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Mujeres, fútbol, modelos de familia e hiperconsumismo

julio 6, 2010

Comentando por el blog de Desclasado empecé a re-reflexionar sobre un tema muy de moda, por encontrarnos en plena fiebre del mundial de fútbol. Aunque como más de una vez pasa, se empieza pensando sobre algo, y se acaba escribiendo de otra cosa, relativamente distinta a la primera. Sobre el tema de la progresiva “incorporación forzada” de las mujeres al mundo de las pelotas, los pantalones cortos, las penetraciones (en el área) y demás, la cosa está clara: las mujeres son un target comercial tan bueno como cualquier otro para vender productos. Y evidentemente, los que ganan la pasta gansa con esto del fúmbol como dice mi compañero Desclasado, no hacen ascos a multiplicar sus beneficios por dos incorporando a las féminas a este deporte que adoran muchos subnormales, imbéciles y catetos (aunque no descarto que también tenga algún seguidor respetable).

Y es de esta idea, evidentemente, desde donde parte el resto de mi reflexión. Ya lo decía en el comentario a Desclasado: es bien conocida la historia que nos ha hecho recorrer el hiperconsumismo (metámonos todos, y que tire la primera piedra el que pueda). Allá por los 80, cuando era niño, la familia española standard, en el sentido meramente estadístico, tenía una televisión, un coche, un teléfono (fijo por supuesto), y algunas de ellas, tímidamente, comenzaban a adquirir ordenadores. Tan solo una década más tarde, esa misma e imaginaria familia, ya poseía en muchos casos dos coches, dos teléfonos (uno fijo, otro móvil), dos ordenadores personales (un sobremesa, un portátil) y varios televisores (para la habitación de los padres, para la habitación de los niños…). La jugada era clara: cuando ya no tienes nuevos productos que vender, aspira a vender dos de cada producto, y deja el resto a la “obsolescencia programada”, si quieres maximizar tu beneficio.

Pero claro, aunque este camino abría grandes posibilidades, el inconveniente es que era demasiado obvio para gran parte de la población (se podría aumentar la cantidad de productos a comprar a tres o cuatro, pero casi con seguridad, sería visto como excesivo por gran parte de los consumidores). Es por ello, que los departamentos de marketing, comunicación y adoctrinamiento se pusieron a trabajar prestos para llegar a una solución que permitiera seguir aumentando los beneficios de sus respectivas compañías. La respuesta, no por ser relativamente obvia, estaba exenta de mérito: había que buscar nuevos targets comerciales. Uno de los primeros en caer (dada también su inocencia intrínseca y vulnerabilidad) fue el mercado de los niños. De repente, los spots publicitarios presentaban a niños “adultizados” que lo mismo consumían ropa de marca, que smartphones, que ordenadores portátiles o “redes sociales”. De hecho, un movimiento parecido es el que lleva en la actualidad a intentar introducir a las mujeres en mercados de los que nunca habían sido grandes consumidoras (videojuegos, apuestas, deportes “tradicionalmente” masculinos…). Pero era obvio que la maquinaria no se iba a detener ahí. Alguien pensó que la segmentación no era suficiente, y que había que llegar a cualquier target que estuviera dispuesto a desembolsar lo necesario: la evolución lógica fue volcarse en el colectivo homosexual: un grupo de personas, que por aquel entonces gastaban todo lo que tenían en ellos mismos, puesto que no les estaba permitido tener hijos. Proliferaron (y proliferan) los productos de tendencia gay, ya sean revistas, cosméticos, agencias de viajes, propuestas de ocio, y lo que haga falta.

Vemos por tanto claramente la tendencia: segmentación infinita de los mercados, que según las teorías del marketing permite maximizar los beneficios obtenidos de cada objetivo comercial. Y en eso estamos. En aislar a los grupos de consumidores hasta el infinito, en grupos cada vez más pequeños, más “personalizados” (o tal vez más despersonalizados, y más “consumizados”). Es notable la herramienta que pone Internet al servicio de esta tendencia: gracias a las cookies que todo ordenador almacena, a los registros que cada usuario realiza en todo su recorrido por la red, ya es posible presentar publicidad que intenta segmentar, gracias a la red por edad, renta, procedencia geográfica, sexo, nación, raza, y cualquier otra circunstancia personal o social susceptible de producir beneficios económicos a los de casi siempre. Hay que aislar, rodear, y poner contra la espada y la pared al consumidor, de la manera más individualizada posible para “sugerirle” esa compra que tanto ansía, en su fuero interno, y que los anuncios tienen la amabilidad de recordarnos.

Es por ello, que es justa y necesaria una penúltima segmentación: la de los diferentes modelos de familia, y ahora más que nunca, cuando en plena crisis los tradicionales targets no tienen su horno para bollos. ¿Alguien se imagina las posibilidades comerciales de dirigirse individualizadamente, para ofrecerle productos totalmente adaptados a sus necesidades a los cabeza de familia de hogares monoparentales, biparentales, triparentales, n-parentales, homosexuales, bisexuales o transexuales? ¿Cómo no se le ocurrió a nadie antes considerar a los hijos de homosexuales masculinos, o de homosexuales femeninos, o de bisexuales, o de transexuales como objetivo comercial personalizable? Todos ellos tienen derecho a consumir con todo el mimo que sea capaz de ofrecerle la customización de productos especialmente diseñados para ellos.

No sé como hemos podido vivir en esta injusticia y desigualdad durante tanto tiempo. ¡Bibiana, yo  te invoco!

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32 comentarios leave one →
  1. Descla permalink
    julio 6, 2010 8:16 pm

    Así es… Pero todo esto se camufla con “la igualdad”: las mujeres siempre han querido seguir el fúmbol, pero el machismo no les dejaba y bla bla bla… Y a la Bibi, no es que se la cuelen, es que le han dejado muy claro los que la enchufaron donde la enchufaron, que le dejan jugar a feminista todo lo que quiera, mientras no toque el circo, que vamos a seguir emputeciendo niñas para dar espectáculo… Y la Bibi, obediente y calladita.

  2. julio 6, 2010 8:32 pm

    A mi lo que me maravilla, es la capacidad de supervivencia de los que se adhieren en bloque a una ideología (aunque ni ellos mismos se la crean, como sospecho que es el caso). Supongo que están tan acostumbrados a trepar y trepar, que después de eso, pueden con cualquier cosa. ¿Qué te apuestas a que cuando el PSOE pierda las elecciones (Dios mediante) todos acabarán enchufados en buenos puestos en la Administración Autonómica del correspondiente partido, o en alguna de las empresas-satélite de los partidos/sindicatos?

    Si es que hay que reconocer que se lo tienen bien montado…Supongo que al fin y al cabo, es un trabajo, como otro cualquiera.

  3. Descla permalink
    julio 6, 2010 11:36 pm

    Jo, hay empresas públicas donde se entra por cuota. Pongamos por caso que en una taifa autonómica cualquiera el reparto de escaños ha sido 51% pesoe, 24% pepé, 21% partido nacionalista taifeño, resto sin escaños.
    Y en esa proporción colocan en la empresa pública a los empleados.

  4. julio 6, 2010 11:47 pm

    Bueno…no te digo yo que no rija esa regla…

    Al fin y al cabo sería una manera “democrática” de proceder.
    Aunque Ortega insistía en que no había que aplicar la democracia más allá de la vida pública, o caeríamos en la tristemente famosa “democracia morbosa”.

    Total, no sé porque siempre me sale alguna cosa de Ortega por aquí…siendo realistas, no creo que ni el 10% de la población española actual haya llegado nunca a leer un libro suyo. Es más, a estas alturas (o bajuras) me conformaría con que esa cifra conociera al menos quien es.

    En fin…es lo que tiene que el nivel esté tan bajo.

  5. Descla permalink
    julio 7, 2010 12:06 am

    Sí, hombre, es Ortega de “Ortega y Pacheco”, los de “El Jueves”, jajajajajaja.
    (leer en la España actual, uffff).

  6. Cristina permalink
    julio 13, 2010 10:34 am

    De acuerdo en que desde hace tiempo hay una tendencia a tratarnos como consumidores y no como ciudadanos, en que el fúmbol (como tú dices) es un negocio y en que Bibiana Aido es una persona incapaz. Ahora bien, por alguna razón estás mezclando churras con Merinas. La culpa de los males que comentas no la tienen ni los nuevos modelos de famlia, ni los jefecillos de PSOE ni, muchísimo menos, las feministas a las que el fúmbol se las trae al fresco.
    He estado ojeando tu blog y la verdad es que puedo estar de acuerdo en muchas cosas pero le noto un tufillo homófobo y machista que me espanta. Yo te propongo un ejercicio de empatía: piensa en las realidades de los homosexuales (realidades complicadas casi siempre – te lo digo por experiencia) y de algunas mujeres, por ejemplo (también hablo desde la experiencia :-)). Ponte en su lugar por un momento. Quizás así te des cuenta de que de lo que se trata es de derechos humanos, ni más ni menos ni menos ni más. Piensa en como estábamos hace treinta años (mi madre le tenía que pedir permiso a mi padre para sacarse el pasaporte) y como estamos ahora y piensa en que los derechos no se consiguen solos sino en que ha habido gente valiente que ha luchado por ellos a costa de muchos sacrificios personales. El truco es quedarse con esa idea. Quizás así consigas respetar un poco a todos aquellos han hecho y hacen que vivamos un poquito mejor. Que haya grupos que quieran sacar tajada política de ciertos problemas no significa que los problemas no existan.
    En esta sociedad nuestra hay miles de cosas criticables pero creo que te estás equivocando de culpables.

    Un saludo.

  7. julio 13, 2010 1:59 pm

    Sinceramente, no me considero ni machista ni sexista, ni homófobo.

    Lo que me duele es que el feminismo repite los mismos errores del machismo, a la inversa, para caer en lo que algunos comentarista de este blog han dado en llamar “hembrismo” o lo que yo llamo “feminazismo”. Lo mismo con los homosexuales. Una cosa es tolerancia, ver a todas estas tendencias sexuales desde la igualdad (aunque con sus inevitables particularidades, desde luego) y otra es caer en el extremo contrario y mantener que lo homosexual es lo mejor frente a la heterosexualidad, o ensalzar hasta límites delirantes otras tendencias sexuales por el simple hecho de ser reaccionario.

    Y eso es lo que plasmo muchas veces en las entradas, muchas veces también desde una perspectiva humorística, que a veces no es captada por todos.

  8. Cristina permalink
    julio 13, 2010 4:50 pm

    “Una cosa es tolerancia, ver a todas estas tendencias sexuales desde la igualdad (aunque con sus inevitables particularidades, desde luego) y otra es caer en el extremo contrario y mantener que lo homosexual es lo mejor frente a la heterosexualidad, o ensalzar hasta límites delirantes otras tendencias sexuales por el simple hecho de ser reaccionario.”

    En primer lugar, yo aspiro al respeto, no a la tolerancia. Se toleran los ruidos de la obra de enfrente, que molestan pero que no queda más remedio que aguantar. Las personas deberían respetarse. Pero bueno, mejor es eso que discrimar u ofender. Ya es algo.

    Hablas de caer en el extremo de considrerar que la homosexualidad es mejor y que se ensalzan hasta límites delirantes otras tendencias sexuales. ¿De verdad crees que estamos en ese punto? ¿A qué te refieres? ¿A que ahora en la televisión y en las grandes ciudades hay personas homosexuales que muestran públicamente su afecto? ¿Eso es ensalzar algo? ¿O no será más bien que te choca (porque no estás acostumbrado o por las razones que sean) ver las mismas actitudes que llevas toda la vida viendo entre heterosexuales ahora también entre homosexuales? Porque otra cosa no me explico. Y si te refieres a los típicos bailes y ‘performances’ del día del orgullo gay y similares, te invito a que veas las páginas de contactos de cualquier periódico o te esperes al carnaval.

    Como pareces una persona inteligente y te presupongo bueno, creo que te está fallando el punto de vista. No tienes ni idea de lo complicada que sigue siendo la vida para la mayoría de los homosexuales. Que digas que se ha llegado al extremo contrario (la discriminación de la heterosexualidad) denota que
    no te has parado a pensar y no has querido, o podido, ver cual es la situación real. Que haya igualdad legal (gracias entre a otras cosas a aquellos ‘degenerados’ que en su día se atrevieron a salir a la calle con sus tacones, o mostrando cachas o como les daba la gana – pero este es otro tema) no significa ni muchísmo menos que se haya conseguido ni remotamente la igualdad social. Por eso, que además digas que se ha llegado al otro extremo es de festival del humor directamente. Una encuesta de hace un par de días dice que más del 40% de los estudiantes se secundaria se cambiarían de sitio si su compañero de mesa fuera homosexual. Y no te cuento historias personales porque no me apetece ahora. De que la gente tenga hijos irresponsablemente, de que los matrimonios duren tres telediarios y que después se use a los hijos como puchimboles emocionales, de que se maleduque a los crios o que no se les eduque directamente no tiene culpa ni Zerolo ni los homosexuales ni el matrimonio gay. Que cada palo aguante su vela.

  9. Cristina permalink
    julio 13, 2010 5:07 pm

    Y lógicamente el feminismo no es lo contrario del machismo. A lo último se le podría llamar hembrismo… lo de feminazismo me gusta menos porque tiene connotaciones muy fuertes. Bueno, pero en este caso, también es bueno tratar de ver la situación desde otros ángulos. ¿Sabes? yo en principio estoy en contra de la discrimanación positiva pero un día, por razones que no vienen al caso, me enteré de que ciertos ejecutivos y ciertos políticos acostumbran a celebrar sus logros yendo a prostíbulos y que por esa razón no quieren a mujeres en sus equipos, así que me estoy replanteando el tema.

  10. Cristina permalink
    julio 13, 2010 5:29 pm

    Para terminar. La foto que has puesto para ilustrar el post es lo de toda la vida. No va dirigida a ningún nuevo ‘target’ de mercado sino al de siempre: varones heterosexuales susceptibles de babear ante la visión de mujeres estupendosas. Creo que has mezclado muchas cosas… o al menos yo no termino de ver la conexión… pero también puede ser que no capte el humor del asunto 🙂

    Un saludo y perdona el aluvión de comentarios.

  11. julio 13, 2010 7:36 pm

    Al contrario, el aluvión de comentarios lo agradezco enormemente.

    Dicho eso, al tema.

    En primer lugar, la foto, simplemente era una coña, no tiene más. Una coña que está ahí por falta de tiempo. Puse una frase en imágenes de Google, y apareció esa, que me pareció simpática, y punto, no tiene mayor trascendencia.

    En todo lo demás, creo que podría suscribir casi al 100% lo que dices. Uno de mis problemas es que me gusta discutir, así que supongo que a veces saco de quicio o saco demasiada punta a los temas para que me lleguen más puntos de vista en los comentarios, que al final es de lo que se trata: de tener los máximos posibles para llegar a una opinión.

    Por otro lado, no creo que tu punto de vista y el mío sean incompatibles. Estoy totalmente de acuerdo en que aún no es fácil ser homosexual en esta sociedad. Y por supuesto que el homosexual merece un respeto, igual que el resto de personas, pero lo merecerá si se lo gana, no por el mero hecho de ser homosexual.

    En cuanto a la estética gay…Sinceramente, a mi me choca un poco ver a dos personas del mismo sexo besándose en público, pero no creo que eso implique rechazo, creo que simplemente se trata de falta de costumbre, de no estar habituado, y tal vez incluso influya mi propio carácter, no es lo mismo ser una persona más reservada que ser una persona más extrovertida, de hecho creo que a muchos heterosexuales nos violenta según en que situaciones el ver como otros heterosexuales se “morrean” insistentemente en público, supongo que es cuestión de pudor. En cuanto a lo del orgullo gay, pues simplemente, no conecto con esa estética ni con esa actitud, pero bueno, supongo que al fin y al cabo puede ser por la misma causa que no aguanto a Melendi, o a los Estopa, o a tantos otros engendros patrios con lo que no comulgo.

    En cuanto a lo de la discriminación positiva…no creas tampoco que estoy tan lejos de tu opinión. Creo que ha podido llegar a ser necesaria en algún momento, e incluso que puede estarlo todavía o en el futuro, pero también creo que se le deben poner unos límites muy claros. Y lo que no se puede admitir es que se use como herramienta para favorecer “en genérico” a las mujeres sobre los hombres, creando situaciones injustas.

    El tema es extremadamente complejo, pero sinceramente, creo que en ocasiones las medidas y las políticas que se están ofreciendo son perjudiciales para la sociedad en su conjunto.

  12. Descla permalink
    julio 14, 2010 4:55 pm

    Llego tarde. Hola, Cristina (a Cambio ya lo conozco).

    Te doy mi punto de vista: el otro día viajaba con mi novia. Llegamos a un bar de carretera de esos de la España profunda. Ya llevábamos la discusión en el coche. Mi novia me dijo: “¿ves?: si una pareja de lesbianas se besara en este bar, sería discriminada…”
    Mi respuesta: “¿te doy un morreo en este mismo bar, a ver lo que tardan en echarnos?”
    No dudo de que en muy determinados contextos una persona homosexual tenga más trabas que un heterosexual, tampoco dudo de que el victimismo existe y es utilizado por moros, cristianos, homosexuales y el que se ponga delante. Creo que la cuestión es discernir dónde empieza una discriminación real y dónde un victimismo que busca provecho propio.
    Lo del orgullo gay para mí es una chabacanada sin más. Iría más lejos y te diría que ofrecerle teta a menores de edad (un travesti en el orgullo), directamente debería ser delito. Sabrás que hay asociaciones de gays que para nada están de acuerdo con ese circo. No lo creo comparable al carnaval porque el carnaval no pretende reivindicar más que juerga, no tiene un sesgo político.
    Y por último con lo gay: sí, la heterofobia existe y apesta, al igual que la homofobia. La diferencia en la actualidad, que supongo que es a lo que se refería Cambio, es que la heterofobia está casi que aplaudida.

    Con el feminismo: ha muerto, lo absorbió el capitalismo. Que sí, que quedarán feministas, pero el feminismo está devorado por petardas, andrófobas, seguidoras de la Valerie Solanas y ventajistas.
    El feminazismo existe y apesta, al igual que el machismo. La diferencia en la actualidad es que el feminazismo está muy aplaudido.

    Saludos.

  13. Cristina permalink
    julio 14, 2010 11:35 pm

    “Y por supuesto que el homosexual merece un respeto, igual que el resto de personas, pero lo merecerá si se lo gana, no por el mero hecho de ser homosexual.”

    Ah, yo pensaba que el respeto era como lo de la inocencia: todas las personas merecen respeto a menos que lo pierdan. Me parece que vivimos en mundos paralelos, porque lo que yo veo es que si eres homosexual tienes muchas más papeletas para que la gete te lo pierda, por el hecho de serlo.

    También tengo la impresión de vivir en un mundo paralelo al de Descla. Un ejemplo. Descla ha comenzado a narrar una anécdota con “Mi novia me dijo…”. Seguro que no pensó nada mientras lo escribía: es algo tan habitual en su vida que le sale de forma natural, supongo. Pues bien, yo no recuerdo haber dicho jamás eso sin haberlo meditado bien primero. Sin embargo, si recuerdo haberme cortado infinidad de veces porque no sé cómo va a raccionar mi interlocutor. Es verdad que yo no soy la persona más valiente del mundo, pero vamos, te puedo asegurar que todos los homosexuales han pasado y pasan por algo así en alguna situación. Sólo extrapola las consecuencias que puede tener para tu día a día el tener que reprimir algo tan importante para la vida de una persona y después llámame victimista si quieres.

    En cuanto al desfile del orgullo, pues sí, hay asociaciones que no están de acuerdo con el ‘circo’ lo que sólo demuestra que la gente es libre de opinar lo que quiera. Mi opinión: 1) Pueden gustarte o no la estética y las actitudes de alguno pero cada cual es libre de expresarse dentro de su libertad. Nada que objetar: esa cuestión está en el mismo plano que si gusta Melendi o no. 2) El desfile es mucho más diverso de lo que los medios muestran. Me imagino que es normal que en la tele se limiten a mostrar a cachas en tangas o travestis en tetas, pero estos son sólo una parte tan o tan poco representativa como las familias y las organizaciones de todo tipo que también participan en el desfile y que no salen en la tele. 3) Por mi parte sólo hay respeto y admiración para los homosexuales que siempre se han mostrado sin vergüenza (quizás los cachas en tangas y los travestis en tetas de los que hablábamos antes), por mucho que algunos puedan decir que van provocando, porque gracias a ellos y a su sufrimiento en el pasado, tenemos los derechos que disfrutamos hoy. Porque si las cosas han cambiado no ha sido porque se despertaran todos una mañana diciendo ‘oye, vamos a respetar al maricón y a la bollera, que ya está bien de hacer sufrir a la gente’. No. Ha sido porque hubo gente que dio la cara saliendo a la calle con tacones o lentejuelas o como les dio la gana que sufrieron por eso.

    Has dicho algo sobre ofrecerle la teta a un niño. No hace falta que diga que cualquier abuso a un menor tiene que ser castigado, venga de quien venga. Lo que no entiendo es porque lo has sacado a colación en este debate. Bueno, creo que sí lo sé (un prejuicio más) y me parece peligroso e injusto que vayas por ese camino. Yo no voy a entrar, sólo decir que cada uno es responsable de sus actos y que acciones individuales no desacreditan a un colectivo.

    Y respecto a la heterofobia… es que me dejas perpleja, la verdad. ¿Existe? ¿Dónde? ¿Tú te has sentido discriminado o avergonzado por el hecho de ser heterosexual? Supongo que si vas a un bar en Chueca te harán poco caso si saben que eres hetero, pero vamos, de ahí a hablar de heterofobia… y después hablas de victimismo, lo que hay que leer. Pero ya te digo que parece que vivimos en mundos paralelos.

    Y el feminismo… bueno, es una realidad que hay muchos movimientos sociales que han sido absorbidos por el sistema. Y es verdad que hay muchas petardas ventajistas, pero esas no son feministas sino otra cosa. También el movimiento feminista tendrá cosas criticables, como todo, pero desgraciadamente para una mujer es una insesatez no ser feminista. Digo desgraciedamente porque aún queda un largo camino para la igualdad real.

  14. Cristina permalink
    julio 14, 2010 11:39 pm

    Uf, perdón. Hay mil errores de redacción y erratas en mi comentario. Espero que no se lea muy mal de todas maneras.

  15. Descla permalink
    julio 15, 2010 10:42 am

    Vamos por partes, Cristina.
    Yo creo que se entiende bien tu mensaje. No obstante, si he malinterpretado algo me lo haces saber.

    Por ejemplo: que yo diga “mi novia me dijo” sin pensarlo, y des a entender que estoy en falta, es algo que no entiendo. Es que mi novia me suele decir cosas, la tía es que habla, no te creas que no tengo una novia moderna.
    Fuera bromas: explícame esto porque no sé qué pensar… ¿El problema es el “mí”, como de posesión?

    Y siguiendo con la discusión que tuve con mi novia, que justamente iba de este tema: la vida no es fácil para nadie. A mí me han querido partir la cara innumerables veces, estando de verbena, por ser novedad en un pueblo y poder atraer a las chicas. De hecho, me la han partido. Cosas de la heterosexualidad… Me han rechazado en círculos gays por no ser gay. No es que “no me hagan caso”, es que me han tratado de inferior y de que “no me entero”. ¿Le llamamos a eso heterofobia o mero mecanismo de compensación? Si tú no has visto esas actitudes, debemos vivir en mundos paralelos, sí. Y me parece normal. La vida no es fácil para nadie, pero unos lloran más que otros. Y en ese “unos” meto a todos: heteros y homos.
    Ni te voy a llamar victimista ni te voy a llamar nada: no te conozco y de momento sólo estoy que agradecido de que alguien hable de esto abiertamente y sin perder las formas.

    Del orgullo gay: No. No es cierto que sea lo mismo que si me gusta Melendi o no. Melendi, aparte de hacer el perroflauta, no reivindica especialmente nada. Lo que le dice su manager. Me gusta Melendi, por cierto.
    En la historia de la normalización/lucha por los derechos de la homosexualidad, yo encuentro muchas personas serias y ninguna locaza. Bueno, si quieres considerar locaza a Óscar Wilde… A mí más bien me parece un guaperas muy culto. Partiendo de Engels, que sin ser -aparentemente- gay, sentó las bases para nuevos modelos, los muy serios Benkert, Heinrich Ulrich, Hirschfeld, creo que hicieron mucho más por lo gay que los exhibicionistas de cabalgata.
    Para mí, la oficialización de la loquería, no es más que la absorción por parte del capitalismo de las reivindicaciones gays. Tú crees que eso normaliza la situación, yo creo que cada vez genera más rechazo en la población, incluso en los mismos gays. Me parece, sencillamente, “mala estrategia”. Me parece interiorizar los peores topicazos sobre lo gay: locas, exhibicionistas, marimachos agresivas, promiscuidad enfermiza…
    Como parece que no nos vamos a poner de acuerdo, porque tú crees que está bien y yo lo veo desagradable, lo dejamos estar si quieres.
    Lo de la teta y el niño, que es real, no sé por qué no debe venir a colación cuando se habla del orgullo gay y sus posibles excesos. Que no guste oírlo, es una cosa, que eso está pasando, es real.

    Del feminismo: ¿queda mucho camino para la igualdad real? Le quedará a los hombres ese camino, porque lo que hay ahora son leyes sexistas que benefician a la mujer en todo. A ver si va a ser verdad que vives en un mundo paralelo y no sabes que en España y legalmente, un hombre es culpable por ser hombre, siempre que entre en conflicto con una mujer. La presunción de inocencia nos la han ventilado con el comodín del machismo y todos contentos… Increíble. Eso no es feminazismo institucional, que va…

    Saludos.

  16. Descla permalink
    julio 15, 2010 10:58 am

    Resumo la heterofobia y androfobia ambiental con un ejemplo rápido:

    Una persona gay que es rematadamente mala persona y gilipollas. Se lo dices y: “¡homofobia, homofobia, se ha metido conmigo por ser gay!”. Y los medios de comunicación y la panda de giliprogres que hay por ahí, estarán dispuestos SIEMPRE a creer la versión de la mala persona gay.

    Lo mismo cuando el conflicto es con una mujer mala persona. Se aplica el comodín del machismo y arreglado el asunto.

    Igual esto no está pasando y es lo de los universos paralelos…

  17. Cristina permalink
    julio 15, 2010 12:26 pm

    Uy, Descla, pues no se ha entendido mi mensaje. Mi culpa. A ver, con lo de ‘mi novia dijo…’ quise decir que tú hablas de tu novia abiertamente e imagino que no te paras a pensar ni un microsegundo en eso. Yo, sin embargo, no puedo hablar de mi novia – con ‘a’ – en miles de circunstancias… no al menos sin pensar ‘uy, y este ahora que cara se le va a poner, qué va a pensar de mí’, etc. No es que tema agresiones físicas, pero sí rechazo o al menos sé que mi relación con el interlocutor va a cambiar. Hay quien dice incluso que no tengo que contarlo porque forma parte de mi intimidad (!), cosa que con los heteros no ocurre. Tú has escrito aquí de tu novia y nadie ha pensado ‘ya va ese contando cosas íntimas’. Porque la sexualidad no es sólo con quién te acuestes sino que tiene también un plano afectivo y un plano social – más importantes, yo creo – y son estos últimos los que se nos han venido negando históricamente. Porque lo del sexo… mira, meterte en una habitación con alguien en secreto no ha sido nunca especialmente dificil. Pero no se trata de ‘haz lo que quieras pero no me lo cuentes’. No. Se trata de vivir tu afectividad sin que te cuetionen. Se trata de que yo diga ‘mi novia dijo’ sin tener que pensarlo, sin hacer de la frase un acto heróico. También hay cosas en mi cabeza, no digo que no, pero si es así es porque me han educado de cierta manera y he crecido en cierto entorno y muchas veces, con la guardia baja, me he podido sentir avergonzada por ser como soy, lo que deja de ser otra forma de homofobia (interiorizada).
    Lo de las locazas (vamos a usar esta expresión por simplificar) es el típico tema de debate dentro del colectivo cada vez que llega el orgullo, no creas. Imagino que conoces el argumento de ‘La cabaña del tío Tom’. Pues bien, yo creo que con esto pasa algo parecido. Al homosexual se le respeta siempre que sea discreto. Algunos quieren que seamos como Tom: entre blancos, pero creyéndose menos que los blancos. Y yo me pregunto, ¿por qué? ¿Qué mal pueden hacer los aspavientos de Boris o los tios en tangas bailando sobre una carroza? Te puede caer mejor o peor el personaje y te puede gustar o no el espectáculo (a mí no me gusta especialmente – todo hay que decirlo) pero no rechazarlo por ser demasiado gay, sea lo que sea que signifique eso. Y sobre todo, lo que decía en mi anterior mensaje, yo, y tantos otros gays ‘discretos’, nos podemos permitir el lujo de pasar desapercibidos (yo lo hago y no me siento orgullosa – pero ese es otro tema) pero hay personas que no pudieron (el típico gay con mucha pluma, por ejemplo) o no quisieron disimular. Ellos son los que recibieron las tortas en su día (reales) y fueron a la cárcel (también real) y gracias a la valentía de ellos, yo, ahora, sin haber movido un pelo, soy igual ante la ley que cualquier otro ciudadano. O sea, que bailar en tacones puede ser un acto de reinvidicación muchísimo más poderoso y eficaz que llevar una pancarta. Eso es lo que quería decir y espero que ahora se entienda mejor. Así, me parece muy injusto decir que un travesti no me representa porque no todos somos ‘así’. Vale, cada uno se representa a sí mismo, pero su visibilidad me ayudó a mí a conseguir mi dignidad y no al contrario.
    Y lo que comentas del baile del pueblo. Si te pegaron porque pensabas que ibas a ligarte a las chicas del pueblo imagina lo que hubieran hecho si hubieras ido con la intención de ligar con algún chico. Hubieras acabado mucho peor y lo sabes.
    Dicho esto, a mí tampoco me gusta como el consumismo y la superficialidad ha hecho estragos en ciertos sectores y tampoco me gusta que intereses comerciales y políticos de distinto pelaje se apropien de la reinvindicación pero este es otro tema que no invalida mi punto de vista.

    Lo del feminismo lo dejaré para más tarde, que tengo que trabajar 🙂

    Un saludo.

  18. Descla permalink
    julio 15, 2010 1:53 pm

    Vale, Cristina, aclarado lo de “mi novia”. Es que no entendía nada…era todo bastante normal ahora que lo has explicado.
    Ufff… Mira, no doy datos personales por internet, pero te diré que vivo en un sitio muy abierto y con larga, aceptada y asumida tradición homosexual. Cuento la feria como me va a mí, y aquí en mi entorno, hablar de mi novia siendo lesbiana es (casi) totalmente normal. El “casi” es porque creo que tienes razón y en sitios más cerrados, menos tolerantes o circunstancias específicas, yo podré seguir diciendo “mi novia”y a una lesbiana no le convendrá decirlo. No voy a negar evidencias.

    Volvamos a las locazas, asumiendo “locazas”como atajo-compendio del gay tendiendo a histérico.
    Veamos: no aguanto a un heterosexual broncas, garrulo, voceras y gilipollas. Ni lo aguanto ni lo respeto ni le tolero que se me falte (salvo que sea enorme que entonces huyo) ¿Por qué debería asumir, tolerar y respetar a una locaza que me irrita igualmente? (salvo que sea enorme que entonces huyo). ¿Hasta que punto no se pretende una imposición de lo gay por narices?, dando además lo gay por natural histérico (o machorra agresiva desagradable).
    No veo normalización en tragar con determinadas posturas que no me agradan y me generan rechazo. A un gay, como a un hetero, lo respetaré si se comporta bien conmigo, jamás por el mero hecho de ser gay, como si eso fuera condición de especialidad-me-vale-todo.
    Juraría además, pero en esto si me fiaré de ti, que son mayoría los homosexuales no histéricos ni agresivas, ante a las locazas o rambitas. Puede ser también que yo solo trate a los más normales y huya de los otros, puede ser… no te digo que no. Lo que creo que ocurre es que a las locazas se les ve mucho y aparentan ser más.

    Joder, si lo del orgullo no te gusta ni a ti… Da la sensación de que defendéis la cabalgata esa porque es vuestro deber hacerlo, aunque no os guste.

    Voy a currar yo también un poco, jajajajaja, que no creo que arregle hoy el mundo gay, encima sin serlo, jajajajaja.

    Saludos.

  19. Descla permalink
    julio 15, 2010 2:05 pm

    Ah, que se me ha olvidado: si como tú dices, hoya igualdad plena de derechos, ¿qué se reivindica con tacones, tanga de leopardo y ligueros? Exhibirse uno mismo, porque otra cosa…

    Y por otro lado: la aceptación social plena no creo que se consiga jamás. Sencillamente el 10% de la población no va a imponer sus normas sociales al 90%. A nadie se le ocurriría construir el mundo a la medida de los zurdos, sería un absurdo. Se aceptará más o menos, habrá quien le caiga mejor o peor el asunto, habrá a quien se la sude… pero al final lo gay será siempre minoría con lo que ello conlleva para cualquier minoría. Si la queja o la reivindicación es esa, realemente tenéis un largo (eterno) camino por delante.

  20. Cristina permalink
    julio 15, 2010 2:30 pm

    Resumiendo, yo creo que tu tesis de que la vida es igual de dura para todos no se sostiene: para los homosexuales es más dura (aunque cada vez lo es menos, eso es verdad). Decirlo no es victimismo: es ser realista. No sé dónde vives, pero a veces al hablar de estos temas parece que toda España es Madrid y Barcelona (o ciertos barrios de esas ciudades) y no es así ni muchísimo menos. Hay lugares en España donde vivir abiertamente la homosexualidad es una heroicidad que se paga cara muchas veces. Es más, ¿no te llama la atención que en España no haya ninguna famosa abiertame lesbiana? Por algo será. Obviamente, hay paises donde la situación es infinitamente peor. Yo doy gracias al cielo cada mañana por no haber nacido en Afganistán o en Irán, por ejemplo.

    Otra cosa. Es normal que si alguien te agrede te ofendas y te defiendas, así el agresor lleve lentenjuelas, una camisa a cuadros o un traje de buzo. No vamos a discutir que hay mucho gay gilipollas, igual que hay gilipollas en el mundo del taxi. Hasta se podría tomar como una prueba más de la mayor normalización: los homosexuales gilipollas también se pueden mostrar abiertamente :-). Bueno, pero la cuestión no está tanto en quién te agrede sino en que circunstancias tú te sientes agredido. No quiero personalizar en ti porque no te conozco pero me consta, porque lo he visto, que hay quien se siente agredido simplemente porque una pareja gay se bese delante de ellos o porque una locaza con pluma haga algún aspaviento digamos histérico. Y eso tiene un nombre: homofobia.

  21. Descla permalink
    julio 15, 2010 3:48 pm

    Cristina: si te he dicho antes que sí, que en determinados sitios para un gay es más difícil. La frase mía era “No voy a negar evidencias”. He aceptado además porque me parece cierto, que si en mi entorno lo gay está muy normalizado, esa pauta no existirá en otros lugares.

    Al final llegamos a lo que quería expresar: no has de aguantar a un gay gilipollas porque sea gay. No hay NINGUNA homofobia en no aguantar a un homosexual gilipollas.
    Y para que te quedes tranquila: lo que me pueda ofender de un gay es lo mismo que me pueda ofender de un hetero.

  22. Descla permalink
    julio 15, 2010 3:51 pm

    Con tu último comentario estoy en parcial desacuerdo: si una locaza histérica entra en mi espacio físico, se dirige a mí de manera inapropiada (yo no he dado esa confianza), me vacila, etc, y me cago en su puta madre, de homofobia nada, guapa. Que vuelvo a lo mismo: no le consiento esa agresión a un hetero, no sé por qué se la debiera consentir a un gay. Ni que fuera el elegido de los dioses ese gay.

  23. Cristina permalink
    julio 15, 2010 3:58 pm

    Otra cosa. No sé por qué hablas de imponer. Aquí nadie quiere imponer nada. ¿Que es lo que se supone que el 10% de la población quiere imponer? Primera noticia. Es que ni si quiera se trata de pedir un mundo a la medida de los homosexuales. Se trata de poder desenvolvernos bien en este. De que llegue un día en que ser homosexual sea tan anecdótico como ser zurdo.

    Respecto a lo de la tanga de leopardo y los ligueros… se trata de decir, ‘yo soy así y no me avergüenzo’. Voy a copiar un artículo que lei el otro que trata este tema mucho mejor de lo que yo lo puedo hacer. Espero que al autor no le importe:

    En 1955, Rosa Parks decidió que estaba harta de ceder su asiento en el autobús a las personas de raza blanca. Acabó encarcelada, pero ese pequeño gesto encendió la chispa del Movimiento por los Derechos Civiles en los Estados Unidos. Al día siguiente, los afroamericanos decidieron que no iban a coger más autobuses: las calles se llenaron de hombres y mujeres que recorrían kilómetros a pie para llegar a sus puestos de trabajo, pero mirando al frente y con la cabeza bien alta. Mientras tanto, los autobuses circulaban vacíos.

    Muchas veces se ha intentando desmitificar el gesto de Rosa Parks diciendo que no se levantó porque estaba cansada. No fue así: estaba cansada de no ser digna de ocupar un asiento reservado para blancos. Y esa mañana se levantó con la firme decisión de hacerlo.

    Generalmente comparamos la lucha por los derechos LGTB con la realizada por las personas de raza negra. Hay evidentes similitudes, pero hay una gran diferencia. Un negro no puede dejar de ser negro. Un negro siempre es visible. Un negro siempre es discriminado. Un hombre homosexual no siempre lo es. Una mujer lesbiana no siempre lo es (o lo es, pero por ser mujer). Yo no lo he sido. Porque para saber que yo soy homosexual hace falta meterse en la cama conmigo. No lo llevo escrito en la frente.

    Cuando se acerca el día del orgullo LGTB vemos en los medios de comunicación a hombres que se visten de mujer, que mueven las manos de forma exagerada, pestañean y hacen gestos “femeninos”. Es la famosa pluma. La pluma gay. En las lesbianas se llama martillo y tiene bastante que ver con otra famosa pluma de la que no se habla: la pluma heterosexual. Y es que la “masculinidad” no es más que el reverso de la pluma gay (como la “feminidad” es el reverso del martillo): una serie de gestos y actitudes aprendidos, con mejor o peor resultado, con objeto de atraer a una pareja para practicar sexo. A mí me resultó muy útil la pluma heterosexual aprendida en el servicio militar: apoyar el pie en la pared con una mano en el bolsillo tocándome los huevos de vez en cuando y una ligera mirada de desprecio mientras me sorbo los mocos es tremendamente efectivo a la hora de ligar. La pluma gay me sirve para otras cosas: para sacar de quicio a mis compañeros de trabajo, a mis hermanos, a mi familia, a la cajera del Mercadona, al funcionario del Registro Civil.

    El que hace visible su pluma gay le está diciendo al mundo que es homosexual. Es el que recibe los insultos, el que es agredido, el que es asesinado. Le pasa lo mismo a las personas transexuales. Las transgresiones de género son castigadas: la mujer transexual que aumenta el tamaño de sus tetas, la lesbiana que se pinta un bigote, el hombre gay que saca una estola rosa y se pone un tacón alto son visibles. Los demás somos una masa gris, se nos debería tatuar en la frente la bandera del arcoiris para reconocernos. Los nazis lo hicieron con estrellas: para judíos, para homosexuales. Los negros nunca han necesitado estrellas.

    Cuando criticamos la pluma en el desfile del orgullo criticamos a los que han sido torturados por hacer visible su homosexualidad. Si no hubiera sido por ellos, jamás habríamos conseguido nada. No habríamos existido. Seguiríamos practicando sexo a escondidas expuestos al chantaje. La pluma nos hace visibles. La pluma es nuestra raza.

    elputojacktwist@gmail.com

  24. Cristina permalink
    julio 15, 2010 4:10 pm

    “Al final llegamos a lo que quería expresar: no has de aguantar a un gay gilipollas porque sea gay. ”

    Totalmente de acuerdo. Claro, que si lo que te molesta es que sea gilipollas, lo de que sea gay tiene tanta trascendencia como que sea pelirrojo o zurdo: o sea, ninguna. Imagino que lo que quieres decir es que no es correcto que el tipo se refiera a esa condición para disculpar su gilipollez. Bueno, pues no lo es y habrá gente así, que quieres que te diga, pero no me parece que sea la norma. Además, ya digo que a ti no te conozco, pero te aseguro que la gente suele tener el listón de la tolerancia mucho más bajo cuando se trata de personas con pluma (léase el artículo de arriba).

  25. Descla permalink
    julio 15, 2010 4:18 pm

    O sea que me tengo que tragar la pluma, yo y todos los gays que pasen de pluma, que no les guste la pluma y que no tengan pluma. (Lo de martillo me entero ahora).

    Por cierto: esta parodia de la heterosexualidad es una grandiosa gilipollez:

    “apoyar el pie en la pared con una mano en el bolsillo tocándome los huevos de vez en cuando y una ligera mirada de desprecio mientras me sorbo los mocos es tremendamente efectivo a la hora de ligar”.

    Me has colgado un texto político, que pretende justificar la histeria homo a base de denigrar lo hetero. Lo de siempre y de lo que estamos hablando…

    Otra tremendista a más no poder:

    “Cuando criticamos la pluma en el desfile del orgullo criticamos a los que han sido torturados por hacer visible su homosexualidad”.

    Claaaaro, porque lo diga el señor este… ¿Y si estoy criticando un comportamiento? Volvemos a lo mismo: te comes mi orgullo gay por imposición. Y quien critique es homófobo….

    Por lo demás quiero lo mismo que tú: que ser gay sea tan anecdótico como ser zurdo. Y cuando tenga conflicto con un zurdo, que no diga que lo que pasa es que soy un zurdófobo.

  26. Descla permalink
    julio 15, 2010 4:23 pm

    Hemos escrito a la vez.
    Me queda la sensación de que estamos diciendo lo mismo, pero tú ves una cara de la moneda y yo la otra. Lo cual es muy normal porque tú estás en una cara y yo en otra.

    Desde luego, en lo que no estoy de acuerdo es en que tenga que tolerar la pluma desatada de alguien cuando se dirija a mí, igual que no aguanto la garrulez. Y por “pluma desatada”no me refiero a un natural amaneramiento, no. Me refiero a una actitud claramente artificiosa. Si no se me respeta a mí, no tengo por qué respetar yo. Es que es de locos pensar lo contrario.

  27. Cristina permalink
    julio 15, 2010 4:25 pm

    “O sea que me tengo que tragar la pluma, yo y todos los gays que pasen de pluma, que no les guste la pluma y que no tengan pluma.”

    No, tu no ‘tienes’ que tragar nada. Tienes que respetar a la gente tal y como es (vamos, digo, si quieres vivir en sociedad). Si te molesta que un tío con pluma dé un gritito histérico a tu lado es tu problema. Es como si yo digo que me molesta que un señor con bigote se sorba los mocos a mi lado. Pues mira, me puede molestar pero vivir en sociedad es lo que tiene.

  28. Descla permalink
    julio 15, 2010 4:31 pm

    A ver si es que no me quieres entender: yo respetaré a la gente tal y como es si ella me respeta a mí. Te lo vuelvo a explicar: a mí me la suda que un tío dé un gritito a mí lado. Si un tío SE DIRIJE A MÍ, invade mi espacio físico, me vacila con una actitud CLARAMENTE ARTIFICIAL de locaza, NO ME ESTÁ RESPETANDO y que no espere respeto por mi parte.

    Si esto no lo entiendes, Cristina, mejor lo dejamos. (Y tan amigos).

  29. Cristina permalink
    julio 15, 2010 4:42 pm

    “Por cierto: esta parodia de la heterosexualidad es una grandiosa gilipollez.”

    Bueno, es la misma parodia que has hecho tú con lo de las locazas y tal. Es lo que pasa cuando se simplifica mucho. De todas maneras, la intención del artículo era hablar de los estereotipos y del significado que tienen, no denigrar lo hetero.

    “Y si estoy criticando un comportamiento? Volvemos a lo mismo: te comes mi orgullo gay por imposición. Y quien critique es homófobo….”

    Pero ¿por qué te parece un comportamiento criticable? Volvemos a lo de antes, una cosa es que alguien te falte el respeto y otra que la gente se exprese dentro de su libertad. Creo que hay quien tiene la piel muy fina a este respecto. A propósito, el típico piropo español (los hay muy bestias) a mí me parece una soberana falta de respeto y cuando lo he dicho se me ha tratado de feminista histérica y/o engreída. Hay gente que se siente agredida por muchíiiiiiiiisimo menos cuando se trata de homosexuales. No sé, será que cada uno cuenta la feria como le ve en ella.

  30. Descla permalink
    julio 15, 2010 4:54 pm

    Vale, Cristina, ¿y por qué les parece a muchos mismos gays criticable el Orgullo? Pues por lo mismo que a mí: exhibición de los peores topicazos de lo gay, llevados al extremo, que suele generar más rechazo que aceptación: estrategia equivocada para dar un espectáculo de dudoso gusto.
    Mientras lo diga yo siempre quedará la sospecha de homofobia, o cuanto menos “piel fina”, pues que te lo digan desde COLEGA:
    http://www.colegaweb.org/index.php/inicio-mainmenu-1

  31. Cristina permalink
    julio 15, 2010 5:06 pm

    Bueno, ya te digo que este es un tema controvertido y además yo no soy portavoz de nada. Sólo estoy dando mi opinión. Y mi opinión es que sin la ‘exposición de los peores topicazos de lo gay llevados al extremo’ hoy no tendríamos los derechos que disfrutamos hoy. Además, puede que tu consideres ridículos los tales topicazos pero la gente también tiene derecho a hacer el ridículo. No sé por qué tiene nadie que sentirse agredido por eso.

    Yo tengo que cortar ya, pero ha sido un placer.

    Un saludo.

  32. Descla permalink
    julio 15, 2010 5:09 pm

    Venga, Cristina, igualmente un placer.
    Estás invitada a mi blog, si gustas, pero te advierto que creo que vas a chocar bastante con mis opiniones, jajajajajaja.

    http://eldesclasado.blogspot.com/

    Hasta otra.

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