cuantos palos por parte de las “autoridades” y santas pascuas.

    Y efectivamente, Elena, yo no estoy discutiendo las motivaciones de los manifestantes, pero insisto en que me dan igual: si se estuvieran manifestando contra la reforma laboral, el resultado hubiera sido parecido o peor. Tal vez si la manifestación hubiera sido, en su momento, contra los toros en Cataluña, otro gallo les hubiera cantado…

  4. agosto 17, 2010 10:23 am

    La mayoría que tacha a los jóvenes de hoy en día de drogadictos, vagos y maleducados son las personas de 40 y tantos en adelante. Gente que no ha necesesitado estudiar una carrera para conseguir un buen puesto, porque con un simple cursillo formativo el trabajo era suyo. Gente que ha accedido a pisos pos 2 millones de pesetas y que ahora cuestan 40. En definitiva, otra época.

    Ahora la situación no es tan buena, y sobre todo ha empeorado con la maldita crisis. Las empresas no confían en los jóvenes sin experiencia y parece que los estudios universitarios no se valoran. La vivienda está fatal e independizarse no es fácil sin un buen trabajo. En el fondo, es la pescadilla que se muerde la cola. Por eso, los “mayores” deberían ser más compresivos y entender que todo tiempo pasado fue mejor (en algunos aspectos…).

  5. agosto 17, 2010 10:48 am

    Egócrata sinceramente, la idea que planteas en tu blog me parece un poco inocente e infantil, sin ánimo de ofender. Como bien dices al final del post, lo más seguro es que algo así solo llevara a unos cuantos minutos de gloria a sus protagonistas en los telediarios, minutos que serían totalmente inútiles, puesto que nadie se tomaría en serio algo así nunca, entre otras cosas porque si la puesta en escena no es seria, el contenido tenderá a juzgarse como poco serio.

    Por otro lado, entiendo que el juego sería poner en ridículo a los político, pero…¿para qué? Está claro que cuesta muy poco trabajo poner en ridículo a Zapatero (de hecho lo hace el solo constantemente) pero, si Zapatero queda en ridículo frente al electorado quien gana…¿¿¿Rajoy??? Podríamos avergonzar a Esperanza Aguirre (muy fácil de nuevo) pero…¿a favor de quien? ¿quien sería la alternativa? Y así sucesivamente.

    El problema de España es que a veces da la sensación de que se intenta arreglar algo, y cuando se da con la solución, por otro sitio aparece otro problema como consecuencia del que se ha resuelto, y así una y otra vez. A veces pienso si es que simplemente el país no da más de sí, porque a nadie en el fondo, le interesa bajarse de su burro. No solo es falta de liderazgo, es que da la sensación de que no hay nadie, o hay muy pocos de valor a los que liderar (lo cual en el fondo es un problema más grave). Llevo diciendo desde el principio de la crisis que en España hay que cambiarlo casi todo, o ninguna medida aislada funcionará. Pero el tiempo va pasando, y todo es cada vez un poco más desesperante.

    historietasvarias, efectivamente, esa es otra manipulación de los medios, el poner el foco sobre los jóvenes (además…¡hoy se considera joven a un adulto de 35!) cuando el problema está un poco más arriba. Esa es la manera tendenciosa de presentar la situación que tanto me molesta, y que nos tenemos que tragar todos los días.

  6. agosto 17, 2010 10:40 pm

    No te diré nada sobre la primera parte del artículo, porque pienso que necesitaría un libro entero, pero sobre el vídeo y tu pregunta final:

    Los “estudiantes” se dedicaron agredir a la policía ese día y algunos anteriores y la policia se limitó a hacer su trabajo.

    El trabajo de un periodista no es hacer de escudo humano ni de manifestante y la herida del periodista que sangra difícilmente es de una porra.

    Otro apunte: el dispositivo se llevó rematadamente mal, pero la causa no es por exceso, si no por defecto antes de que se complicasen las cosas.

  7. agosto 18, 2010 8:10 am

    Bueno, tal vez ese es el problema, que parte del trabajo de la policía sea agredir a estudiantes y trabajadores que intentan luchar por sus derechos siempre que reciban órdenes “de arriba”. El problema es que los policías pueden ser tan educados o energúmenos como cualquier otro ciudadano, y los que le dan órdenes está claro que solo miran por su propio interés y el del que los ayuda. En tu opinión, el dispositivo se llevó mal por defecto, o sea, que según tú los estudiantes y el periodista (que me tengo que creer que hacía de escudo humano) recibieron menos de lo que deberían…¿no? Pues si eres tan amable, te pido tu ayuda, y como pareces ser un experto en estas lides, te invito a que me digas, mirando los siguientes vídeos, en cual de ellos, a tu entender, los manifestantes reciben menos hostias de las que deberían, más de las que deberían, o justo las que se merecen:

    Gracias por su inestimable ayuda.

  8. agosto 18, 2010 1:38 pm

    No, quizá no me he explicado:

    Es muy bonito decir que la policía no puede pegar a nadie, pero es tan absurdo como pensar que los manifestantes no hacen ningún acto de violencia, en este caso -no me pongo en los otros vídeos, no sé que pasó- una parte importante del personal que se “manifestaba” llevaba un buen rato repartiendo hostias a todo lo que se movía, a menudo amparándose detrás de los fotógrafos de la prensa. Seguramente tú opinarás que la función de los policías es dejarse pegar -cosa que por cierto estuvieron haciendo durante un buen rato.

    Si tienes una manifestación que se sale del recorrido autorizado la tienes que parar antes que entre en sitios potencialmente peligrosos, si no hubo muertos ese día fue porque Tomas de Aquino velaba por sus patrocinados. A eso me refiero, se actuó tarde y mal.

    Sobre el fotógrafo herido, con una porra no le abres la cabeza a nadie que no tenga una herida previa, con lo que yo me arriesgaría a decir que le cayó algo -ese día vi volar de todo- o le dieron con una culata.

    En un país civilizado uno se debe manifestar civilizadamente, las normas de convivencia mínimas exigen no golpear a la policía ni quemar papeleras.

  9. agosto 18, 2010 1:51 pm

    También es muy bonito decir que la gente se tiene que quedar quietecita en su casa cuando le destrozan la vida, o va viendo como poco a poco le van arrebatando derechos. En un país civilizado, las personas se manifiestan civilizadamente, eso es de perogrullo, pero en esa clase de países (entre los cuales no se encuentra España, desafortunadamente) los ciudadanos son escuchados por algún agente social (llámese sindicatos, llámese representantes del gobierno) que se sienta a negociar con intención de eso: de negociar, no de salvar su pellejo a costa de lo que sea, sin ni siquiera escuchar al que tiene delante.

    Es triste, muy triste que alguien tenga que llegar a situaciones violentas de ese tipo para intentar que le hagan caso. Pero más triste tiene que ser ver como de la noche a la mañana te dejan de patitas en la calle con un futuro a priori bastante negro, y encima recibir palos por parte de las fuerzas de seguridad, como les pasa seguramente a muchos ciudadanos de los videos. Yo no justifico nada, solo me pregunto qué puede hacer la ciudadanía cuando no tiene manera ninguna de que se le escuche en sus reivindicaciones, encima cuando son justas, y otros se gastan lo que han obtenido corruptamente en lujos lo que a ellos les falta para alimentar a sus familias.

  10. elena permalink
    agosto 18, 2010 2:13 pm

    Cambiosocial, a mí también me gusta ver iniciativas ciudadanas, sobre todo de los jóvenes, que se revelan contra lo que creen injusto, o simplemente no les cuadra. Llevamos demasiado tiempo tragando carros y carretas en la ilusión de un liberalismo democrático mal entendido, y mirando impasibles como los “listos” se han hecho dueños en la sociedad cubriendo de mierda y corrupción todos los ideales que lentamente se habían fraguado en España. Sin embargo, los motivos sí importan. No es lo mismo manifestar tu oposición a una norma o acción del gobierno que seguir a pies juntillas al primer iluminado que te de una razón para protestar. Lo primero es un ejercicio de libertad democrática, lo segundo es peligroso. A la historia me remito.

    Egócrata tiene razón. Motivos para la protesta los ha habido varios y variados, y sin embargo nadie ha movido ficha. No sé que intereses particulares puede haber en contra del plan Bolonia, pero a la vista de los acontencimientos, haberlos, haylos. Y eso es lo que critico y en eso no estoy de acuerdo contigo. Una cosa es movilizarse y otra comportarse como borregos.

    Historietasvarias, lo que dices es injusto. Te voy a contar una historia.

    Una chica que tenía un problema le pidió ayuda a su madre para solucionarlo. La madre le dijo: Hija, ves este huevo, si lo meto en una perola con agua hirviendo, se endurece. Ves esta zanahoria, cuando la meto en la perola se ablanda hasta deshacerse. Ves estos granos de café, cuando los hiervo apenas cambian su aspecto, sin embargo transforman el aroma y el sabor del agua, la convierten en un rico café. No dejes que los problemas endurezcan tu corazón como el huevo, ni que te destruyan como a la zanahoria, sé como el café, da lo mejor de ti y cambiarás tu entorno como hacen estos granos con el agua.

    Los de cuarenta y tantos quizá sean tus padres e hicieron las cosas lo mejor que supieron y pudieron. Vivieron su juventud en la época que les tocó vivir de la misma manera que tú vives la tuya en la que te toca. Ellos sí lucharon y se movilizaron y por eso hoy tienes unas oportunidades con las que ellos jamás pudieron ni soñar. Hicieron un buen café durante la transición, ahora te toca a ti hacer un buen café con la democracia. No siempre estarán tus padres para hacerte el café.;)

  11. agosto 18, 2010 3:00 pm

    Elena, no veo por que una cosa debe llevar a la otra: no sé por qué el manifestarse debe implicar cierto grado de borreguismo, en unos casos lo habrá, en otros existirá un grupo de personas con los mismos intereses que se unen para reivindicarlos.

    Haces referencia a lo que en mi opinión es un mito de la transición-democracia: que esta última vino después de “luchas” y que fueron esas presiones las que nos la trajeron. No sé quienes serían esos luchadores de la democracia, pero desde luego la generación anterior, la de los padres de los treintañeros actuales, no lo fue. No conozco a nadie de esa generación que saliera a la calle a manifestarse por nada, ni a luchar por la democracia que estaba por venir y que claramente se hizo de arriba a abajo. El mismo Franco la concibió en gran medida, por más que les pese a muchos, y el resto de agentes sociales en mayor o menor medida aceptaron la nueva situación. No estoy diciendo que la generación anterior no pasara por muchos sinsabores, pero el de luchar por la democracia, mucho me temo que no fue uno de ellos, al menos en el 99% de los casos.

    Es evidente que los hijos de esa generación han vivido muy bien durante muchos años, el problema es que ahora España se encuentra en una situación crítica, a muchos niveles (político, económico, social…) y el panorama es bastante desesperanzador. De ahí que la tensión se sienta en el ambiente.

    Va a ser tarea de todos reconducir la situación de la manera mas pacífica posible. La violencia no es solo el quemar contenedores en la calle y recibir palos por parte de las autoridades: también es violencia el ejercer el poder recortando las libertades de los demás y creando situaciones injustas.

  12. agosto 18, 2010 5:39 pm

    Estás mezclando churras con merinas. El vídeo original del que hablas es fruto de muchas cosas pero no de las injusticias que mentas aquí. Ni se había echado a nadie a la calle ni tan siquiera se protestaba por el precio de las matriculas.

    Hay matices y matices, y con el argumentario de tu respuesta se han justificado cosas que ni tu ni yo defendemos.

    Se pueden hacer muchas cosas para protestar, pero no hace falta ir con palos a darle a los que tienes delante.

  13. agosto 18, 2010 5:54 pm

    Olvida el primer vídeo, no sé por qué te obsesionas con él. Lo cogí porque di con el a través del blog de “Materias grises” que cito en la entrada, pero podría ser cualquiera de los que enlacé unos comentarios más arriba, es más, los de los comentarios me parecen más significativos de lo que quiero expresar, que no es más que la idea de que los poderosos tenderán a reprimir por la fuerza (sea física, o de cualquier otro tipo) los intentos de cambiar su privilegiado status quo. Y lo más sangrante, en mi opinión, es que lo hacen enfrentando a unos trabajadores con otros, supongo que aplicando lo del “divide y vencerás”. Tiene que ser verdaderamente triste que un policía reciba la orden de un superior de cargar contra sus propios conciudadanos. Tal vez las leyes contemplan la posibilidad de “inhibirse” de un funcionario (por muy cuerpo armado que sea) en esa clase de situaciones.

    Supongo que el concepto de “conciencia de clase” es algo más real de lo que parece, y que mientras menos conciencia de clase tengan algunos colectivos, más fácil será para los poderosos manipular a su antojo. Curioso que el PSOE intente crear conciencia de clase en colectivos como los homosexuales o las mujeres, pero deje bastantes desatendidos a los trabajadores o a los jóvenes. Curioso.

  14. elena permalink
    agosto 19, 2010 2:02 am

    No me atribuyas palabras que no digo. Si de lo escrito sacas la conclusión de que he dicho que manifestarse implica cierto grado de borreguismo, o una de dos, o no me he explicado bien, o no has leído con atención.

    No es borrego quien manifiesta una oposición ya sea en la calle, en los medios de comunicación o donde más le plazca. Es borrego, y no en cierto grado, sino en grado supino, quien se hace eco de una voz ajena sin criterio propio y concretamente en el ejemplo que has dado más parece lo segundo que lo primero. ¿por qué? Porque esos mismos jóvenes han tenido sobradas razones para salir a la calle y no lo han hecho. Montar semejante espectáculo por algo así con las que se han dejado, se dejan y se dejarán pasar demuestra muy poco criterio en cuanto a lo que de verdad será importante en su futuro. Privatización de sectores públicos, retroceso en condiciones laborales, pérdida de poder adquisitivo, casos de corrupción política, especulación en el sector inmobiliario….. la lista es muy grande y los he oído quejarse pero no los he visto actuar. Parece que estas cosas no fueran con ellos y son precisamente ellos quienes las van a padecer. Recientemente he estado en manifestaciones en contra de la medida gubernamental que pretendía alargar la edad de jubilación y la gran mayoría de los manifestantes viajaban con el IMSERSO.

    Respecto a la transición, lo que he dicho es que se hizo un buen café. Fue una transición modélica. Y eso fue un mérito de todos. No sólo es lucha salir a la calle a volcar contenedores, también lo es la conquista de los derechos y libertades de las que hoy disfrutamos. No negaré el papel de Franco en esta transición, eso lo hizo bien. De hecho, hizo bien muchas cosas, pero eso no le lava la cara. Levantó al ejercito en armas contra su propio pueblo e instauró una dictadura que nos apartó de Europa mucho más que los Pirineos durante 40 largos años, instauró la pena de muerte y encarceló a quienes pensaban diferente. No lo vamos a juzgar, está muerto y enterrado, pero a santificar tampoco.

    Dices que los hijos de esa generación han vivido bien durante muchos años. Estos últimos años todos hemos vivido muy bien si entendemos por vivir bien disponer de mucho dinero ¿acaso los jóvenes no lo han hecho? Poseen de niños mucho más de lo que yo he poseído en toda mi vida empezando por los yogures y acabando por las clases de inglés. Quizás sea ese el problema, que para poseer algo sólo necesitan pedirlo y en estos momentos de recesión ya no vale el pedir, ahora les toca luchar por lo que quieren y esa lección es la que van a tener que aprender.

    Con todo esto no pretendo demonizar a la juventud ni dar la razón a quienes la critican. Si no reivindican es simplemente porque no han necesitado hacerlo pero si alguien tiene capacidad de reacción son precisamente ellos. Son jóvenes, formados, informados y capaces. Es cierto que esta crisis nos ha pillado por sorpresa a todos y ya se sabe, que desde que sale el sol hasta que se calienta el océano hace falta un tiempo. Pues esto es igual, que se está fraguando un cambio y se necesita tiempo para asimilarlo, pero cambiará y no hay porque pensar que será peor. Hasta la fecha ningún cambio lo ha sido, que yo sepa.

  15. agosto 19, 2010 9:26 am

    Seguramente te entendí mal.
    Efectivamente, actúa como un borrego el que sale a la calle a manifestarse sin criterio propio. No sé si sería el caso de los del primer vídeo, pero si lo hacían movidos por eso, teóricamente eran unos borregos. En todo caso lo sabrán ellos, o tal vez ni eso. Pero como digo, ese primer vídeo no tiene demasiada importancia en la conversación. Lo que quería dejar patente es que cuando efectivamente los jóvenes salen a manifestarse, se encuentran de frente con la represión de los poderosos y sus intereses, y no tengo muy claro que se pueda conseguir algo por esa vía, incluso si se lleva a los extremos que podemos ver en los otros vídeos de los comentarios. Por otro lado, es cierto que los jóvenes tienen mucho motivos para manifestarse, pero tal vez como decían por otro blog, esta clase de protestas pueden tener más posibilidades de prosperar si se hacen por algo concreto (como el caso de Bolonia) que si se hacen por algo más “general” como “trabajo para todos”, supongo que porque se puede poner sobre la mesa una reivindicación concreta sobre la que es más fácil llegar a un acuerdo o simplemente trabajar sobre ella.

    En cuanto a lo de la transición y Franco, estoy a la vez en acuerdo y en desacuerdo contigo. Respecto a lo de Franco, por supuesto que su régimen tuvo muchísimas cosas de las que avergonzarse, por decir algo suave, aunque sinceramente, no soy un experto en Historia, y en temas como este tienen tantos ángulos y precisiones que es difícil llegar a algo concreto sobre lo que discutir. En cuanto a lo de la transición…evidentemente, fue una ventaja enorme que se hiciera pacíficamente, aunque la verdad, empiezo a pensar que muchos de los problemas que arrastramos ahora, se originaron en aquella época. En concreto, no tengo muy claro que el modelo autonómico sea el más adecuado para España, aunque bueno, eso llevaría a otra discusión interminable en la que muchos puntos no tiene más remedio que ser simple especulación u opinión.

    Y en cuanto a los jóvenes…bueno, puede que parte del problema sea generalizar demasiado con ese colectivo…De hecho, yo conozco a jóvenes de todos los tipos: muy formados, casi sin formar, capaces, incapaces, irresponsables, responsables…Pero sí, coincido contigo en que parte del problema es que es duro que acepten que su calidad de vida en términos exclusivamente económicos, al menos durante un tiempo, es probable que en algunos casos vaya a menos. Y eso no es fácil de aceptar para alguien que, en muchos casos, lo ha tenido todo sin hacer demasiado esfuerzo. Pero bueno, supongo que eso ha pasado muchas veces desde que el mundo es mundo, supongo que nada nuevo bajo el sol. Todo se supera.

  16. elena permalink
    agosto 20, 2010 12:50 am

    Ále, ahí va una reflexión sobre dos términos que utilizas: represión e intereses.

    Represión. Si de algo adolece este gobierno es de exceso de paternalismo. He estado en muchas manifestaciones últimamente y no he visto esa represión por ningún sitio. Una cosa es salir a manifestarse y otra diferente alterar el orden público. Nadie en su sano juicio pretende resolver los conflictos con violencia ni una sociedad civilizada lo debe permitir. Así que nada que ver con si es un caso concreto para poner sobre la mesa. Lo fue la manifestación contra la guerra de Irak, caso concreto, lo fue la que te he indicado contra el retraso de la jubilación, caso concreto, lo ha sido la convocada recientemente en el pais vasco, caso concreto y hecho de menos la de la oposición a la guerra de Afganistán entre muchas otras. Casos concretos e intereses.

    Intereses. Eso todos. Entre los que arengan y los que hacen oídos sordos. El mundo está plagado de intereses, en todas las acepciones de esa palabra. Pero en una sociedad, el único interés, en el sentido de valor, que merece la pena considerar es el de sus jóvenes. Ellos son los que van a recoger el testigo y ha hacer el mundo a su imagen y semejanza. Quizás por ello, cada partido político propone su propia ley de educación y educar no se si educan pero confunden. De eso se trata ¿no?

    “no soy un experto en Historia, y en temas como este tienen tantos ángulos y precisiones que es difícil llegar a algo concreto sobre lo que discutir”.

    Yo tampoco. Pero no hace falta ser un experto para saber que la historia si algo no es, es precisa. Precisas son las matemáticas. La historia cambia mucho según quien te la cuente, cómo te la cuente y cuándo te la cuente. Ayer mismo tres compañeras me contaron una misma historia. Una historia, tres versiones. Y ese periodo histórico es demasiado reciente como para poder ser tratado con un mínimo de objetividad. Todavía quedan heridas abiertas que es preciso cerrar.

    “En concreto, no tengo muy claro que el modelo autonómico sea el más adecuado para España, aunque bueno, eso llevaría a otra discusión interminable en la que muchos puntos no tiene más remedio que ser simple especulación u opinión.”

    No veo el porqué, la discusión es sana si se hace desde el respeto. El estado autonómico forma parte de nuestra Constitución y se votó en sufragio universal. Tú piensas que ese modelo no es bueno, no dices por qué aunque los hay que piensan en términos económicos que es un lujo que ya no nos podemos permitir. Yo pienso que, efectivamente España esta constituida de nacionalidades y regiones con entidad propia y que me la sudan los asuntos económicos porque no se pueden erigir los pilares de una sociedad sobre cimientos de papel moneda. Ni aun eso. A mí no me molesta el número de Cortes que compongan un Estado, lo que me molesta es la inaptitud y corrupción de los diputados que componen las Cortes. Las autonomías no son el problema, el problema lo son sus representantes.

    En cualquier caso, si el debate está abierto se debería dar la opción al pueblo de expresarse en un referéndum y modificar la Constitución si es necesario pero eso es algo que el gobierno no está dispuesto a hacer, y dudo que muchos ciudadanos estén preparados para decidir. Yo, la primera.

    “Y en cuanto a los jóvenes…”
    Tienes un don. Tomas algunas de mis palabras, las mezclas y trasmites una idea completamente diferente pero me gusta hablar contigo. Tiene su aquel. Si algo tiene la historia es que no se puede repetir. La línea del tiempo solo viaja en una dirección, del pasado al futuro, al menos en nuestro mundo, el mediano, cosas de la termodinámica supongo. Y en esa dirección, orientada siempre hacia el futuro, desde que el mundo es mundo hemos ido mejorando constantemente. Nada que ver nuestra forma de vida con la de cualquiera de nuestros antepasados ¿no es así? En ese caso ¿por qué pensar que de ahora en adelante será peor? Lo único que necesitamos es que la juventud se ponga las pilas y participe de la vida democrática que tenemos. Siendo responsables estarán en condiciones de exigir responsabilidad a la esfera política. Y sí, los retos que a ellos les esperan son importantes porque son globales, pero estoy segura de que sabrán hacer un buen café.

  17. Descla permalink
    agosto 20, 2010 5:14 pm

    No he leído los comentarios, quizás esto ya se haya dicho: los jóvenes no se manifiestan porque carecen de un ideal honrado en el que creer. Todas las ideologías se han ido éticamente a la mierda y han demostrado su falsedad respecto a lo que prometían y a lo que acababan dando. No se fían de salvapatrias, de líderes ni de caudillos, que, sospechan, acabarán engañándolos en beneficio propio. Yo tampoco me fío y no soy “joven”, así que ellos…

    Saludos, luego leeré los comentarios cuando tenga un rato.

  18. agosto 20, 2010 8:35 pm

    Tendemos a explicar las cosas por una sola causa, pero supongo que eso en pocos casos se corresponde con la realidad. En este, me da la sensación de que pasa precisamente eso: los jóvenes no se manifiestan (o no lo hacen todo lo que deberían) por un conjunto de cosas. Y entre ellas están todas las que han ido apareciendo aquí. Como hacemos todos a la hora de tomar una decisión, pondrán a un lado de la balanza lo negativo, y en otro lo positivo, lo que tienen, lo que arriesgan y lo que pueden conseguir. Y el resultado de este cálculo les hará concluir que no les merece la pena salir a la calle a manifestarse. Y punto pelota.

  19. elena permalink
    agosto 22, 2010 3:38 am

    Pues sí descla, tienes razón. Hoy somos todos muy críticos, escuchamos constantemente en los medios de comunicación a cerca de los casos de corrupción y malas prácticas de nuestros representantes y claro, es fácil desmoralizarse. Crítica no falta.

    Lo que no es cierto es que las ideologías se hayan ido a la mierda por haber demostrado falsedad respecto a lo que prometían y han acabado dando. En los últimos años la lucha sindical nos ha traído más derechos que deberes a nivel laboral, un mes de vacaciones, ILTs, permisos por boda, paternidad, enfermedad de familiares, asuntos propios, contratos indefinidos casi imposibles de rescindir… ¿dónde está la falsedad respecto a lo que prometían y han terminado dando?.

  20. elena permalink
    agosto 22, 2010 3:39 am

    Si, y luego se pondrán a jugar a la play. Hay que ver cómo has cambiado el discurso de tu entrada. Como ya has dicho en alguna ocasión hay de todo y hay jóvenes que se han comprometido con diversas asociaciones y ONGs, que es otra forma de manifestarse. Asociarse para la defensa de un interés común. Y si son capaces de ocuparse de las ballenas ¿por qué no han de ser capaces de ocuparse de su propio futuro?

  21. agosto 22, 2010 8:53 am

    No, no es que haya cambiado el discurso, simplemente he ido aportando distintas perspectivas del problema conforme han ido apareciendo los comentarios. El objetivo del post era simplemente llamar la atención sobre que el factor de represión no debe desdeñarse por completo. Represión a todos los niveles si me apuras (social, del entorno…).

    Coincido con Desclasado con que las ideologías han decepcionado mucho. Han chocado con lo de siempre: con la naturaleza humana, que hace que lo que es muy bonito y parece muy fácil de conseguir sobre el papel, se convierta en algo a menudo impracticable y lleno de injusticas.

    Hay que verlo todo con la mayor perspectiva posible. El sindicalismo logró muchas cosas en el pasado, pero desgraciadamente el péndulo se ha ido moviendo, y cosas como “los mercados”, “los grandes capitales” o movimientos como la globalización y la descentralización le han ido comiendo terreno, y hoy podemos decir con tranquilidad, que desgraciadamente, las últimas décadas han supuesto (al menos en el caso español) un claro retroceso en la práctica en cuanto a los derechos de los trabajadores: más temporalidad, descenso descarado de los salarios reales, falta total de estabilidad, precariedad…y un largo etcétera. Y eso ante la impasibilidad de los sindicatos, que solo se preocupaban por sus propios intereses.

    Así que no me extraña que las cosas estén como estén.

  22. elena permalink
    agosto 22, 2010 1:43 pm

    ¿represión? Si consideras que yo hay represión resultaría curioso leer lo que opinas de China, Corea del Norte, América, Africa…. Debe ser que cosa de que vives fuera y no sabes que aquí una niña puede quedar embarazada y abortar a los 16 años. Y todo le sale gratis. La bronca de sus auténticos padres y el aborto. Papa Estado le soluciona el problema sin preguntar. ¿Qué has nacido mujer y la naturaleza te ha dado un cuerpo de hombre? No hay problema, papa estado corrige ese error. ¿Qué has sido víctima del timo de la estampita? No te cortes, se lo dices a papá y asunto resuelto. ¿Qué has dilapidado tu fortuna y te has quedado sin un dudo? Pues diló, no vaya a ser que te quedes sin vacaciones. Lo que supongo que un padre no puede entender es que con tanto celo en la crianza, los niños se le reboten. Y está claro que un niño malcriado tarde o temprano coge rebotes. No niego que la sociedad española, no sólo la juventud, está un poco infantilizada, pero ya madurará. Es ley natural. Y si consentimos que ese paso a la vida adulta sea a base de bofetadas es que con tantos años de historia no hemos aprendido nada.

    La naturaleza humana. Si algo la caracteriza es una extraordinaria capacidad de adaptación. Casi como las bacterias. Cualquier otra especie fallece ante la mínima alteración en su nicho ecológico, pero los seres humanos nos hemos adaptado perfectamente a cualquier circunstancia, hemos hecho algo más, hemos transformado el entorno para hacernoslo más cómodo, más habitable. Y la naturaleza además nos ha dado un don precioso, el de la palabra. Gracias a él estamos hablando tu y yo, y gracias a él podemos transmitir nuestras experiencias a nuestros hijos. Así aprendemos. Es cierto que la palabra tiene un doble filo, y podemos usarla para la paz o para la guerra, pero guerras mediante, aquí estamos, avanzando. Y si hemos llegado hasta aquí no ha sido por nuestro poder de destrucción, ha sido por la palabra y las ideas que la palabra es capaz de desarrollar. Hacen falta nuevas ideas, cierto, pero disponemos de la mejor herramienta que cabe imaginar para desarrollarlas.

    El sindicalismo. El sindicalismo no es sino un idea que tomó forma bajo los diferentes sindicatos. Un sindicato es una asociación de trabajadores. Y su historia te demuestra que cuando los trabajadores o cualquier otro colectivo se asocia puede conseguir grandes cosas. No es que el sindicalismo esté en crisis, simplemente ocurrió que dejó de tener sentido al conseguir todas esas mejoras de las que hoy disfrutamos y los sindicatos dejaron de contar con el apoyo de los trabajadores que ya no eran obreros, se consideraban ricos propietarios. Estos últimos años hemos vivido en una burbuja de ilusión creada precisamente por el mercados y grandes capitales que nos ha despojado de nuestra naturaleza, una naturaleza luchadora y buena. Luchadora porque nos ha traído hasta aquí a través de los siglos, y buena porque si no nos hubíesemos ayudado, sólos nunca hubiésemos podido recorrer el camino. Una vez que tomemos conciencia de la situación regresará.

  23. agosto 22, 2010 2:11 pm

    Evidentemente, la represión social es mayor en otros países, pero eso no quiere decir que en España no exista. Creo que sin darte cuenta has puesto el dedo en la yaga. Efectivamente, en España, hay muy poca o ninguna represión para unas cosas (como las que citas) y mucha y muy dura para otras. Tal vez eso debería hacernos reflexionar. La clave, evidentemente está en los intereses de los poderosos.

    Tú también has acabado dándote cuenta de que la naturaleza humana tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Ese es el problema, que el humano, genéticamente está diseñado para sobrevivir. Pero su entorno ha cambiado brutalmente en unos miles de años, y la biología es mucho más lenta que la cultura en adaptarse. Esa adaptación, que nos llevó a un relativo éxito como especie, está referida a un entorno que ya no existe, o al menos, no es el entorno en el que la mayoría de humanos se mueven habitualmente. Ya no estamos en la sabana africana, por eso esa adaptación ya no funciona. La avaricia que antes permitía que acaparando alimentos tu tribu sobreviviera o no, ahora provoca burbujas financieras. Ni la biología humana ni el sistema económico habían pensado en eso, de ahí el problema en el que nos hemos metido.

    Respecto a los sindicatos, el problema es que te saltas una parte de la historia: ya no son meras representaciones de trabajadores. Son una casta, y como tal, ha ido adquiriendo privilegios, sin mirar hacia abajo y sin ser conscientes de que su razón de ser era representar a los trabajadores. Durante un tiempo han ido por libre, y no solo no los han representado, si no que los han vendido por un puñado de monedas que les pasaban los partidos de turno para comprar su docilidad. Los propios trabajadores han sido eso: una moneda de cambio que al final ha sido la perjudicada como consecuencia de recibir un triple fuego cruzado que le disparaban los partidos, los sindicatos y los grandes intereses económicos de este país.

    Ahora toca “desfacer el entuerto”, que diría Don Quijote. Pero mucho me temo que la cosa no va a ser nada fácil.

  24. elena permalink
    agosto 23, 2010 11:57 am

    Salió el genio. Pues sí, menudo nudo gordiano has liado. Vamos a ver si podemos hacer algo o llamamos a Carlomagno.

    Los poderosos no tienen más interés que permanecer en la poltrona y mantener en la medida de lo posible el orden público. Si en estos tiempos de crisis e incertidumbre, los rebotes se convierten revueltas populares, que todo cabe, ya sabemos cual va a ser la respuesta. La violencia no genera más que violencia. Lo único que tiene que hacerte reflexionar es que con la que está cayendo esas revueltas estudiantiles obedezcan exclusivamente al Plan Bolonia. ¡Cómo si ese fuera el principal problema que tenemos!. No, ahí los intereses campan entre quienes arengan a los estudiantes. Y eso también es materia de reflexión. Qué sencillo resulta arengar en tiempos revueltos y qué interés hay en que ese plan no siga adelante.

    Sobre la naturaleza humana. Podemos decir que tiene sus cosas buenas y malas, pero lo cierto es que tiene sus cosas y punto. Y cada una de estas cosas puede ser buena y mala según se mire. Un ejemplo, la avaricia. Tú mismo has reconocido que tiempos atrás nos ayudó a sobrevivir y hoy en cambio nos ha llevado a un consumo excesivo que ha sido causa de la burbuja. Así pues, no podemos juzgar que la avaricia sea necesariamente mala.

    No es verdad que el entorno haya cambiado tanto en los últimos miles de años. Estamos saliendo de una glaciación y son los periodos interglaciales los que tienen mayor explosión de vida. La diferencia entre éste u otros periodos es que el hombre ha intervenido sobre el paisaje, transformándolo. No niego los peligros de esta transformación, lo que defiendo es la capacidad del ser humano para vencer dificultades y salir adelante si ponemos nuestra naturaleza, sabiduría e inteligencia al servicio de la comunidad y cedemos un poco el individualismo en el que nos cebamos. No necesitamos cambiar nuestra biología ni disponer de grandes sumas de dinero para vencer el problema. Sólo hace falta tomar conciencia y ponerle un poco de voluntad. Quizás esta crisis nos devuelva un poco la cordura y nos anime a cooperar de nuevo.

    Con los sindicatos has hecho un buen análisis de la situación actual. No te niego una palabra. Pero le falta un poco de perspectiva. Críticos lo podemos ser todos. Es cierto que en estos últimos años no han estado a la altura de las circunstancias pero también es cierto que nadie lo hemos estado. Empezando por el Gobierno y acabando por lo ciudadanos y que la negociación colectiva durante estos años de democracia nos ha dado a los trabajadores unos derechos laborales desconocidos hasta la fecha es un hecho que no se puede negar. Lo que realmente ha pasado es que las mejoras laborales conseguidas con el esfuerzo de algunos ha repercutido en beneficio de todos. No importa si CCOO o UGT o cualquier otro llegan a un acuerdo con el gobierno o la empresa, el convenio laboral alcanza inmediatamente sobre todos los trabajadores, afiliados o no, y puesto que todos vivimos tan bien, por qué molestarse en sindicarse si me voy a beneficiar igualmente. Ahora que vienen mal dadas es muy sencillo localizar la paja en ojo ajeno pero esa no es la solución. Es una actitud infantil, como la del niño que tras golpearse con el canto de una mesa dice: “mesa mala”. Pues no, la mesa no es mala y el sindicato tampoco.

    No sé si te respondido. Ahora salgo de vacaciones otra vez y pagadas. A la vuelta si hay réplica procuraré responderla.

    Un saludo.

  25. Descla permalink
    septiembre 7, 2010 12:12 am

    Elena: disculpa que no pasara por aquí en tiempo.
    Te voy a discrepar:

    ¿Qué ideología es “la lucha sindical”? A bote pronto sólo recuerdo dos posibles candidatas: el anarcosindicalismo y el nacionalsindicalismo, también llamada esta última “falangismo”. Siendo que ambas dos están fuera de combate desde hace bastante tiempo, no sé qué dices…

    Como ideologías, el comunismo ha demostrado ser una máquina de reprimir acojonante, el socialismo derivado en socialdemocracia, una vendida al capital. Los diversos fascismos obreristas ya sabemos como han acabado, no hace falta que me extienda.

    Sigo: me alegro de que seas funcionaria. Pero… de las cosas que dices, 3 son de Franco: mes de vacaciones, ILT y contratos indefinidos imposibles de rescindir. No “casi” imposibles, imposibles: el despido libre se instaura en la democracia, anteriormente ante un improcedente el trabajador elegía si volvía al puesto aceptaba la indemnización. Además flipo con lo de contratos casi imposibles de rescindir, siendo que pagando se despide y la gloriosa lucha sindical lo que ha ido consiguiendo es reducciones progresivas de la cantidad a pagar por parte de la empresa, pasando de 45 días a 33, a 22… y lo que nos queda.
    Como te veo poco sospechosa de franquista, de nuevo no sé de qué hablas. Por último, lo de la enfermedad de familiares te agradecería que me dijeras en qué convenios, fuera del ámbito funcionaral, están tan contempladas.

    Estás muy desinformada del tema sindical, Elena, manejas eslóganes, no realidades. Los sindicatos de tu “lucha sindical”, han cobrado pasta por firmar eres y se han convertido en cazasubvenciones de la hostia. Infórmate, o pídeme información que muy gustosamente te la daré.

    Saludos.

  26. elena permalink
    septiembre 8, 2010 12:40 am

    Hola desclasado. Yo también discrepo.

    La lucha sindical es la que han llevado a cabo las asociaciones de los trabajadores para la defensa de sus intereses. ¿Quieres realidades? Así, a bote pronto, recuerdo las historias de mi abuelo cuando me contaba como, por la mañana temprano, salían los hombres jóvenes a la calle y con gorra en mano, inclinaban la cabeza ante el paso del carro que conducía el terrateniente. Con un simple movimiento de cabeza señalaba a los afortunados que ese día le acompañarían al campo para poder ganarse “el jornal”. El resto, bajaban la cabeza, arrugaban su gorra entre las manos – ya no les iba a hacer falta- y regresaban a casa. En esas circunstancias, la crítica y la rebeldía eran un lujo que nadie se podía permitir so pena de morir de hambre o vivir de la caridad soterrada de los vecinos.
    Sin embargo, pobres, analfabetos, y temerosos supieron crear esas organizaciones sindicales gracias a las cuales hoy tenemos lo que tenemos, esas que calificas de fascismo obrero.

    Otra realidad. Esta la he visto, no me la han contado. Un conductor en una furgoneta se acerca a un grupo de inmigrantes que esperan, gorra en mano, en la acera de una calle principal, en una ciudad importante. A la vista de todo el mundo, y sin embargo… invisibles. El conductor asoma un dedo por la ventanilla y señala a unos cuantos que se suben por la puerta de atrás. El resto, baja la cabeza y se diluye entre la multitud. Eso es lo que sucede cuando un trabajador se encuentra sólo frente mercado laboral. Esa es la realidad, desclasado. No hay ningún eslogan.

    Si las mejoras laborales se han conseguido durante el franquismo o la democracia es algo que carece de importancia. No son prebendas del Estado. Son el fruto de años de lucha y reivindicación.

    Y si, soy funcionaria. Otro estigma. Hoy se me considera afortunada aunque hasta hace bien poco era un pringada. En fin, supongo que me ha delatado el plan concilia. Ignoro como está el tema en la empresa privada, pero existe algo que se llama “negociación colectiva”, y si no tienen esas cosas tienen otras, promoción profesional, incentivos, repartos de beneficios, horas extras…algo que también se está a punto de perder(la negociación digo), pero lejos de protestar contra medidas salvajes y reformas insensatas, preferimos pensar que los sindicatos nos han vendido. Es más fácil. Y más cómodo. En mi pueblo se dice: mirar los toros desde la barrera.

    Saludos.

  27. septiembre 8, 2010 8:55 am

    La lucha sindical es la que han llevado a cabo las asociaciones de los trabajadores para la defensa de sus intereses. ¿Quieres realidades? Así, a bote pronto, recuerdo las historias de mi abuelo cuando me contaba como, por la mañana temprano, salían los hombres jóvenes a la calle y con gorra en mano, inclinaban la cabeza ante el paso del carro que conducía el terrateniente. Con un simple movimiento de cabeza señalaba a los afortunados que ese día le acompañarían al campo para poder ganarse “el jornal”. El resto, bajaban la cabeza, arrugaban su gorra entre las manos – ya no les iba a hacer falta- y regresaban a casa. En esas circunstancias, la crítica y la rebeldía eran un lujo que nadie se podía permitir so pena de morir de hambre o vivir de la caridad soterrada de los vecinos.

    Como bien dices las circunstancias que describes se están dando en la España de hoy; de hecho no hace mucho veía un reportaje en el que se describía lo mismo que comentas en el centro de una gran ciudad (no recuerdo si era Madrid o Barcelona). Aparecía un tío con un todoterreno enorme y una furgoneta detrás, la gente se arremolinaba alrededor de ambos vehículos se negociaba el precio (de miseria) y acto seguido el mismo “empresario” (por llamarle de alguna manera) desplazaba a los trabajadores al campo para comenzar la jornada.

    Aunque no se trataría ya tanto de discutir la situación laboral “absoluta”, es decir, la que tenemos ahora. Lo que realmente me parece preocupante es que claramente los derechos laborales en estas últimas dos décadas, en la práctica, han ido a menos. En la generación de nuestros padres, un trabajo estable era posible, incluso era la norma. Los salarios permitían ya no solo sobrevivir al que trabajaba, si no también mantener una familia. Hoy en día un trabajo estable es poco menos que un milagro, fuera del funcionariado, y los sueldos apenas permiten a duras penas sobrevivir al que trabaja.

    Si tanto aprecias ese movimiento sindical del que hablas, no sé como puedes estar conforme con una situación en la que los nuevos sindicalistas, pierden sentaditos en sus despachos de liberados sindicales lo que otros antaño ganaron casi jugándose la vida en una lucha de verdad. De verdad, no te entiendo.

    Aunque en algo llevas razón, los trabajadores no deberían presenciar impasibles la trampa en la que le han metido los sindicatos. El problema es que con un 20% de paro, el trabajador es bien consciente de lo que le pasa si levanta la voz para quejarse. Como comentaba con Desclasado en su blog, el problema es que la confusión es tanta, que en España la mayoría de los trabajadores han perdido la capacidad de reacción. Si verdaderamente la clase obrera tuviera conciencia de clase, y supiera plantear una lucha con inteligencia, podría ser imbatible. Plantarse ante la mierda que nos están planteando (reforma laboral que seguramente empeorará la situación y precarizará más el mercado laboral, pérdida de derechos, desigualdad…) y montar una huelga general indefinida de verdad. Pero claro, ahí nos toparíamos con la represión de los poderosos en un tira y afloja de consecuencias relativamente impredecibles. Y llegados a ese punto, habría que aceptar que la lucha implicaría víctimas reales, literalmente.

  28. Descla permalink
    septiembre 8, 2010 11:55 am

    Hola, Elena, he estado pendiente de por si me respondías y no dejarte tanto tiempo “colgada” como la anterior vez.
    De nuevo vuelves al eslogan, o lo que es lo mismo: a mirar los toros desde la barrera que es de lo que me acusas a mí.

    Por partes: yo dije que las ideologías habían muerto y tú me saliste por aquí:

    “Lo que no es cierto es que las ideologías se hayan ido a la mierda por haber demostrado falsedad respecto a lo que prometían y han acabado dando. En los últimos años la lucha sindical nos ha traído más derechos que deberes a nivel laboral”.

    Mi respuesta a la vista está: el sindicalismo NO es una ideología en sí, más que en dos casos que yo sepa: anarcosindicalismo y nacionalsindicalismo. Y ambas también se han ido a la mierda.

    Maja, ya me dirás donde he calificado yo de “fascismo obrero”a la mierda de sindicalismo de ugeté y comisiones…

    Por lo demás sigues con el eslogan. Bonitas historias de dignidad obrera que de nada nos sirven a día de hoy. Vivir en el triunfo pasado no garantiza triunfos presentes, es más: la nostalgia es desmovilizadora.

    Yo no te estigmatizo por ser funcionaria. Y tú no tienes ni idea de si yo hago mucho o poco en pro del sindicalismo, no te vayas de varas y des por sentadas cosas que desconoces.

    El principal culpable de la desmovilización sindical es el capital. Y sus CÓMPLICES han sido los sindicatos vendidos. Es así de simple. Si tú no quieres afrontar el problema y prefieres seguir pensando que mejor esta mierda de sindicatos que nada, con tu táctica del avestruz auguro triunfos sindicales por el forro. O nos quitamos de en medio a estos sindicatos, auténtica guardia pretoriana del capital, o no haremos nada porque absorben y diluyen las energías sindicales y la gente se quema.

    Venga…

    (Va, joder, reconóceme que el vídeo de ugeté es una mierda, jajajaja. Si parece que busquen perder la huelga y no me extrañaría nada que eso hubiesen pactado).

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