Skip to content

Cuando la democracia es un obstáculo

marzo 2, 2010

Andan revueltos los ríos de la política, como no podría ser de otra manera en unos tiempos en los que los votantes piden responsabilidades por la situación que se vive en España. La presidenta del parlamento andaluz Fuensanta Coves, en su discurso con motivo del día de Andalucía el pasado domingo, intentaba defender a la clase política nacional en general, y a la andaluza en particular, tocada como todas por los casos de corrupción, manteniendo que la mayoría de los políticos son honrados y trabajan por el ciudadano, y que solo unos pocos actúan de manera deshonesta. Suponiendo que eso sea cierto, no veo como no puede cuestionarse la labor de unos políticos que no solo no supieron prever la profunda crisis que sufre Andalucía, si no que puede decirse con toda tranquilidad que la fomentaron apoyando la especulación inmobiliaria y urbanística, a base de traficar con el suelo cuya propiedad está en manos de los ay-untamientos.

También hizo hincapié la presidenta en el enorme avance de Andalucía en estos 30 años de su andadura como autonomía que se conmemoraban el domingo. Aunque tal vez cabría preguntarle avance hacia qué, tal vez hacia ese millón de parados que acumula la comunidad, y cuyo futuro aún no acaba de vislumbrarse, ni mucho menos. De hecho, Javier Arenas, presidente regional del PP, lanzaba el dato en declaraciones posteriores al discurso: en el momento de aprobarse el primer estatuto de autonomía andaluz, el número de parados era de 500.000 personas, ahora, 30 años de “progreso” socialista más tarde, la cifra supera holgadamente el doble: más de 1.000.000 de desempleados.

Nos podríamos extender en una discusión relativamente opinable de si efectivamente ha habido o no progreso en Andalucía en estas tres últimas décadas (y a quien o a que se ha debido), y extender ese debate a todo el territorio nacional. Pero sin menospreciar los problemas derivados de esta falta de progreso, esperemos que puntual, fruto de la actual crisis que estamos viviendo a nivel mundial (pero no olvidemos, mucho más intensa en España que en otros países), quiero llamar la atención sobre otro problema, que me parece mucho más grave, y de mayor profundidad. El problema no es otro que el que esbozo en el titular de la entrada: a estas alturas del partido, y después de 32 años de Constitución y algunos momentos de democracia, es la propia democracia y su sistema (adaptado al caso de España) el que está impidiendo el cambio de rumbo necesario para salir de la crisis.

El entramado de poderes que ha creado el planteamiento de la realidad de España que se proyectó en la Constitución, son ahora más un problema que una solución para los tiempos que le ha tocado vivir a la piel de toro. El indeciso y populista gobierno del PSOE no se atreve a emprender una serie de reformas en multitud de ámbitos que ya casi todo el mundo con dos dedos de frente reconoce como imprescindibles (en el mercado laboral, en educación, en el modelo productivo, en las relaciones institucionales, en el sistema autonómico, es decir: en casi todo). Y no las pone en marcha porque la propia dinámica del sistema creado por la Constitución no le incentiva a iniciarlas. Si se reforma el mercado laboral en un sentido, los acomodados sindicatos no tendrán más remedio que hacer el paripé de hacer como que no están conformes (aunque en realidad les importe una mierda los derechos de los trabajadores, más allá de lo necesario para llenar sus bolsillos). Si lo hace en otro, enfadará a la patronal, cosa que no conviene a ningún partido que aspire a repetir una victoria en las urnas. Si intenta una reforma del modelo productivo, tres cuartos de lo mismo. Si pretende una reforma en educación, los nacionalistas perderán su poder de adoctrinar a su ciudadanía, con la consecuente pérdida de votos que ello acarrearía. Si intenta parar el disparate despilfarrador e injusto de las autonomías (que merecerá entrada específica) los nacionalistas montarán en cólera con máxima intensidad, negándole al partido que se atreva a tales reformas los necesarios pactos post-electorales que se hacen a menudo imprescindibles para gobernar este quimérico país compuesto a su vez de muchas “nacionalidades”.

La oposición, a sabiendas de que todavía no hay elecciones a la vista, contempla pasiva en medio del fuego cruzado como las tímidas medidas implantadas por el gobierno se muestran ineficaces, sin a su vez proponer alternativa seria alguna, no vaya a ser que se diga algo que moleste a los potenciales votantes, máxime cuando se proponga lo que se proponga, no servirá de nada a menos que el gobierno se decida a ponerlo en práctica. Sospecho que la oposición no solo no se atreve a tomar partido, sino que en su fuero interno, desea que no se salga de la crisis antes de tiempo, para poder echarle al PSOE en cara en plena campaña electoral el hipotético desastre de gestión durante la presente legislatura.

En definitiva, el entramado democrático no solo no ayuda a salvar la situación, si no que dificulta la toma de decisiones, y como consecuencia, el urgente cambio de política que necesita España para salir de esta crisis que se nos puede dilatar en el tiempo más de lo que nos gustaría a todos. ¿Alguien tendrá la valentía necesaria como para tomar decisiones que obligatoriamente disgustarán a algunos, pero que en su conjunto benefician al interés general de España? ¡Qué mala suerte que no estemos en año electoral! Pero ya se sabe, al perro rabioso, todo se le vuelven pulgas, y Zapatero monta un circo, y le crecen los enanos.

Anuncios
27 comentarios leave one →
  1. marzo 2, 2010 11:22 am

    Mal apaño tiene lo que planteas. La propia Constitución es un cepo rígido al respecto. Qué más puedo decir que no hayas dicho ya de las autonomías, nacionalismos etcétera: todos a pillar para su tierra, la que le vota, aunque sea a costa de que no pille el de al lado… Así un país está abocado al desastre, es cuestión de tiempo.

    Yo no sé si sencillamente el problema es que el carácter español y la democracia son incompatibles. O es que hemos degradado la democracia hasta convertirla en una cueva de piratas. Viendo los casos griego, italiano, portugués, me da por pensar que el carácter meridional y esta democracia capitalista no encajan ni por la fuerza. El voto se convierte en mercadeo y el cortoplacismo a 4 años vista en único objetivo.

    Y claro, después de salir de Franco, plantea que la -por lo menos esta- democracia no nos funciona y deberíamos buscar otro mecanismo, o al menos emprender reformas bastante drásticas y urgentes y ya tenemos el lío montado: se glorificó tanto la democracia tras el franquismo que a ver quién dice ahora que el rey está desnudo y entona el “no era esto, no era esto…”

  2. marzo 2, 2010 3:31 pm

    Sin duda, ahí esta parte de la gran dificultad de reconducir la situación hacia algo más deseable. De lo que no estoy muy convencido es de que el carácter “mediterráneo” (si es que existe tal cosa) sea el responsable de lo que está pasando en nuestro sistema democrático. En otros países estoy viendo lo mismo: pérdida de terreno de los valores anteriores o “tradicionales”, atontamiento de la población a base de rebajar el nivel educativo y dosis de circo (llámese fútbol, o llámese televisión tonta), falta de respeto a casi todo, o cuanto menos disminución del mismo…Y todo eso desemboca en un mayor o menor cinismo hacia la sociedad, y es lo que hace que algunos entonen ese “sálvese quien pueda” al que ya me he referido otras veces.
    No, yo no acabo de verlo como fruto del carácter español, más bien lo veo como una consecuencia de la extensión de las ideas “progres”. Estoy en un país que entró en la UE en el 2004, y que perteneció al ámbito de influencia de la antigua URSS (no daré más pistas…jejeje). Y estoy viendo que se está tomando la misma dirección que España vivió en los años 80-90 a pasos agigantados. Así que no, mucho me temo que el carácter español no tiene nada que ver en esto. Otra cosa es que nos lo quieran hacer creer, o que nosotros mismo lleguemos a creérnoslo.

  3. marzo 3, 2010 12:09 am

    De acuerdo. Mientras escribía sobre “lo meridional” pensaba que en todas partes cuecen habas…
    Entonces, es la democracia “capitalista” lo que debemos cuestionar. Si tan poco vale para griegos como para letones, si tan agujero de corrupción es para uruguayos como para ucranianos, el problema no es “español”, no es mediterráneo, es problema del sistema.

    Pero aquí estamos.,a ver quién le pone el cascabel al gato…

  4. marzo 3, 2010 4:26 am

    Me cuesta dar crédito a lo que leo. Estas quejas sobre los valores modernos se llevan oyendo desde que el mundo es mundo o, por lo menos, desde que hay constancia escrita.

    Para llamar obstáculo a la democracia habría que ver que sin ella el camino está más despejado y de eso tenemos muchas constancias de que no es así y ninguna de que no lo es. La democracia no es la solución, es el marco en que se buscan soluciones. Si hemos de poner una imagen, ésta será más acertada:

    La democracia es un puerto de montaña. Un paso entre precipicios y avalanchas. No es fácil, pero prueba a seguir por los precipicios.

    Un saludo y a ver si somos menos cascarrabias.

  5. marzo 3, 2010 7:27 am

    ¿No das crédito a lo que lees? Tampoco es para tanto, hombre, jejeje.
    Cuando escribí el post, o mejor dicho, cuando lo acabé, ya me di cuenta yo mismo de que probablemente se iba a malinterpretar, pero salió así y ya no hay tiempo para cambiarlo. Y se puede malinterpretar si lo lee un español, por todos los tópicos que hay alrededor del tema. Raro es que nadie todavía haya insinuado que yo en realidad lo que tengo muchas ganas es de que vuelva Franco (como si eso fuera posible), que si soy un facha, que si parece que pido la vuelta a la dictadura, etc, etc…Pero nada más lejos de la realidad.

    A ti te pasa un poco lo mismo, hablas a través del punto de vista que da ser español. Pero ya te digo, ahora veo que parte de la culpa es mía, por el tono que le ha acabado saliendo a la entrada.

    No era mi intención descalificar la democracia como tal y en todos los casos, solo la española, y muy concretamente la que tenemos hoy en día. Y tal vez ni siquiera eso, lo que critico es el juego de poderes que se ha creado en los últimos años, desde la burbuja inmobiliaria: excesivo poder en manos de los partidos políticos, politización de todo (de los medios de comunicación, de la justicia…), corrupción con impunidad (no olvidemos que los corruptos pasan unos añitos en la cárcel y luego fuera, a disfrutar), acomodación de los sindicatos, connivencia de la banca y los partidos del poder para hacer y deshacer a su gusto…

    Por eso en lo que me reafirmo es en lo que se puede extraer de fondo de lo que digo: es absolutamente evidente que el camino que ha llevado España en los últimos años ha sido muy negativo, por decir algo suave. Y si eso es evidente, implica automáticamente que el cambio de rumbo (y de 180 grados, además) es absolutamente imprescindible.

    ¿O tú eres el único español que sigue pensando como aquel que “España va bien”?

    José Luis, se han pervertido las palabras, se les ha quitado el valor. A cualquier cosa se le llama democracia. Un sistema en el que los partidos políticos meten mano en todo (la banca, los medios de la comunicación, la justicia, y todo lo que se les pone por medio) ¿se puede en realidad llamar democracia?

    Llevamos un tiempo que vamos por el mal camino, vamos a dejar los rodeos y los eufemismos. Y por eso nos hemos metido en la peor crisis económica del siglo. Alguna responsabilidad tendrá algo o alguien, ¿no? O insisto…¿crees como Zapatero que todo está bien, que no hay que hacer nada, y que de esto vamos a salir por incercia?

  6. marzo 3, 2010 1:41 pm

    Ferreira: me interesa bastante debatir esa opinión suya de la democracia como “marco” porque creo que esa rigidez es la que nos impide tomar decisiones.

    No voy a extenderme ahora mucho pero le dejo apuntes básicos para que sepa por dónde voy a enfocar el asunto:

    yo no vivo en una democracia, yo no decido nada salvo en la reunión de vecinos de la finca y tampoco, que todo el mundo chilla y no se resuelve nada. Yo vivo en un sitio que me da derecho al voto cada cuatro años, a votar listas cerradas de personas que yo no he decidido, programas que se incumplen que yo no he decidido, legitimando con mi voto corrupciones que yo no he decidido.
    Como no soy un dictador no quiero decidirlo todo yo sólo, le hago participe a usted y le digo que usted decide tanto como yo: nada. Ni usted, ni yo, ni lo que se conoce como “pueblo”.

    Pero cuestionar esta “democracia”es la madre del cordero: “Oh, no, esto con sus imperfecciones es el mejor sistema posible ¿tú que quieres una dictadura?”

    A lo mejor estamos usted y yo de acuerdo en querer una democracia verdadera, sin caer en constantes asamblearismos jipiosos igualmente inútiles para la toma de decisiones, pero ni esto en lo que estamos es democracia, ni por lo visto hay manera de salirse de este marco rígido cuando las críticas son “cuestionar la democracia” y anatema al canto.

    Saludos.

  7. marzo 3, 2010 2:09 pm

    Sí, la verdad es que insisto, no creo que sea el único problema, pero es ese mismo “marco” del que habla Ferreira el que está totalmente “ladeado” por seguir con la analogía. Es el marco el que en parte, impide una solución rápida.

    O tal vez estamos subestimando al mismo “marco”. Dice Ferreira de que no hay pruebas de que sin la democracia el camino estaría más despejado, pero sí de lo contrario…Pues la verdad, permíteme al menos dudarlo. No es por establecer comparaciones odiosas, pero creo que mirado objetivamente y según muchos parámetros que podrían considerarse para comparar, hubo una época de la dictadura de Franco en la que los españoles, en general y promedio, vivieron mejor que ahora. (((Dicho esto ya podéis empezar a llamarme facha a la de 3))). Es decir, que lo mismo estamos subestimando la forma de Estado como herramienta para conseguir el bienestar. Si en una dictadura (o dictablanda, como se llamó a la última etapa del régimen anterior) se vive mejor que en una democracia…¿de qué sirve la democracia? ¿Para ser “libres” en abstracto pero esclavos de los poderosos en la práctica?

    Pregunten, pregunten a los casi 5 millones de parados reales si ellos se sienten libres dentro de esta democracia…Ahora, eso sí…Lorca tendría libertad total para escribir poemas gay…¡que gran logro! A ver si al final va a ser como decía Orwell…que en esta democracia todos somos libres, pero unos (mushísimo) más que otros.

  8. marzo 4, 2010 4:44 am

    Desclasado:

    No veo cómo puedes ver más rigidez pensando en la democracia como un marco en el que caben muchas cosas en lugar de como una solución concreta a los problemas. Lo segundo es mucho más rígido, aunque si es la solución preferida tuya te parecerá mejor.

    No sé lo que es una democracia verdadera. Sé lo que son los distintos regímenes democráticos que en el mundo son. Desde la democracia más directa de los suizos a la más representativa de los demás. Desde la que plantea muchos referendos a la que se permite pocos, las presidencialistas y las parlamentarias, las que tienen un sistema de representación proporcional y las que lo tienen mayoritario, las que se acompañan de una prensa más independiente y aquellas en las que la prensa es partidista,… Podemos cuestionar el sistema de votación, debemos querer una prensa más independiente y una mejor separación de los poderes, pero me parece insensato cuestionar la democracia.

    De ninguna manera pienso que estemos en el mejor de los mundos posibles, sólo creo que cualquier problema se resuelve mejor en democracia que en cualquier otro régimen. Teóricamente hay muchas razones para pensar que sea así y empíricamente todos los datos están a favor de esa hipótesis.

    Cambiosocialya:

    El marco no está ladeado. Lo está el uso que hacemos de él. Nuestro marco no es muy distinto del de los países de nuestro alrededor. La historia reciente nuestra ha escorado el uso de ese marco, eso y las decisiones que hemos o no hemos sabido tomar. Tenemos un poder, el judicial, lastrado todavía por el franquismo en algunas de sus más altas instituciones, no hemos sabido contener la corrupción municipal a cuenta del suelo (seguramente por una mala asignación de competencias en este terreno, eso sí es mal marco), … otras cosas son más generales que particulares, como pasar por ciclos de mayor a menor entendimiento entre gobierno y oposición.

    Comparar la mejor (¿?) época de un periodo de dictadura con una de crisis en democracia y querer sacar alguna conclusión de ello empeora las cosas en tu discurso, cuando parecía que te querías excusar por no haberte hecho entender.

  9. marzo 4, 2010 6:24 am

    ¿No sabes lo que es una democracia verdadera? Así mal empezamos. Claro, si todo es relativo, la democracia también, todo se prestará a interpretación, supongo. Yo sí tengo una idea de lo que es una democracia verdadera. Pero sobre todo la tengo de lo que NO lo es. Y para mi la española se acerca peligrosamente a la argentina (podemos ver una descripción de ella aquí) y se aleja de las que mejor funcionan.

    Dices que empeora mi discurso el comparar el mejor periodo de una dictadura con el de una crisis de la democracia, pero mi discurso es secundario, solo quería hacer ver y explicar de la mejor manera posible que tal vez el sistema de estado no es tan importante, y que tal vez lo esencial es que la mayor cantidad posible de ciudadanos compartan unos valores razonables sobre lo que debe ser una sociedad, y que esos valores dirijan a la misma hacia unos objetivos. De nada sirve tener el mejor “sistema” sobre el papel, si luego los que lo ponen en funcionamiento se saltan constantemente las reglas del juego ante la indiferencia generalizada de los que sufren las consecuencias, como está pasando actualmente en España.

    Tal vez habría que plantearse (cuidado, que no lo estoy afirmando, solo es una hipótesis) si no es preferible una dictadura honrada y sincera que una democracia hipócrita y corrupta, y que solo tiene de democracia el nombre, en la que en aras de la libertad se cometen toda clase de injusticias y abusos. No olvidemos que hay países en los que los ciudadanos, cuando ven a un policía (que se supone debe protegerles) corren despavoridos, a sabiendas de que su nivel de corrupción a llegado a límites tales que se desconfía de la institución entera. Al policía no lo hace el uniforme ni la idea abstracta de “cuerpo de seguridad del estado” al policía lo hace la honradez, la categoría moral y su actitud de servicio. No confundamos los términos ni nos refugiemos en abstracciones vacías.

    No está el horno para bollos.

  10. marzo 4, 2010 3:13 pm

    Ferreira: a mí lo que me parece insensato es dar esto por democracia. Esto es una partitocracia, una banca-cracia, una cachondeo-cracia (o quizá acracia) pero esto de democracia no tiene más que el nombre formal.
    Y aferrarse a ello como el mejor de los sistemas posibles y fuera de ello el terror, es como ya dije, una de las causas de que sea tan difícil la salida de este pozo de ***** que tiene a la sociedad corrompida (cómplice) de arriba a abajo.
    Y ya que ha salido el tema, empíricamente los datos dicen que en la época final de la dictablanda el acceso a la vivienda era accesible para la práctica mayoría de la población, la tasa de paro era mínima, el despido libre no existía, la delincuencia no estaba desbocada, la incidencia de la droga era nula, la gente se podía permitir tener hijos y se podía confiar en el futuro. Ah, y la tecnología española en motores (motocicletas) era campeona del mundo por partida triple (varias marcas) y se exportaba al resto del mundo.

    Y ahora dígame: si en un régimen malo se daban estos parámetros ¿cómo es posible que en un régimen bueno no se den? Y, por favor, no me acuse de franquista, mi pregunta creo que es clara: si en una no democracia y además mala, empíricamente la situación social no es tan desoladora, ¿qué falla en la “democracia” (en esta)?

  11. Javier permalink
    marzo 4, 2010 5:10 pm

    Sí…la cosa es que Ferreira en un poco nacionalista…
    Aunque bueno…nacionalista atípico, porque cuando que ha visto las cosas feas se las ha pirado a USA…

    Por algo será, supongo.

  12. marzo 4, 2010 5:59 pm

    cambiosocialya:

    Tengo algunas ideas de cómo mejorar la democracia que tenemos, pero sigo sin saber, y tú no me lo dices, qué es una democracia verdadera. Sé lo que es una democracia mejor, pero no lo que es una democracia perfecta, ideal, verdadera,… ¿Vamos mal por eso? No, vamos a donde podemos buenamente.

    Desde luego, una dictablanda o una dictadura honrada (oxímoron donde los haya) no es lo que tengo en mente cuando quiero mejorar lo presente. Tampoco creo que sea lo que tengas en la cabeza por “democracia verdadera”. Si quieres cambio social para mejor y democracia verdadera, ¿a qué viene enredarse con dictaduras?

    Desclasado:

    Miremos, entonces, cómo combatir la corrupción y cómo responder los ciudadanos ante los malos políticos, los que no tienen visión de estado sino de partido.

    Cada dictadura tiene sus momentos mejores y peores. Los soviéticos, en un momento, parecía que podían competir con los usamericanos, en un momento el castrismo consiguió la aceptación de la mayoría de los cubanos, que parecían vivir mejor en los comienzos, los chinos ahora gozan de mayor renta,… Yo no envidio ninguno de estos regímenes, ni los pongo como ejemplo de nada, ni en sus mejores momentos. Tampoco veo ejemplos en las dictaduras latinoamericanas ni en las africanas. No veo ejemplo en ninguna dictadura, ninguna es mejor que nuestra muy imperfecta democracia. Sí veo ejemplos de democracias que me parecen algo mejores que la nuestra.

    El franquismo, desde los años sesenta, permitió una industrialización del país (Stalin también lo hizo en la URSS) y también fomentó el caos urbanístico. Con todos los números sobre la mesa, la España del franquismo, en todos sus momentos, estaba muy por debajo de los países europeos democráticos y, si no había paro, era debido a que había un millón de emigrantes españoles por Europa. Nuestra tecnología punta eran las motocicletas, mejor que las bicis de los chinos, pero mucho peor que la tecnología espacial de los soviéticos.

    Javier:

    ¿Argumentos ad hominem? ¿Qué supuestos haces sobre mis viajes que sean relevantes sobre el tema y que coincidan con la realidad? Hablar sin información sólo ayuda a meter la pata.

  13. marzo 4, 2010 9:23 pm

    Si a estas alturas hay que ir diciendo lo que es una buena democracia, la verdad, mal seguimos, pero bueno, si te empeñas diré lo obvio. (((Enorme problema ese, el de la sociedad actual, en el que lo obvio hay que explicarlo más que lo enrevesado))).

    Una buena democracia es aquella en la que hay una separación de poderes real (ya sabes, ejecutivo, legislativo, judicial y añadiría medios de comunicación). Una democracia basada en una educación de calidad, que afianza buenos valores (que claro, tú me dirás que no sabes cuales son, pero yo lo intento por lo menos). Una democracia en que las Instituciones que articula la Constitución son eficaces y se respetan, y no son un cachondeo para que algunos hagan dinero fácil y poco más. Una democracia en la que los ciudadanos tienen respeto por estas Instituciones y principios, pero por convencimiento propio, y no porque sean respetables por sí mismas, si no porque se hacen respetar. Una democracia en la que los ciudadanos tienen conciencia de nación, de unidad, tan necesaria para luchar juntos por mejorar, aunque por supuesto respetando las particularidades de cada zona, aunque por supuesto también sin poner unas por encima de otras, o darle más privilegios a algunas. Una democracia en la que se penan las conductas indeseables. Donde un Julián Muñoz se pudriría de por vida en la cárcel, junto con los que cometen crímenes deleznables. En fin, una democracia en la que pasan esas cosas que por lo visto tú no eres capaz de imaginar, cosa que me parece increíble, la verdad.

    Ahora pregúntate si tenemos algo de eso. O pregúntate si la democracia española se parece más a la argentina o a la de digamos, Dinamarca, o a la de Suiza. A ver si va a ser que tampoco eres capaz de ver la diferencia, y te la tenemos que explicar entre todos.

  14. marzo 4, 2010 11:47 pm

    Estoy de acuerdo con la mayoría de las cosas que dices (de otras necesitaría más detalles). Ahora podemos ir una por una (o unas por unas) e ir proponiendo maneras de ir hacia ellas. A priori no sabía a qué cosas concretas querías referirte, podías haber incluido otras leyes electorales o incluido el confederalismo,…

    No sé si estamos más cerca de Argentina o de Dinamarca, pero creo que si la derecha no cae en nostalgias y la izquierda en utopías nos iremos pareciendo cada vez más a esas buenas democracias. Tal vez no suceda que cada año será mejor, pero sí cada década.

  15. marzo 5, 2010 4:49 pm

    Por supuesto no comparto en absoluto los argumentos ad hominem que se le han hecho a Ferreira, no seamos desagradables, hombre.

    Ferreira: yo no quiero una dictadura, no caiga usted en esa trampa. Lo que le estoy diciendo es que si en una dictadura, en aspectos bastante vitales, se vive mejor que en una democracia, algo y muy gordo está fallando en esa democracia.

    (Un matiz histórico para dejar ya la dictadura: en el aspecto tecnológico y productivo del franquismo, se olvida usted del tren articulado ligero Goicoechea-Oriol, “TALGO”, exportado a bastantes países, se olvida que los coches Pegaso serie 100 fueron los más rápidos del mundo, olvida que el puerto de Gandía era el mayor exportador mundial de naranjas, olvida que la fregona fue igualmente exportada al resto del mundo…
    A mí me da igual cómo les caiga a ustedes de bien o mal el franquismo, pero al César lo que es del César. Y recuerden que la bella palabra “democracia”también se puede adjetivar de “orgánica”.)

    Al hilo: Ferreira me parece que estamos diciendo lo mismo y el matiz es lingüístico: parece que todos estamos de acuerdo en que esto no funciona, por lo que yo como a esto le llamo “democracia”, digo que habrá que mirar la fórmula de mejora social que no encontramos en democracia.
    Usted propone – me alegra- fórmulas de mejora social pero insiste en que deben ser mejoras de la “democracia”.

  16. marzo 6, 2010 7:43 am

    Lo que pasa es que no es cierto que en una dictadura se viva mejor que en una democracia. Es muy fácil, para cualquier régimen, decir lo que ha hecho. Con haber hecho algo más que cero ya tiene algo que mostrar. Por eso cualquier comparación tiene que ser sobre el total de las cosas y con una comparación razonable en caso de que se hubieran hecho las cosas de otra manera.

    España puede compararse razonablemente con el resto de Europa occidental en todos los siglos de su historia y puede ver cuándo se aleja (por arriba casi nunca, por abajo casi siempre) y cuando se acerca a los estándares (económicos, sociales, culturales) de los demás países. El franquismo nos alejó de todo lo que podíamos haber conseguido de haber seguido en democracia.

    Se puede hacer lo mismo con cualquier otra dictadura de cualquier país del mundo. Siempre salen perdiendo, a pesar de algunas primeras apariencias.

    Si la democracia de ahora tiene errores, me gustaría oír propuestas para tener más democracia y menos alusiones a totalitarismos.

  17. marzo 6, 2010 8:16 am

    Pues propuestas hay muchísimas,, muy serias, y muy razonables, la mayoría puestas sobre la mesa por gente de mucho nivel y capacidad. Así de memoria, por ejemplo se me viene a la cabeza “el manifiesto de los 100” para la reforma laboral, que ha corrido por la red, o las propuestas sobre educación de José Antonio Marina (al que ya adelanto que tengo que dedicar una entrada, por su cambio de actitud con Internet). El problema es que como el sistema en realidad es una partitocracia, esas medidas no se pondrán en funcionamiento hasta que al gobierno de turno le convenga. Ya puede ser la sociedad un clamor generalizado pidiéndolas, que no servirá de nada.
    Yo no digo que se le tenga que hacer caso a cada ciudadano para concederle cualquier chorrada que se le ocurra, pero cuando hay problemas y hay cierto consenso en como solucionarlos, creo que el gobierno debe escuchar primero, y actuar después.

    España pasa por una situación muy crítica, y no le está beneficiando nada que el año electoral quede tan lejos aún. Esto no sería ningún problema para un gobierno (una clase política, en general) que realmente pensara en los ciudadanos y en solucionar las cosas, pero no es el caso, la que tenemos solo se preocupa de perpetuarse en el poder o arrebatárselo al que lo tiene.

  18. marzo 6, 2010 8:52 am

    Esta bien, vale, acepto barco. Acepto que no te puedas comprar una casa en vida y que tus hijos deban seguir pagando la hipoteca, acepto que droga, delincuencia y paro sean 3 de los jinetes del Apocalipsis y el cuarto ahora luego se me ocurrirá, si no es que pensando me sale una yeguada de 300 en vez de 4.
    Vale, acepto sacrificar todo esto por vivir en esta “democracia”.
    Todo sea por la libertad.

    Pues entonces me ciño a España, si hablase de otros países parecería un tertuliano de televisión que de todo saben y digo que aquí no hay democracia, aquí hay un totalitarismo partitocrático, de la banca y lobbies a quien nadie ha votado pero que hacen y deshacen leyes a su antojo y dictan (de dictar: dictador) normas sociales.

    Vale, Ferreira, paso por el aro: la democracia el mejor sistema, pero entonces habrá que hacer en España una democracia, porque esta mierda de hoy es más un circo, y que me perdonen los payasos, que otra cosa.

    Propuestas para mejorar la democracia, así acabado de desayunar me cuesta concretar. Las que sean deben partir por sujetar el poder financiero, la banca debe ser pública, sin esa base verdaderamente democrática, no hay manera de arrancar siquiera: todo lo que se intente a hacer pasará por el filtro de la financiación y la banca seguirá teniendo el control.

  19. marzo 6, 2010 10:11 am

    Pues ese es el tema, que a los que hay que pararles los pies son a los que tienen la sartén por el mango, y ahí está la dificultad.

    Se lo oí decir a Perez Reverte (que no es que sea santo de mi devoción, ni mucho menos), así que no tengo por qué estar de acuerdo en su totalidad: “en España nos faltó la guillotina”. Yo no es que sea tan radical, pero desde luego en España hay que quitar a mucha de la gente de arriba, si no no se puede ni empezar. El problema es que desde luego, por su propio pié no se van a ir, y es de esperar que ofrezcan mucha resistencia.
    Ahí está el problema.

  20. marzo 7, 2010 5:42 am

    Yo soy uno de los firmantes del manifiesto de los 100. Mi pequeña contribución a intentar hacer mejor las cosas.

  21. marzo 7, 2010 7:25 am

    Te deseo mucha suerte.
    Ahora solo os hacen falta dos cosas: la primera, que vuestras medidas se hagan “populares”. Cosa que auguro difícil, en un país en el que casi todo el mundo (me incluyo) se ve con capacidad de dar lecciones magistrales de Economía (si es que esa “ciencia” existe, cosa que empiezo a dudar).
    Lo segundo que os haría falta es que os hagan caso desde arriba.

    Vamos, que no tenéis fácil la cosa.

  22. marzo 8, 2010 5:39 am

    Échenle un vistazo a esto:

    http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=3393

    Mi opinión: discutible en las formas pero me temo que certero en el fondo.

  23. marzo 8, 2010 8:21 am

    Aunque interprete algunos hechos históricos de una manera un tanto retorcida o inverificable, interesante.

    Gracias por el enlace.

  24. marzo 8, 2010 12:31 pm

    Sí, cuando se arriesga tanto en los detalles, raro es no patinar. Pero lo que es la base del texto, la descripción de “democracia amañada” que no es tal democracia, me ha gustado.

  25. Fernando permalink
    marzo 10, 2010 10:38 am

    Buenos dias, entro sin avisar y comienzo con algún dato concreto. Acaba de salir a la radio y demás periodismo la noticia de que el ministro de Trabajo, Sr.Corbacho, tiene un plan de pensiones. Si este hombre en la Declaración oficial de su Patrimonio(BOE 15/10/2009)afirma tener bienes materiales, sin contar la vivienda, de 89.000 Euros y un Pasivo (deudas,hipotecas etc..) de 170.936 E, cómo contrata ese Plan, que le va a dar una rentabilidad corta cuando se jubile, y no dedica ese dinero a disminuir su pasivo, que le va a resultar más rentable.
    Vamos a ver, no nos podemos permitir los españoles tener gobernantes como él, ni como buena parte de los líderes de PSOE, PP y demás partidos parlamentarios relevantes en Congreso y Senado, pues no saben hacer ni las cosas elementales, que son las suyas y las de su familia. Sus actuaciones en lo público nos cuestan el dinero dia a dia y perdonad que pase al comentario general. De seguir así, estaremos en la senda política italiana y en la económica argentina. No digo iguales que ellos, digo en el mismo camino.
    Uno de los grandes problemas que tenemos es que las grandes esmpresas españolas -eléctricas, automovilísticas etc..- tienen a unos dirigentes poco responsables en lo que atañe al servicio público que prestan. Sólo hay que ver la persona que preside la CEOE y las propuestas que realizan sobre contrato laboral y otros temas.
    En España tenemos que encauzar 3 cosas:
    1) La educación hasta los 18 años con una convivencia provechosa entre estudiantes y profesores, que no se resuelve solo dando autoridad a éstos y un ordenador a los primeros, sino con una Televisión pública que fomente el conocimiento como base de la personalidad y una Escuela en la que a cada edad se enseñe de la manera que requieren los años de los estudiantes y no con una mochila llena de libros.
    2) El mejoramiento de las administraciones públicas, con una necesaria reorganización, pues son las primeras empresas españolas en número de trabajadores y gasto
    3) Esto es una opinión particular, que podeis o no compartir, pero creo que hay que encararla con valentía, celebrando, si es necesario, un referendum en toda España. La formación de un Gobierno provisional, con los ciudadanos más meritorios y preparados, para salir de la crisis y para regenerar la democracia, aprobando algunas leyes importantes y suprimiendo muchas otras, en materias de ordenación económica, social, política y cultural. Corresponden ahora a una España corporativa, que tiene una clara manifestación a mejorar en la partitocracia reinante y en unos lobby económicos que tienen al país en ascuas.Hay que cambiar mucho de nuestro ordenamiento jurídico, incluidas leyes europeas y sus hábitos de gobierno. Bueno, perdonad si he sido un poco largo.

  26. marzo 10, 2010 11:01 am

    El verdadero peligro está en lo que según muchos pasa en países como Argentina: que el funcionario o político que quiere ser honrado, no prospera en la carrera política o administrativa.

    Cuando el sistema está en contra de eso (el que quiere hacerlo bien es zancadilleado por los corruptos, hasta hacerle la vida imposible y hacerle desistir) entonces todo está perdido, y solo se puede sacar a un país de esa situación con un reajuste tremendamente traumático (por decir algo suave, y que no se me tache de fascista).

  27. marzo 10, 2010 1:51 pm

    Fernando: sin entrar al detalle, de acuerdo en su exposición.

    Aquí, ni hay ganas de coger el toro por los cuernos por aquello de “perder las siguientes elecciones” tomando medidas traumáticas (me da igual PP que PSOE, el que esté). Y creo que tampoco hay cojones para tomarlas. Explico el exabrupto: un gobernante responsable sacrificaría su continuidad a cambio de sacar el país del atolladero. Eso sería echarle cojones toreros, y si no quieren oír palabrotas, entereza.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: