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La prostitución masculina necesita de discriminación positiva, según el PSOE

octubre 3, 2009

Efectivamente, la prostitución masculina, entre otras muchas profesiones, exige medidas urgentes de discriminación positiva. O eso se deduce de este artículo-propaganda de El País. Como bien explica Enoch Albertí, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona,

La igualdad pura y dura es tratar diferente a los que no son iguales. La discriminación positiva es que, en igualdad de condiciones, se favorece a un colectivo determinado porque se considera que está en desventaja respecto a la media de la ciudadanía

Lo que no queda muy claro, vista la política del PSOE, es por qué solo ciertos colectivos (como las directoras de cine, que son protegidas “positivamente” mediante la Orden Ministerial que se cita en el artículo, o como los y las políticas, que ya lo hicieron anteriormente) son objeto de esa discriminación positiva, mientras que otros, quedan fuera de este tipo de medidas. O mejor dicho, por qué nunca los hombres son discriminados positivamente, cuando es obvio que muchas profesiones masculinas se encuentran dentro de la definición que ofrece el catedrático para considerar a un grupo digno de protección por parte de estas leyes. Así sin esforzarme demasiado, se me ocurren los mineros, los jugadores de fútbol, los técnicos en manipulación y recogida de residuos, los ingenieros técnicos agrónomos…y por supuesto, los prostitutos (sí, la palabra existe, lo he mirado en el diccionario de la RAE). No, no es justo que existan menos prostitutos que prostitutas. Máxime si tenemos en cuenta que las mismas mujeres que se benefician de las medidas de discriminación positiva, tienen a su vez el derecho de poder beneficiarse de los servicios de estos profesionales cuya actividad debe ser digna de toda la protección y el respeto necesario en los tiempos que corren.

Pero no, el PSOE, centra su atención en las cineastas, en las políticas y en las funcionarias. ¿Qué tendrán de particular estos tres colectivos de mujeres? ¿No será que al PSOE le son imprescindibles para extender la ideología feminazi? Las políticas aprueban las leyes, las juezas las interpretan, y las directoras de cine las difunden. Legislativo, ejecutivo, judicial, y por último el cuarto poder. ¿Soy un mal pensado? Tal vez, pero tratándose del PSOE, viene demostrándose que pensar mal es acertar.

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55 comentarios leave one →
  1. octubre 4, 2009 6:49 pm

    Hola!
    me ha encantado este artículo. Lo he mentado en mi blog, citando la fuente. Si no quieres lo borro.

  2. octubre 4, 2009 8:11 pm

    Pues no solo no me molesta, sino que se lo agradezco.
    De hecho, ya habia oido hablar de su blog, y habia pasado por alli en alguna ocasion.
    Espero tener tiempo para seguirlo habitualmente.
    Un saludo.

  3. Lidia permalink
    octubre 7, 2009 10:18 am

    Igualdad es tratar a todo el mundo por igual, reconociéndoles los mismos derechos y deberes.
    Equidad es tratar de forma desigual lo que ya de por sí es desigual, para mitigar ese desequilibrio y lograr de esta forma la justicia social.
    La discriminación positiva es necesaria, ya que la sociedad no ha tratado por igual a hombres y mujeres en el plano socio-laboral y político.

    Ojalá dentro de pocos años no sea necesario, pero a día de hoy, desgraciadamente, sí lo es. No hagamos tabla rasa de milenios de dimorfismo cultural y económico con respecto a los dos sexos . La gran desventaja de ser mujer no ha sido la falta de brillantez, como asegura el autor en otro post, la gran desventaja histórica femenina ha sido el sometimiento económico de la mujer al hombre, impuesto por todo un sistema simbólico, legal y social en casi todas las culturas.

  4. Ángel permalink
    octubre 7, 2009 10:44 am

    ¿Y se puede saber en qué están hoy discriminadas las mujeres en nuestra sociedad actual, señora o señorita Lidia?

  5. octubre 7, 2009 11:50 am

    El problema es que se intenta atajar una supuesta discriminacion volviendo a discriminar (en este caso a los hombres). De verdad puede alguien considerar eso como justo?
    Yo estoy de acuerdo con Cambiosocialya…esto en realidad se esta haciendo por otra clase de intereses, como los que se apuntan en la entrada, que no se sacan a la luz, porque no conviene.
    Y como dice el articulo de El Pais, en caso de hacer uso de la discriminacion positiva, las medidas deberian estar acompañadas de un plazo temporal, o algún parámetro que permitiera dejar de discriminar una vez alcanzado el fin que se persigue. De lo contrario, lo que harán, será crear desigualdad en el lado contrario del que intentan evitar (en este caso en los hombres).
    Lo curioso es lo que se insinúa en la entrada: ¿por qué ninguna mujer pide discriminación positiva en la minería o en la recogida de basura?
    No, si tontas no son, desde luego.

  6. Lidia permalink
    octubre 7, 2009 12:23 pm

    La discriminación se produce en el acceso a todos los puestos de poder.
    En mi comunidad autónoma, el 80% de los Directores Generales (hablo de la función pública)son hombres, con una plantilla de base en la que las mujeres exceden del 55%; el número de ministras es sólo pura imagen, lavado de cara; las estructuras de poder siguen estando de una forma férrea en manos masculinas; es una especie de pacto no escrito, de norma consuetidaria: a ese hombre le sucederá otro hombre y así debe ser.
    La empresa privada (ese bastión machista), apenas cuenta con mujeres en sus consejos de administración.
    La iglesia católica (ninguna)
    ¿sigo?
    No entiendo ni entenderé cómo se puede hablar siquiera de estado feminazi: hablen, para variar, con la asistente social de cualquier ayuntamiento de España, que le hable de la situación en que quedan muchas mujeres tras su separación.
    Hablen c0n los servicios sociales,.
    Pero nunca hagan demagogia barata.

  7. Lidia permalink
    octubre 7, 2009 12:26 pm

    Para Stradling:

    ¿acaso recoge usted basura, o trabaja en una mina?
    Para conseguir la tan ansiada igualdad laboral y de oportunidades de promoción: ¿debo ser obligada a trabajar en algo que no me gusta?

  8. octubre 7, 2009 12:41 pm

    Para Lidia:
    No sé el origen de su primera pregunta, nadie ha hablado de obligar a nada a nadie a trabajar en nada (de eso ya se encarga el mercado laboral con su precariedad en más ocasiones de a la que todos -espero- nos gustaría). Sin embargo yo le hago otra pregunta:
    ¿Debe una mujer menos capaz que un hombre para un puesto pasarle por delante simplemente por el hecho de ser mujer?
    ¿Debe un hombre renunciar a trabajar en algo que le gusta y se le da bien para que su puesto lo ocupe una mujer solo por cuestiones de “cuota”?

  9. Lidia permalink
    octubre 7, 2009 12:49 pm

    para la primera pregunta:
    No, estamos hablando de personas con competencias similares, en este caso Sí debe darse prioridad si existe subrrepresentación.
    para la segunda pregunta:
    No, hablamos de puestos de trabajo vacantes, no de echar a nadie a la calle.

    respecto a lo primero, si n nos gusta en general trabajar en la mina, es normal que no haya demanda femenina para trabajar allí, no veo el problema por ningún lado

  10. octubre 7, 2009 1:32 pm

    Me entiende mal o no se quiere enterar.
    La renuncia no solo se produciría si echaran a la calle a un hombre para poner a una mujer, en el caso de que existiera “subrrepresentación”, como usted dice. La renuncia también se dá en el caso de que un hombre más cualificado para un puesto que una mujer, no acaba accediendo a ese puesto por el simple hecho de que se le da preferencia a la mujer sobre el hombre, por los motivos que sean. Resultado: al hombre no se le da el puesto, no porque no valga para él, sino por el mero hecho de que una mujer ha aparecido por allí, y hay que rellenar el “hueco” de cuota.

    En cuanto a lo segundo, parece que nos vamos entendiendo. Defiende que no deben existir medidas de discriminación positiva hacia las mujeres en la minería (pese a que hay una clarísima “subrrepresentación”, como usted dice)por el simple hecho de que a las mujeres no les gusta la minería!!!. Claro, ahora si encaja todo…hay que meter a las mujeres en los puestos que a ellas les gusten más, a golpe de ley. ¿Y los gustos de los hombres dónde quedan? ¿Esos no importan?
    De verdad, me cuesta creer que se tenga la cara dura suficiente como para admitir lo que usted acaba de decir. Pero por lo menos ha sido sincera, no como el gobierno, que lo disfraza todo con su progresía.

  11. Ángel permalink
    octubre 7, 2009 2:40 pm

    Quien hace demagogia barata es usted, Lidia. Usted simplemente nos dice aquí que en los puestos de poder hay predominantemente hombres. Pero usted no ha demostrado ni razonado que el menor número de mujeres en puestos de dirección se deba a que haya discriminación machista. Usted la “da por hecha”, guiándose simplemente de sus prejuicios.

    A los cursos básicos que se imparten en las universidades sobre dirección acuden más mujeres que hombres. En los de grado medio hay empate. En los cursos avanzados, el número de mujeres es mucho menor. Esto lo dice el profesor de la Universidad Antonio Nebrija. ¿Alguien les impide matricularse y cursarlos? Rotundamente no. Pero si usted, Lidia, tiene pruebas (no meras conjeturas tendenciosas), apórtelas, pues el que acusa es el que tiene que probar lo que dice. No, rectifico: en el ámbito de Administración de Justicia, ante una demanda sobre discriminación por razón de sexo, deberá ser EL DEMANDADO (el hombre, claro), el que pruebe la ausencia de discriminación. Es decir: las leyes actuales, hembristas como pocas, se vulnera la presunción de inocencia de los hombres. Si esto no le parece a usted justo, fantástico. A mí no.

    Habla usted de cómo quedan muchas mujeres tras su separación. Claro, y resulta que hay que hablar con LA asistente social para enterarnos. Ya puestos, ¿por qué no nos manda a hablar con Bibiana Aído o Lidia Falcó? Pues mire usted, un dato objetivo: según el Instituto Nacional de Estadística (año 2005), el 83% de las personas sin hogar son hombres. La mayor parte expoliados en procesos de separación. Es de todo el mundo sabido que los procesos de separación dejan a la mayoría de los hombres sin piso y sin hijos. La custodia compartida es la excepción. Pero claro, los hombres están encantados de quedarse sin hijos.

    Lo que usted dice sobre que las mujeres no tienen que ocupar puestos de minería porque “no les gusta”, la retrata a usted como una perfecta caradura. ¿Nos está usted diciendo que a los hombres SÍ les gusta la minería? Encuéntreme uno que esté encantado de bajar a un oscuro y peligroso pozo que, en pocos años, le robará la salud. Pero, qué casualidad, a las mujeres tampoco les gusta subirse al andamio, ni bajar a los pozos sépticos, ni pescar en alta mar, ni recoger basura, ni trabajar con maquinaría pesada y peligrosa, ni ser artificieras… Todo eso está reservado a los zafios hombres, que están encantados con tan dulces destinos. Por eso será que la mayoría de los accidentes laborales, mortales o no, los sufren los hombres.

    La Iglesia tiene todo el derecho del mundo a poner a quien quiera en los puestos de poder, como, igualmente, las asociaciones de mujeres tienen derecho a no admitir a hombres. Si la iglesia no debe tener ese derecho, las asociaciones de mujeres tampoco.

    Lo fácil y lucrativo es estar lloriqueando continuamente y hacerse la víctima para sacar tajada. No en vano las cifras cantan: El Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades para el periodo 2008-2011 es 5,8 superior al del Ministerio de Trabajo: algo más de 614.000.000.000 de pesetas (aprobado por el Consejo de Ministros en diciembre de 2007).

    Yo también puedo seguir.

  12. Lidia permalink
    octubre 7, 2009 7:16 pm

    Stradling:
    se lo acabo de decir en el comentario anterior: a similitud de competencias, elegir a la mujer pero no pasando por encima de los hombres sino atendiendo a una distribución proporcionada de los sexos:

    Art. 45. Elaboración y aplicación de los planes de igualdad.

    Las empresas están obligadas a respetar la igualdad de trato y de oportunidades en el ámbito laboral y, con esta finalidad, deberán adoptar medidas dirigidas a evitar cualquier tipo de discriminación laboral entre mujeres y hombres, medidas que deberán negociar, y en su caso acordar, con los representantes legales de los trabajadores en la forma que se determine en la legislación laboral.

    Son los llamados “Planes de Igualdad” que deben incorporar obligatoriamente las empresas de más de 250 trabajadores, (para las menores, es decir, casi todas ya que en españa el 98% de empresas son PYME es voluntario), atendiendo a las circunstancias particulares de cada compañía y contando con la participación de los sindicatos.

    Respecto a la cuestión de la minería:
    mire, no personalizaré con los descalificativos, pero en ciertos casos, llamar cinica su postura es quedarse corta.
    Le recuerdo que hasta hace muy poco el trabajo en la minería estaba prohibido para las mujeres, copypasteo un poco:

    Una asturiana consiguió en 1992 que el Tribunal Constitucional anulara la prohibición establecida en la Carta Social Europea – Serán ayudantes mineros en una de las explotaciones de Hunosa

    La mujer ya puede bajar a la mina

    Cinco mineras trabajarán en 1996, por primera vez, en el interior de un pozo
    —————————-

    como vé, las pocas mujeres que hay lo tienen muy duro para ser tratadas de igual a igual y difícilmente pueden acceder a las galerías (¿Machismo paternalista?) no sé, le aconsejo que vea ” en Tierra de hombres” excelente película en la que se denuncia precisamente esta situación.
    El trabajo en las obras de construcción: pocas mujeres habrá allí, y las que están, lo tienen verdaderamente difícil,
    para empezar ¿trabaja usted en el sector de la construcción?
    yo lo conozco muy bien, y en general, los trabajadores a parte de contar con mejores sueldos qeu en otros ámbitos, están contentos (orgullosos diría yo) de su trabajo aunque desde luego, es duro y arriesgado.
    ¿Por qué no nombran nunca sectores mayoritariamente femeninos (limpieza, hostelería) cuyas condiciones de trabajo y sueldos son ínfimos? presentan menos tasas de accidentes laborales, pero altas tasas de enfermedades profesionales.
    El mobbing, (acoso laboral) lo sufren un 55% de mujeres frente a un 45% de hombres: teniendo en cuenta que la mujer supone un 40% de la población activa, es un índice alto; Por tanto dejen ya de restregarnos la dichosas minas,que currar curramos dentro y fuera.

  13. octubre 7, 2009 8:51 pm

    Lidia, no sé si su último comentario era una defensa contra lo que se ha dicho antes, pero en caso de que fuera eso lo que pretendía no veo ni un solo argumento para rebatir lo ya dicho.
    Corta y pega un pasaje de la Ley, que no sé para qué lo trae a colación, puesto que ni siquiera habla de discriminación positiva. Dice que se está obligado a respetar la igualdad de trato entre hombres y mujeres, pero una cosa es eso y otra es discriminar positivamente, cosa que no es igualdad en mi opinión, si no beneficiar claramente a un colectivo por encima de otro sin ningún motivo bien argumentado. Si se busca la igualdad entre hombres y mujeres, cosa con la que estoy totalmente de acuerdo, lo que se debería hacer es precisamente lo que dice el artículo de la Ley que cita: dar igualdad de oportunidades, y si de verdad se dan, no habría que tomar ninguna medida más en ese sentido, mas que esperar a que esa igualdad de trato lleve naturalmente a lo que tenga que llevar. Porque puede que las mujeres no estén interesadas en la minería, o que los hombres estén interesados en ser directores de cine. Pero el número total de mineras y directores, no debería depender de que una Ley prime artificialmente a un sexo o a otro hasta que se consiga un 50,0000% de ambos sexos. Me parece un pretensión absurda, y un agravio para quien queda desfavorecido por la Ley. Porque hay leyes muy buenas, y leyes nefastas. Y creo entender que lo que sorprendía a Stradling es que no haya ningún colectivo de mujeres que reclame su cuota en profesiones especialmente duras, pese a que no se alcance una cuota de mujeres equiparable a la de hombres. Si hay que discriminar positivamente, que sea en los dos sentidos, y no solo en el que conviene a las mujeres. Lo contrario no es más que injusticia disfrazada de igualdad mal entendida.

  14. la Anónima permalink
    octubre 8, 2009 12:46 am

    Les he leido a todos. Aquí hay dos temas. Por un lado, decir que la discriminación laboral de la mujer ha existido, y aún hay residuos en muchas profesiones. Eso hay que evitarlo, pero con cierta vigilancia y no con discriminación positiva. Como ingeniero o ingeniera (a mí me da igual esto de los términos mientras cobre igual que un hombre con igual preparación y se me respete lo mismo), les diré que he visto discriminación hace años. Como ejemplo, en una entrevista me dijo un señor que él no contrataba ingenieras, porque las mujeres tienen “la regla” y varios días al mes están incapacitadas. Así de ordinario. El señor me alegó que su hija y su mujer padecían este síntoma, y nadie podía convencerlo de que la inmensa mayoría de mueres no tienen este problema.

    Por otro lado, creo que la escasa presencia laboral de la mujer en ciertos sectores o su discriminación no se debe solucionar con discriminación positiva. La discriminación positiva me parece denigrante para las mujeres que tenemos capacidad y alcanzamos nuestros puestos por méritos propios. No es solución, es puro maquillaje y da mala imagen de la profesionalidad de la mujer. Ya cualquier mujer que obtenga un puesto parece sospechosa de enchufada por cuotas. Es absurdo y humillante.

    También es digno de señalar el hecho de que las chicas no quieran ser ingenieros, ni camioneros, ni mineros. No les da la gana, no aumenta el número de muejeres en ingeniería y no me vengan con cuentos discriminatorios. A muchas no les gustan algunas profesiones que parece que les dan un aire masculino, ellas mismas perpetúan los tópicos. Las responsables de los tópicos son muchas mujeres, que huyen de puestos de responsabilidad que les obligarían a dejar a sus hijos a un lado. Y sí, en muchos caso es culpa de sus maridos que no se implican. Pues vaya, que se casen con otro hombre más comprometido con ellas, que eduquen a sus parejas o que no se casen. No se puede estar en misa y repicando.

    Para mí el cambio social necesario es el permiso de paternidad obligatorio y de la misma duración que el de maternidad. Y que una pareja tenga el horario laboral y en el hogar de la misma duración y con las mismas responsabilidades familiares (aunque esto es decisión de la pareja y entrar en cada casa es difícil).

    Y como digo, la discriminación positiva, una humillación. Para muestra, les copio lo último que he leido relativo a una contratación en mi entorno:
    “…asegurar que la contratación se realizará atendiendo a los criterios de igualdad entre hombres y mujeres y de no
    discriminación de personas con discapacidad.”

    ¡TOMA YA! Prácticamente nos meten en el mismo saco que a los discapacitados. Me he sentido humillada al leerlo. Definitivamente, no, gracias, yo estoy muy capacitada, no necesito favores especiales ni rampas.

  15. octubre 8, 2009 5:57 am

    Totalmente de acuerdo, como usted bien dice, estas leyes están llenas de huecos, contradicciones y preceptos que si se analizan bien son en realidad humillantes y discriminatorios para las mujeres.
    Yo también soy de la opinión de que se debería llegar a una igualdad efectiva entre el hombre y la mujer, y eso incluiría como usted bien dice, por ejemplo, un permiso por paternidad de la misma duración que para las mujeres. Si se quiere acabar con el tópico de que las mujeres son siempre las que se hacen cargo de los hijos, se tendría que avanzar en ese sentido, del mismo modo que habría que dar la oportunidad a los hombres que lo deseasen, de hacerse cargo de las tareas del hogar. Es por eso que siempre he opinado, que la tan traída y llevada “conciliación de la vida familiar y laboral”, no es hasta ahora más que papel mojado, mientras no se tomen medidas serias como las que he citado, y se recorten las maratonianas jornadas laborales que nos ha traido la precariedad en los contratos. Lo alarmante no es que no se está mejorando en ese aspecto, si no que con la crisis incluso se está empeorando.

  16. Lidia permalink
    octubre 8, 2009 9:43 am

    A Anónima:
    ¿que no aumenta el número de mujeres en ingeniería?
    Está aumentando en ingeniería y en todas las carretas típicamente masculinas (matemáticas, telecomunicaciones, informática, arquitectura), año tras año.
    Qué mala es la ignorancia.

    A cambio social:

    La discriminación positiva de la que estamos hablando NO es ventajismo, no estoy apoyando la primacía de una mujer sobre un hombre sin más, por que sí; parte de un enfoque erróneo:
    Léase la Ley de Igualdad y verá que está impregnada en la filosofía que he comentado antes: no hay mayor ciego que el que no quiere ver;
    un ejemplo:
    Pongamos que en una compañía se ofertan en el plazo de un año 10 ascensos para jefes de equipo.
    Bien, lo que te dice la ley es que las empresas (de más de 250 trabajadores) y siguiendo su específico plan de Igualdad consensuado con los sindicatos, teniendo en cuenta trabajadores de base (proporción de hombres y mujeres), actividad, formación, sector, presencia de mujeres y hombres, y otras variables, repartan proporcionalmente esos puestos, por ejemplo 70 % hombres frente a un 30% mujeres.
    Ese es el criterio que defiendo, nunca el mero ventajismo “por ser mujer” .

  17. Stradling permalink
    octubre 8, 2009 12:09 pm

    Pero por el amor de Dios…si es que se contradice usted misma…
    Dice: “Bien, lo que te dice la ley es que las empresas (de más de 250 trabajadores) y siguiendo su específico plan de Igualdad consensuado con los sindicatos, teniendo en cuenta trabajadores de base (proporción de hombres y mujeres), actividad, formación, sector, presencia de mujeres y hombres, y otras variables, repartan proporcionalmente esos puestos, por ejemplo 70 % hombres frente a un 30% mujeres.”

    Pero no dice cual es el criterio por el cual debe haber un 70% de hombres o un 30% de mujeres…

    Intenta defender lo que dice, y lo que hace es darnos la razon sin querer (supongo). Porque si se IMPONE que haya un 30% de mujeres, se hara POR LA EXCLUSIVA RAZON de que son mujeres, no teniendo en cuenta su capacidad o si de verdad son mas adecuadas para el puesto que los hombres. Es decir, PURA DISCRIMINACION por sexo, que encima es lo que supuestamente se quiere evitar!!!!!

  18. Ángel permalink
    octubre 8, 2009 12:28 pm

    Oiga Lídia, usted ha dejado bien claro que es ventajismo: como no me gusta la mina (ni el andamio, ni la cloaca, ni…) no la reclamo, todo eso para esas mulas de carga que son los hombres. Y tiene usted la jeta de decirnos que hubo una ley que prohibía a la mujer bajar a la mina. ¡Si no hacía falta esa ley! Si ellas (la mayoría) no van reclamar un puesto de “tan mal gusto”. Puestos de dirección sí, por favor, que estamos muy discriminadas. Pero pala y pico, no.

    Sus ventajas tiene esto. Cuando la ama de casa pida colaboración a su marido o hijos en las tareas del hogar, éstos siempre podrán acogerse a la excusa que nos proporciona Lidia: “Vale, pero yo poner y quitar la mesa; las tareas “duras” (planchar, hacer la colada…) para ti, que a mí no me gustan”. Sin embargo, el hombre que así proceda será tachado, y con razón, de sinvergüenza y machista. Por la misma razón, quien reclama sólo los puestos menos duros y peligrosos del trabajo no doméstico, peca de hembrista y de sinvergüenza.

  19. Lidia permalink
    octubre 8, 2009 2:30 pm

    A Stradling:

    Porque si se IMPONE que haya un 30% de mujeres, se hara POR LA EXCLUSIVA RAZON de que son mujeres, no teniendo en cuenta su capacidad o si de verdad son mas adecuadas para el puesto que los hombres. Es decir, PURA DISCRIMINACION por sexo, que encima es lo que supuestamente se quiere evitar!!!!!
    —————————-
    Ah, claro, y usted ya ha sentenciado que a ese 30 % (30 % frente al 70 % de hombres, fíjese bien) se las elige única y exclusivamente porque son mujeres ¿de donde saca eso? ¿de donde saca usted que la mujer está, por lo general, menos preparada que el hombre CUANDO OCURRE EXACTAMENTE LO CONTRARIO, mujeres preparadas, formadas con estudios de todo tipo, con experiencia, están esperando su (eterna) oprtunidad de promocionar, y que gracias a legislación como la Ley de Igualdad, pueden pro fin tener salida.
    Lo dicho, qué barato es hacer demagogia fácil y desde la más abyecta ignorancia.

  20. Anónimo permalink
    octubre 8, 2009 3:51 pm

    A ver si yo logro enterarme de qué es eso de la discriminación positiva. Pongamos que en una empresa de más de 250 trabajadores, hay un 70% de hombres y un 30% de mujeres. Digamos que una mujer se jubila. Su puesto queda vacante. Se presentan dos aspirantes: un hombre con excelente preparación y currículo y una mujer con menor experiencia y menor currículo. ¿A quién se debe dar, por ley, la plaza vacante?

  21. Lidia permalink
    octubre 8, 2009 4:07 pm

    ¿por qué la mujer ha de tener (siempre) menor currículo y experiencia?

    Le replanteo la cuestión:

    Se presenta un hombre y una mujer para cubrir dicho puesto con el mismo currículo y experiencia. ¿qué hacer?
    Yo seguiría el Plan de Igualdad (proporción de mujeres y hombres en esa misma empresa, categoría, ascensos en el último año, etc), y una vez analizados todos los datos, elegir al candidato/a previo informe (vinculante o no, eso depende de la negociación de dichos planes) de los representantes de los trabajadores.
    No defiendo adjudicación automática, sólo que se contemple la oportunidad de ascender bien a un hombre, bien a una mujer, teniendo en cuenta una serie de variables, nada más.
    Creo que no es pedir mucho.
    Creo que es justo.
    Creo que ya es hora.

  22. Anónimo permalink
    octubre 8, 2009 4:13 pm

    ¿Y por qué tendrían que tener la misma preparación? Pero yo le pregunto por el caso hipotético (pero perfectamente realista) de que un hombre se presente a esa empresa con más formación y cualificación que una mujer. Dígame, por favor, qué se debe hacer en tal caso; porque si usted me cambia el caso ya no me responde a la pregunta.

  23. Lidia permalink
    octubre 8, 2009 4:45 pm

    Parte de una base errónea, le replanteo la cuestión porque usted arranca de un supuesto concreto y quiere elevarlo a máxima universal: según VD. todos los hombres están preparados (o generalmente lo están, o hay muchas probabilidades de que lo estén), en cambio, es poco probable que una mujer lo esté (ahí existe un error en la apreciación.

    Bien, aclaremos que Vd. me pregunta por un caso concreto, en este supuesto concreto le respondo:
    Seguiría el Plan de Igualdad (junto con otros elementos como el Convenio colectivo, praxis empresarial, etc).
    No creo que seleccionara a esa mujer por que sí, por que es mujer (eso NO lo hacen las empresas), si es a lo que se refiere y me pregunta.

  24. octubre 8, 2009 4:47 pm

    Yo veo un problema de base en el planteamiento de Lidia, y es suponer que hombres y mujeres somos iguales, cuando no es el caso. El problema del feminismo es que quiere llegar a una situación artificial, que yo creo que en muchos casos, pone tanto a mujeres como a hombres en donde realidad no quieren estar. ¿Por qué hay que pensar que hay más directivos que directivas por un problema de machismo? ¿Por qué hay que pensar que hay más mineros que mineras por machismo? ¿No podría ser que hay más directivos que directivas porque a la mujer le interesan más otros puestos, y de la misma manera hay menos mineras que mineros porque es un trabajo que soporta mejor el hombre? Es que me da la sensación de que eso es lo que se niega a admitir el feminismo y la raíz de su error: que parte de la idea de que hombre y mujer son iguales, cuando no lo son. Y si parten de una idea que es falsa, a todo lo que llega el feminismo es por definición, o al menos, en la mayoría de los casos, desacertado.

    Por otro lado, Lidia, está ignorando la pregunta. La respuesta a la pregunta es muy simple, y aún así la elude, no sé porque, aunque lo sospecho. Si jugamos a cambiar de planteamiento (aunque no se debería) yo también le puedo hacer una pregunta replanteando el punto de vista, tal vez así usted caiga en la cuenta de lo que le queremos hacer ver. Suponga que la ley es al contrario, y establece un cupo de 70% mujeres, 30% hombres. Se presentan dos candidatos, un hombre pésimamente preparado, y una mujer brillante. ¿En ausencia de más candidatos, a quién habría que darle el puesto aplicando esa hipotética ley? ¿Y si aparece un candidato homosexual? ¿Y si aparece un transexual? Porque puestos a considerar los “géneros” …¿por qué no se consideran todos? ¿O acaso no están sub-representados los homosexuales en ciertas profesiones? Bueno, supongo que en algunas, estarán sobre-representados…En fin…que no quiero dar ideas, porque si seguimos por este camino, todo se andará.

  25. Lidia permalink
    octubre 8, 2009 5:23 pm

    El feminismo puede que tengas sus puntos oscuros, que no le voy a negar; pero usted me acusa a mí de partir de una concepción errónea sin ver que usted igualmente parte no ya de una concepción igualmente errónea, sino del prejucio, del mito, de la simbología y paradigmas que le han inculcado y eleva a universales e inmutables.

    Hombres y mujeres no somos iguales, y no se lo voy a discutir ahora.
    Bien.
    Pero ¿quiere eso decir que NO haya mujeres preparadas en muchos sectores de la economía y que por derecho propio se han ganado la POSIBILIDAD de promoción profesional?
    Sanidad, educación, administración, limpieza, comercio, hostelería…
    ¿cree usted que las mujeres realmente NO quieren ampliar sus miras profesionales?
    ¿cree que las mujeres no quieren asumir responsabilidades? …

    O tal vez es que no debieran? ¿es legítimo que una mujer sea ambiciosa (profesionalmente hablando)?
    Mire, no sé en qué ambientes se moverá usted, puede que eso también influya en gran medida en la distinta percepción de la realidad que mantenemos.
    En mi ambiente Si hay mujeres preparadas, sí hay mujeres dispuestas a asumir responsabilidades, sin dejar de ser mujeres.
    Hombres y mujeres NO somos iguales ¿justifica eso el mantenimiento de las mujeres, aún en sectores mayoritariemante femeninos, en puestos de base?
    Yo simplemente, creo que no.
    Le respondo a su 2ª pregunta, aunque me lo pone artificialmente difícil a propósito: ampliaría el proceso de selección, hay mucho para y no me gusta verme “acorralada” en la forma que usted lo está haciendo.
    No me presente casos de laboratorio, por favor, la realidad es más rica, más llena de matices.

  26. Anónimo permalink
    octubre 8, 2009 5:31 pm

    Yo diría que parte usted de la base errónea de que yo parto de una base errónea. Dígame usted, por favor, en qué palabras mías se basa para decir que yo quiero elevar un supuesto concreto a máxima universal.

    ¿Dónde he dicho yo que todos los hombres estén más preparados que las mujeres (o que ello sea más probable)? No tergiverse usted mis palabras, por favor.

    Yo, como de hecho nota usted, le he preguntado por UN caso concreto. Nada más. Lo demás lo añade usted de su cosecha.

    Su respuesta final es que seguiría el Plan de Igualdad. Es decir: se contrataría a la persona (en ESTE caso mujer) con menor cualificación.

    Añade usted que no se la contrataría porque sí, no por ser mujer. ¿Entonces por qué se la ha seleccionado? Ya vemos que NO siguiendo exclusivamente el criterio de la cualificación, sino también el criterio del sexo del aspirante. Es decir: SÍ se la ha seleccionado por ser mujer; aunque a esta condición haya que añadir, faltaría más, que esa mujer está cualificada para desempeñar ese trabajo, ¡pero menos cualificada que el hombre en este caso, caramba!

    Y no sólo los homosexuales o los transexuales, cambiosocialya. Considere también a los grupos de los feos, los bajitos, los gordos, los entrados en años… Nadie negará que todas las personas que pertenezcan a alguno de estos grupos, lo tienen más difícil en el mercado laboral. Si un empresario quiere hacer un anuncio, normalmente saca a gente joven y de buen ver. Muchas veces para anunciar algo en que la belleza del pipiolo o pipiola no tiene nada que ver con lo anunciado. ¿Por qué el feo y bajito (o fea) no han de gozar de las mismas oportunidades de ser seleccionado que el guapo y alto? Hay pruebas psicológicas contundentes que muestran que, en efecto, los hombres altos suelen tener mejores puestos de trabajo que los bajos (igualando las demás condiciones, claro). Y que la belleza es poder, es cosa innegable. ¿No necesitaríamos medidas de “discriminación positiva” para los menos favorecidos en el físico?

  27. octubre 8, 2009 5:38 pm

    Bueno, pues la verdad, no se si se refiere a mi…pero le contesto, aunque usted sigue eludiendo responder a dos sencillas preguntas que se le han hecho más arriba. Porque no, no responde, por más que intente hacernos ver que sí. El caso que le he puesto no es de laboratorio, es un caso que se da todos los días una y otra vez. Y es un caso en el que se ve la imperfección y la injusticia de la ley. Lo mismo me daría plantearle que en vez de un hombre y una mujer, son 500 hombres y 500 mujeres, con sus respectivos CVs debajo del brazo, porque la decisión sería la misma: elegir, y con la ley en la mano, debería acabar habiendo un porcentaje de mujeres, no porque se adapten al perfil del puesto, sino porque hay que llenar un “cupo”.
    En ningún momento he dicho que no haya mujeres preparadas, ni que las mujeres no merezcan estar en todos los puestos que usted quiera, pero precisamente se trata de eso, de MERECER, y no que las mujeres accedan por imposición, porque por más que se empeñe en lo contrario, la ley no es más que eso, imposición. Imponer cuotas, donde no debería haberlas, una vez que no hay ninguna barrera de entrada para las mujeres. Las mujeres tienen derecho, pueden y deben llegar hasta donde cada mujer individualmente tenga su límite. Ahora bien, que sea ministro o ministra el que sea más adecuado para serlo, en opinión de quien tenga que elegirlo en base a unos criterios lo más objetivos posibles. Lo contrario no es más que propaganda, populismo y demagogia feminista.
    Y es legítimo plantear el supuesto teórico que saca a colación el Anónimo de más arriba. Puesto a igualar, igualemos todo. Pero no, no funcionará porque los seres humanos somos desiguales por naturaleza, por más que se empeñen algunos en partir de la base de que no lo somos. Unos nacen mujeres, otros hombres, otros bajos, otros altos, guapos, feos, inteligentes, menos inteligentes…Igualdad de derechos y oportunidades no significa igualdad de vidas y resultados vitales.

  28. la Anónima permalink
    octubre 8, 2009 5:53 pm

    La agresividad repentina de esta señora, Lidia, es la impotencia de la sinrazón. A Stradling le acusa de “abyecta ignorancia” y a mí me increpa con un “que mala es la ignorancia”.

    Respecto a las carreras, sé de lo que hablo mucho mejor que ella, se lo aseguro. En matemáticas y física hay más mujeres, pero son carreras marginales que tienen muy pocos alumnos matriculados. En arquitectura también cada vez hay más mujeres, pues queda una carrera con un toque creativo muy femenino (aunque su salida laboral es a veces complicada). Sin embargo, en las ingenierías, sobre todo las de mayor salida laboral, como las industriales, el número de mujeres aumenta en una proporción despreciable.

    La mujer se encamina por voluntad propia hacia determinados puestos y hacia carreras “de cuidadora”: maestra, médico, enfermera… Socialmente están vistas como “más femeninas”. Me da rabia, pero es así, es voluntario, y son muchas mujeres las que ven “rara” mi elección y la convierten en marginal. Respecto a los ascensos, yo misma no quiero un puesto de mayor responsabilidad que conlleve perjuicio de mi vida personal.

    Hay que entender que el cambio de mentalidad hacia la igualdad debe hacerse con políticas educativas, con divulgación, pero no con cuotas forzadas. Se le hace a esta señora una pregunta y la elude repetidas veces porque no le interesa contestar la verdad. La verdad es que en el caso que se plantea, se perjudica al hombre que pueda estar hipotéticamente más preparado. Igual que si la empresa debe tener unos puestos reservados para discapacitados, puede con alta probabilidad obtener un puesto un discapacitado con mucha menor preparación que un no discapacitado. En ese caso puede ser necesaria la discriminación positiva, porque esta persona tiene mayores dificultades por sus limitaciones para ganarse la vida. Pero considerar a la mujer como un ser con limitaciones, un ser disminuido al que ayudar, repito, me humilla.

  29. Lidia permalink
    octubre 8, 2009 5:55 pm

    primero: no cambie de identidad todo el rato ¿lo hace para despistar?
    Supongo que ha sido un error suyo. Bien.

    segundo: no tergiverse ahora, ,mi respuesta no ha sido que contrataría a una mujer, mi respuesta literal ha sido ” amliaría el proceso de selección, no saque conclusiones por mí.

    tercero: lo siento, pero para rizar el rizo ya están los rizapelos; aténgase a la conversación con un mínimo de sentido común y sin vericuetos zigzagueantes, que no somos políticos; mé vá la linealidad argumental.
    Le he explicado un caso y usted lo retuerce para llegar a su punto de vista…preséntese a una alcaldía, en serio. Seguro que sale elegido (aunque sea hombre).

    Está muy claro y se lo volveré a repetir:
    10 puestos de trabajo para promoción en una empresa X (sólo si es de más de 250):

    Vale.
    70 % de hombres cualificados: es decir, ascienden 7 hombres.

    30 % de mujeres cualificadas. Es decir, ascienden 3 mujeres.

    Fin de la historia.
    ülimo párrafo: seguramente desconoce usted que hay bonificaciones sociales y laborales para `personas con discapacidad, para trabajadores en situación de exclusión social, para mayores de 45 años, para jóvene de 16 a 30…
    ¿qué pasa?
    Eso no le molesta, eso si lo entiende¿
    Demagogia y más demagogia.

  30. Lidia permalink
    octubre 8, 2009 6:06 pm

    Anónima:

    es increíble que usted, como mujer, sea incapaz de comprender la situacion DE OTRAS MUJERES, y no la de usted misma. Que no quiere ascender, perfecto, genial pero comprenda que hay otras que sí quieren.
    Honestamente, no comprendo cómo puede negar la existencia del “techo de cristal”.
    Reitero mi punto de vista: a igualdad de cualifición, 70 % hombres y 30 % mujeres.
    Es muy fácil y muy simple. No eludo respuestas, planteo ideas, nada más.
    La ley de Igualdad es una transposición de una directive europea en igual sentido.
    La ley de igualdad ha establecido, por ejemplo, el permiso paternal ampliado de 15 días (cambio social ya).
    Ha sido aprobada por el parlamento y aceptada por la mayoría de agentes sociales
    ¿y tiene usted el valor de decir que actúo desde la agresividad y la sinrazón?
    ¿no será usted la que está equivocada? Planteeselo.

  31. la Anónima permalink
    octubre 8, 2009 6:27 pm

    El techo de cristal está muchas veces dentro de cada casa. Yo no lo he tenido, primero porque no tengo hijos, y segundo, porque mis parejas, que han sido dos, siempre se comprometieron con mi carrera profesional. Eso no lo he visto en ninguna de mis conocidas. SIEMPRE SUPEDITAN SU CARRERA A LA DE SU PAREJA POR VOLUNTAD PROPIA O PORQUE ACEPTAN A LOS CARADURAS DE SUS MARIDOS tal y como son, unos aprovechados que llegan a casa y se hacen los tontos. Ellas están educadas en el sometimiento, en soportar situaciones sin resolverlas. Y encima se creen listísimas, asombroso, cargando con el trabajo propio y el ajeno. Sí, que listas son. Todo eso no lo resuelven las cuotas.

    No estoy equivocada y lo sabe. El cambio social no se puede imponer por real decreto. Así sólo lleva a situaciones de injusticia, de enfrentamiento entre sexos, a absurdos sin sentido, y a resentimientos que pueden llevarnos aún más atrás.

    La igualdad es simplemente eso, igualdad, no favoritismos. Y la primera y verdadera medida de igualdad es el permiso de paternidad idéntico al de maternidad. Y todo lo demás, que sea dado por meritocracia.

  32. Anónimo permalink
    octubre 8, 2009 8:13 pm

    Le felicito, Anónima. Creo que es difícil encontrar ecuanimidad en el juicio cuando se tocan estos temas, y usted es ecuánime y lúcida. Permítame, no obstante, poner una pequeña objeción a cuando dice que le da rabia que las mujeres se decanten voluntariamente por profesiones relacionadas con el cuidado de las personas: medicina, enfermería, magisterio… Bien, yo creo que no hay nada malo en esas elecciones. Y creo poder asegurarle, en mi calidad de psicólogo, que, efectivamente, muchas mujeres las eligen porque son profesiones femeninas (pero dicho así, sin comillas). Maticemos: profesiones que a las mujeres les atraen más naturalmente que a los hombres. Por supuesto, nada impide en principio que algunas mujeres se interesen por otras profesiones. Ni que algunos hombres, comúnmente más inclinados a analizar sistemas físicos, se interesen profesionalmente por cuidar a personas. No por ello se dejará de pertenecer al sexo gonadal, claro. Quiero decir que la psicología ha comprobado que, desde edades muy tempranas, antes de que la cultura pueda dejar su impronta, los niños se decantan por un tipo de juego diferente al que comúnmente prefieren las niñas. Es un dimorfismo natural, no cultural. Si bien es cierto que lo cultural suele reforzar lo natural. Y esto es algo que se observa en todas las sociedades y culturas. Insisto, creo que no hay nada malo en que sea así, toda vez que se establezcan las bases necesarias para que hombre y mujer puedan hacer las elecciones que les plazca.

    Saludos.

  33. octubre 8, 2009 8:45 pm

    Varias puntualizaciones, Lidia.
    Primero: no creo que sea mi papel, pero se lo aclaro. Como administrador del blog, puedo decirle que los usuarios “Anonimo” y “la Anónima”, no son los mismos. Al menos tienen IPs y mails diferentes.

    Por otro lado, veo que tanto unos como otras, habéis pasado por alto la pregunta que planteaba en la entrada, y que a mi me parece bastante interesante de contestar o concretar. ¿Por qué el PSOE saca leyes no ya para el colectivo de mujeres, si no para colectivos concretísimos de mujeres: funcionarias, políticas y cineastas? Son grupos muy muy específicos, y el PSOE los atiende con una atención especialísima. ¿No es eso en si mismo ya muy sospechoso? Si en algo son especialistas los socialistas es en difundir su ideología, y por eso planteo la respuesta de que estos colectivos son de especial importancia para esa función. Si no, no se entiende. O es totalmente inconsistente con su discurso “oficial”.

  34. la Anónima permalink
    octubre 8, 2009 11:57 pm

    Puntualizar, como dice cambiosocial, que yo sólo he escrito 3 veces y con el mismo nombre, “la Anónima”, en esta entrada, y una más en la entrada de las hijas de ZP. No cambio de nombre, y soy la misma persona que escribe como anónima haitual en el blog de Raus, al que conocí virtualmente en “el barco del Otto”. A su vez, llegué al blog de cambiosocial por el blog de Raus.

    Sobre lo que dice el Anónimo psicólogo que me felicita, estoy de acuerdo. Muchas mujeres se decantan de forma natural por ese tipo de profesiones de “cuidadoras” y nada tiene de malo. Y entiendo que lo natural refuerce lo social y viceversa. Lo que me irrita a veces es que otras mujeres se decantan por estas profesiones de forma artificial por convenciones sociales. En mi caso, tuve que escuchar a varias mujeres cercanas: “¿no ves que haciendo ingeniería superior has eliminado al 90% de los hombres como posibles parejas?”. La vida me ha enseñado que existen muchos hombres sin tantos prejuicios. Por esto digo que muchas mujeres se someten de forma voluntaria, eligen un rol típicamente femenino puede que no vocacional, y a veces, de inferior cualificación al que podrían tener, sólo por el hecho de quedar por debajo del hombre y que éste no la sienta como amenaza.

    Sobre la pregunta de cambiosocial, el colectivo de políticas y cineastas depende para subsistir de los favores del Estado y sus subvenciones, por tanto es normal que esté “comprado” con favores. Además, son profesiones que se dedican muchas veces a difundir las ideas de quien les paga (véase el triste cine español). Sobre las funcionarias, no hay posibilidad de “compra”, puesto que tienen un puesto de por vida ganado por oposición, gobierne quien gobierne, y voten a quien voten (otra cosa son puestos no funcionarios asignados a dedo, que hay muchísimos, y más en este disparate de autonomías).

    También es verdad que un funcionari@ trabaja para el Estado, empresa que el gobierno controla, y si las condiciones de trabajo son las más propicias, votarán al partido que las genera. Esto no es tan extraño, igual hará un autónomo, votar al que se preocupe del bienestar de los autónomos. Si es una funcionaria que asciende por una cuota (aún injustamente), votará al que la favorezca. Si es un profesor descontento con la situación de caos en las aulas que ha provocado el PSOE, pues votará al PP. En el mismo modo, si el funcionario cree que el PP “odia a muerte a todos los funcionarios”, aunque trabajen bien y rindan, aunque hayan ganado su oposición tras muchos años de esfuerzo(pues se advierte esta inquina generalizada en la gente de derechas), y que quiere empeorar sus condiciones laborales, pues puede dudar sobre votar al PP, incluso aunque pudiera coincidir con su ideología.

  35. Lidia permalink
    octubre 9, 2009 9:50 am

    Anónima:
    Educación por supuesto, es algo básico y necesario, eso no se lo discuto ni se lo discutíré jamas.
    Ahora bien: ¿por qué la Ley ha de ir siempre detrás de la sociedad? ¿ por qué no “favorecer” el “cambio social YA” tal como apunta el título de este sitio?
    Le digo y repito que no quiero ni apoyo el “ventajismos” pero sí el “fomento” o “impulso” de la posibilidad de promoción femenina con determinadas condiciones: obviamente no se va a plantar a una Directora General por” decretazo” (como usted dice, aunque hay una diferencia entre decreto y ley) en una mina, donde el 99% de las personas trabajadoras son hombres.
    Educación sí, cambio de cultura si hace falta vía legislación, también.
    Mire la ley del tabaco, gracias a ella se han ido cambiando pautas y usos que , de otra manera, hubieran sido más difíciles de ir incorporando a la sociedad.
    Otra cosa, sobre la mentalidad de muchas mujeres: realmente deberían hacer algo más por sí mismas, cierto; en mi caso sí estoy casada y tengo hijos, sí he sentido y siento el peso del techo de cristal, y la imposibilidad de ascenso por la gran dificultad de conciliar, de ahí la que destaque, entre otras (como la ley de igualdad) la Ley de conciliación de la vida familiar y laboral, de 1999.

  36. Stradling permalink
    octubre 9, 2009 10:01 am

    Yo estaría dispuesto a admitir cierta discriminación positiva. Si de verdad se comprobara que las mujeres no ascienden a determinados puestos por el simple hecho de ser mujeres (cosa imposible de demostrar, eso sí), podría llegar a admitir establecer una especie de “cupo” relativamente obligatorio. No es que me cuadre mucho, tomar una medida así, porque creo que lo que en realidad corresponde, es simplemente promover a igualdad y evitar las barreras de entrada. Pero bueno, ya digo que podría llegar a admitir una medida así, pero SIEMPRE, y como dice el artículo de El País, condicionándolo a que tuviera un límite en el tiempo. Y ese límite sería el necesario para que las mujeres ocuparan esos puestos en la cúpula, momento en el cual las medidas debería desaparecer, puesto que ya no valdría la excusa de que “las mujeres no llegan arriba porque los de arriba son hombres, y éstos se lo impiden”.
    Y dicho esto, lo que me parece INTOLERABLE es que las leyes que saca adelante el PSOE, se hacen con la intención de perdurar, y manteniéndolas ad eternum. Y eso, a lo único que puede llevar, es a que le llegue a la situación contraria: que las mujeres, tomándose una especie de revancha mal entendida, comienzen a discriminar “negativamente” a los hombres. De echo, eso ya puede estar pasando, y es lo que no hay por donde coger.

  37. Lidia permalink
    octubre 9, 2009 10:45 am

    Stradling:
    Ojalá ese límite de tiempo sea muy muy corto, ojalá.

  38. Stradling permalink
    octubre 9, 2009 11:19 am

    El problema es que para el PSOE es muy muy largo, como decia no le pone fecha.

  39. Anónimo permalink
    octubre 9, 2009 2:39 pm

    A Anónima: estamos de acuerdo. Y creo que, en efecto, son las mujeres quienes, muchas veces, se guían por ideas “obsoletas” o acomodaticias, simplemente por interés. Es más fácil y provechoso –según su mentalidad- abrir más el abanico de pretendientes que cursar una ingeniería. Y estoy con usted, también, en que a muchos hombres lo que nos “asusta” no es una mujer inteligente (u hombre, ya puestos), sino lo contrario. Evidentemente, también hay hombres que no soportan la idea de que una mujer les aventaje.

    Ese techo de cristal sencillamente no existe. No hay ningún contubernio machista. Las feministas radicales se siguen quejando de que la sociedad pone trabas a su formación. Pero los hechos cantan: la educación obligatoria hasta los 16 años es para los dos sexos, sin discriminación posible. Y el número de universitarias supera al de universitarios.
    Los hombres pueden hacer carreras “femeninas” y las mujeres carreras “masculinas”. Yo (como Anónima) soy una prueba. En psicología también hay sobreabundancia de mujeres, pero nadie impide que también haya hombres. En ingenierías, lo mismo pero al revés.

    El fracaso escolar es mayor en los chicos que en las chicas, pero a nadie se le ocurre, ni por asomo, pensar en medidas de discriminación positiva para que los chicos no se queden por el camino y tengan el mismo éxito que ellas.

    En cuanto al empleo. Hoy día, con esto de la crisis, el sector de la población más castigado es precisamente el masculino. Es decir, hay más desempleo masculino que femenino. Por tanto, las medidas de “discriminación positiva” deberían ir dirigidas a favorecer el empleo de hombres. Pero no es así. Me cuenta un amigo (puedo recabar datos si alguien lo desea) que el verano pasado, en la capital de Albacete, el Ayuntamiento ofertó 300 plazas de empleo temporal (coordinadores de escuelas de verano, monitores, peones, albañiles, etc.). Pues bien, por ley, 240 estaban pre-adjudicadas a mujeres. Por supuesto, los trabajos más duros (como trabajar en el asfalto y la calle) fueron destinados mayormente a los hombres, y no porque no hubiesen hombres preparados para la coordinación o dirección de escuelas, etc.

    Esto concuerda con otros datos más generales. En los últimos años, casi el 70% del empleo creado ha sido ocupado por mujeres. Esperanza Aguirre presume de ello. La Consejera de Empleo y Mujer de la Comunidad de Madrid asegura que el 98% del empleo creado en el año 2007 ha sido para mujeres, siendo, además, empleo de calidad.

    Hay numerosos ejemplos, tanto en España como en otros países Occidentales, de que nada ni nadie impide o dificulta que las mujeres, si lo desean, ocupen puestos de dirección y responsabilidad, ni que ocupen puestos de trabajo considerados por muchos como feudo masculino.

    Una de las mayores empresas multinacionales, Pepsi, está dirigida por Indra Nooyi, que sustituye a un hombre.

    En España, el fabricante de coches que más vende es Citroen. Al mando de la empresa está Magda Salarich.

    La misión más importante de la NASA de los últimos años, el restablecimiento de las misiones del transbordador tras el último accidente, está bajo el mando de una mujer, Eileen Collins

    En España, el ejército del aire (¡el ejército, baluarte “machista” por excelencia!) acepta en sus filas a las mujeres que superen las pruebas de acceso. Rocío González fue la “número uno” de su promoción en pilotaje de cazas.

    Michel Mounton casi gana el mundial de rallies.

    Jutta Kleinschmid ganó el París-Dakar.

    Judit Polgard está entre los mejores ajedrecistas del mundo. Nadie le ha impedido competir con hombres ni figurar en la clasificación de ellos.

    ¿Dónde está ese techo de cristal? ¿Dónde el contubernio machista que impida que las mujeres lleguen a lo más alto? Comúnmente las feministas utilizan doble vara de medir: si se produce un éxito entre las mujeres, atribuyen el mérito a ellas. Por ejemplo, que haya más mujeres universitarias que hombres. Es decir, se dice algo así como: “PESE a la resistencia machista, hemos conseguido, gracias a nuestro esfuerzo y talento, que haya más licenciadas que licenciados”. Pero si en alguna parcela de la vida escasea el éxito femenino, la culpa es de un supuesto contubernio patriarcal, no porque las mujeres no hayan hecho lo suficiente. Sea como sea, el hombre siempre es sospechoso o culpable. Es decir: “Pese al techo de cristal obtenemos logros” o “Por culpa del techo de cristal no tenemos logros”. Pues no, oiga, nadie va poniendo zancadillas a las mujeres en nuestra sociedad. Es más bien al contrario.

    De contino se oyen quejas feministas sobre la “imagen” que el mundo de la moda, los audiovisuales y el cine dan de la mujer: la de un objeto sexual pasivo, sin iniciativa ni cabeza. Pero nadie se queja de la “imagen” que se da en estos medios de los hombres: los Arnold Schwarzenegger, Chuck Norris, Vandame, Rambo, Yaki Chan, los agentes con licencia para matar y demás personajes psicópatas asesinos del cine y la televisión. Casi todos esos “héroes” del cine son zafios, brutos, maniqueos, vengativos, crueles, imbéciles, violentos, exhibicionistas, bobos… El hecho de que tengan papeles “activos” no mejora en absoluto la cosa ni ha de servir de consuelo, pues son “activos” para hacer barbaridades y gilipolleces. Los hombres también nos podríamos quejar de esa espantosa imagen que se ofrece del hombre. Yo no pienso quejarme por eso en concreto, pues tengo claro que esos tipos no me representan simplemente porque, como yo, sean hombres.

    Los medios de comunicación masivos han divulgado la idea de que los hombres son ogros machistas que se dedican a maltratar o asesinar a sus mujeres por motivos de “género”. Todo el mundo está enterado de las cifras de asesinadas por sus parejas al cabo de un año: entre 70 y 90. Nadie, sin embargo, conoce las cifras de hombres asesinados por otros hombres, mostrando una terrible insensibilidad hacia la vida de esas víctimas masculinas. Nadie airea, porque no conviene a la fabulosa industria del maltrato, las cifras sobre maltrato materno, que son de escándalo y pavor. Nadie conoce los datos existentes sobre maltrato entre lesbianas, porque tampoco interesa. Precisamente, las asociaciones de gais y lesbianas están muy hartas de las actuales leyes de Igualdad, pues estas leyes solo protegen a las mujeres que son víctimas de hombres, no cuando lo son de parejas femeninas: la cuestión no es proteger a la mujer, sino protegerla del hombre, pues éste es el consabido enemigo público número uno. Y resulta que el maltrato entre lesbianas es mayor que entre parejas heterosexuales (según esas mismas asociaciones). Por supuesto, ni qué decir tiene, esa ley tampoco está pensada para proteger a los hombres que son víctimas de maltrato por sus mujeres.

    La decano Ana Sanahuja ha denunciado que una gran mayoría de denuncias por maltrato son falsas. Y una denuncia falsa puede arruinar la vida a un hombre. Por supuesto, las mujeres que denuncian en falso quedan, en su abrumadora mayoría, impunes. No se las condena por denunciar en falso.

    El feminismo que desea la igualdad de hombres y mujeres es justo y necesario. El feminismo de “género”, que no ansía sino la supremacía de la mujer sobre el hombre, es tan injusto y detestable como el machismo de otras épocas o lugares.

    Saludos.

  40. la Anónima permalink
    octubre 9, 2009 5:21 pm

    Anónimo: coincido con usted en su extenso y claro mensaje al completo. Dice muchas verdades. Se está dando una imagen demasiado negativa del hombre como culpable automático de todos los males de la humanidad. No pueden pagar unos hombres por los errores de otros. En general estas exageraciones no llevan a nada bueno, sólo a que el hombre acumule resentimiento e impotencia como acumularon algunas mujeres durante años. Espero que se logre la igualdad con justicia y sin que nadie se sienta pejudicado.

    Por cierto que me ha alegrado que Lidia y Stradling al final coincidan en que sería deseable una discriminación positiva, pero de carácter temporal. En general esto sería lo ideal, que hombre y mujeres consensuaran medidas que beneficiaran a ambos por igual.
    Saludos.

  41. octubre 9, 2009 8:05 pm

    Pues yo no sé por que pero mientras leía el comentario de Anónimo se me ha venido a la cabeza un paralelismo entre la discriminación positiva y las subvenciones, digamos que en el cine. Creo que ambas cosas, aún siendo bienintencionadas (no estoy diciendo que en este caso particular del PSOE lo sean) corren el riesgo de crear efectos perversos. Los de la discriminación positiva ya los habéis citado todos en los comentarios, pero en el caso del cine pasa algo parecido: las subvenciones, que en un principio están destinadas para proteger una industria y dotar de calidad a la producción (en teoría, aunque una vez más tratándose del PSOE….), al final acaban actuando de la manera inversa. Porque cuando hay subvenciones de por medio, el objetivo de los productores, al final no es hacer buenas películas, si no hacerse con la subvención. Y bueno, ya sabemos a quien se le acaban concediendo las subvenciones…

  42. Anónimo permalink
    octubre 9, 2009 8:10 pm

    Estimada Anónima, coincidimos en muchas cosas (usted me entiende), y me alegro.
    Por mi parte diré lo que usted misma ha dicho ya muy bien: que las mujeres que valen no necesitan rampas (de lanzamiento), porque no hay ningún poder sistemático que les impida alcanzar los más altos puestos en la sociedad. Sería un error pasar del patriarcado a un paternalismo matriarcal, valga la expresión. Sencillamente, no es justo para nadie. No lo es para los hombres, que podrán verse desplazados por alguien que tenga menor cualificación, y no lo es para las mujeres que, como usted y tantas otras, han demostrado su valía profesional.

    La expresión “igualdad de oportunidades” es, al fin y al cabo, equívoca. La sociedad puede y debe dar la misma formación a chicos y a chicas. Lo que no debe hacer es igualar artificialmente los resultados obtenidos por unos y otras. Pero, por un efecto de exageración feminista, se tiende a pensar que igualar las oportunidades debe consistir en igualar artificialmente los resultados, los logros. La trampa es la siguiente: “he dado a Pepe y a Pepa la misma formación intelectual y académica. Sin embargo, Pepa no ha obtenido unos resultados tan buenos como Pepe. Ah, entonces es que, en realidad, Pepa no ha gozado de las mismas oportunidades que Pepe.” Es decir, la trampa consiste en dar por hecho que si ambos no consiguen los mismos resultados, ha sido por culpa del sistema, que no ha brindado las mismas oportunidades a ambos. En consecuencia, “hay” que echar mano de ese invento que llamamos, para horror de la semántica, “discriminación positiva”. Sin embargo, es un prejuicio la idea de que Pepe y Pepa conseguirán los mismos resultados si reciben la misma formación. En realidad, Pepe puede ser superior, igual o inferior a Pepa. Es así de sencillo. Guste o no guste. El exceso feminista consiste en utilizar ese mismo “razonamiento”: “Si en la cúpula del poder no hay tantas mujeres como hombres (no sólo en el gobierno), es, sencillamente, porque las mujeres no gozan de las mismas oportunidades que los hombres.” A lo que uno (o una) replica: “Pero hombre, ¿acaso no hay otras posibilidades?” Claro que hay otras posibilidades, y aquí las hemos nombrado ya. Yo voy a enumerar alguna más, a despecho de poder ser tachado de machista redomado por algunos o algunas.

    1. Algunas mujeres no se molestan en prepararse a conciencia para medrar profesionalmente. ¿Por qué? Porque, sencillamente, creen que no lo necesitan. Hay un hecho que, a mi juicio, no puede ser negado: muchas mujeres pueden atraer a cualquier hombre si son jóvenes y bellas. Y lo que les importa es, simplemente, “casarse bien”. Y si se es muy atractiva, tranquila, no importará mucho si es poco instruida: siempre habrá algún hombre de posibles que se fije en ella. ¿Estoy sugiriendo que hay una porción de mujeres que desea ser “mantenidas”? Sí. De hecho, es innegable que una mujer mantenida por un hombre no es algo que esté mal visto. Un hombre mantenido por una mujer, sí. Hace unos meses oí en la radio la conversación que mantenía la locutora y un hombre que llamó al programa para presentarse como soltero que deseaba encontrar novia. La locutora le preguntó por sus posibles. Él dijo que no había problema, que tenía suficiente para mantener a una mujer sin que ella tuviera que hacer ninguna tarea de campo (él tenía campo y granja). La locutora dijo entusiasmada: “he, chicas, atentas, esto es para tenerlo en cuenta”.
    No en vano, la industria que gira alrededor de la belleza femenina es tremenda. La razón es sencilla de entender: la belleza es poder. La belleza, especialmente la femenina, no es mero narcisismo. Es un instrumento de poder.

    2. Las mujeres son muy competitivas entre sí, precisamente por lo dicho arriba. Pero no son tan competitivas como el hombre en otras lides. Esto mismo lo dicen las feministas en plan de reproche.

    3. No pocas mujeres adoptan una actitud pasiva o remisa ante los desafíos. Cuando yo hice el CAP, la profesora pidió a la clase que se dividiese en grupos de 4 ó 5 personas para hacer un trabajo de grupo. Los hombres éramos minoría. La mayoría de los grupos estaba formada por tres o cuatro chicas y un chico. A la hora de exponer el trabajo ante la clase, había que elegir, claro está, a un portavoz. En los grupos en que había un varón, no hubo ninguna chica portavoz. Yo, de hecho, tuve que hacer de portavoz, aunque tenía algunas décimas de fiebre y mis compañeras lo sabían. La profesora hizo notar que no había salido ni una sola chica de portavoz.

    4. Muchas mujeres no tienen intención de competir en el mercado laboral. O, simplemente, prefieren tener más vida familiar.

    5. Viene la parte más peliaguda. La población femenina es muy homogénea en la distribución de talento e inteligencia. La masculina es muy heterogénea. Entre el hombre menos dotado y el más dotado hay una enorme diferencia. Hay mucha más dispersión estadística. Esto lo explica muy bien Helen Cronin con su teoría de “las colas”. Las colas de la campana normal de Gauss son mucho más alargadas en la población masculina que en la femenina. Lo más abyecto y degradado de la humanidad suele proceder de la población de hombres. Las taras más acusadas, intelectuales o morales, las suelen padecer mucho más los hombres que las mujeres. El 90% de los crímenes (cuyas víctimas, conviene recordarlo aquí, son mayoritariamente hombres) es cometido por varones jóvenes. Ahora bien, el porcentaje de hombres brillantes o superdotados es también más elevado en la población masculina que en la femenina. Alcanzado cierto nivel de inteligencia genial, la proporción de hombres respecto de mujeres es de 10 a 1. Este dato escuece sobremanera a las feministas radicales, que no lo aceptan. No tienen, sin embargo, problemas en aceptar que la mayor parte de las taras intelectuales recaiga en los varones. Pero, por mucho que escueza (y no tendría por qué, pues la dignidad de una persona no reside en su CI), los datos son incontrovertibles. De hecho, las psicólogas feministas no niegan que esos resultados se produzcan. Lo que alegan es que las mujeres deciden ocultar su inteligencia. Ya, pero si deciden no mostrar su inteligencia, ¿cómo se puede saber que la ocultan? Es como si alguien me dijera: corro tanto como Bolt, sólo que lo oculto. Hombre, pues si lo ocultas, ¿cómo vamos a saber cuánto corres?

    Es más que probable que cualquiera de estas variables suscite el conflicto y la controversia ente hombres y mujeres. En mi opinión, no tendría por qué. Ambos sexos tienen virtudes y defectos más o menos particulares, si bien ello no nos servirá para, a priori, orientarnos sobre cualquier persona particular. Creo, en definitiva, que ambos sexos deberíamos empezar a deponer armas, pues esta guerra de hombres y mujeres es absurda y ridícula.

    Posdata: agradezco a cambiosocialya que permita que los comentarios sean tan largos. Es un tostón cuando continuamente hay que dividir lo escrito en varios comentarios.

    Saludos.

  43. la Anónima permalink
    octubre 9, 2009 11:12 pm

    Anónimo, coincido con usted en las posibilidades 1, 2, 3 y 4. La 5 es discutible, como ya sabe de sobra. Mi opinión en este punto es que influyen mucho los condicionamientos culturales y sociales. Mientras no desparezcan, sólo hablamos a ciegas. Como bien dice:
    “Corro tanto como Bolt, sólo que lo oculto. Hombre, pues si lo ocultas, ¿cómo vamos a saber cuánto corres?”.

    La mujer en general es educada para no destacar. Se la forma para estar en una media, en la que cumpliendo x requisitos, le proporcionará la aceptación social que ella desea. Como usted decía, sus compañeras no querían exponer el trabajo. Sabían que sus propias compañeras despreciarían a la “repelente” que destacara, mientras que admirarían al hombre que hiciese lo mismo. ¿Para qué vas a mostrar que corres como Bolt si todos te mirarán con desagrado y horror y no con admiración? Mejor ocultarlo. Sin embargo, si eres un hombre y demuestras que corres como Bolt, todos te admirarán.

    Se le valoran a la mujer socialmente muchas otras características antes que la inteligencia: ser madre, ser buena madre, conseguir un buen marido, ser buena esposa, ser guapa, estar delgada, joven y físicamente perfecta, ser buena, ser complaciente, ser servicial, ir bien arreglada, tener buen gusto, ser amable, tener paciencia, agradar, agradar y agradar… ¿Para qué vas a demostrar que eres inteligente y ambiciosa si no vas a gustar a nadie (y además como mujer has sido educada para necesitar la aceptación del grupo)?

    Hace tiempo que leí algo de Virginia Woolf (algo espesa para mi gusto), y me gustó aquella verdad de que las mujeres vivían dedicadas a ser el espejo de aumento de su maridos. Muchos hombres sólo buscan una mujer que les de seguridad continua creyéndola inferior. Y muchas mujeres están dispuestas a pagar el precio de disimular sus capacidades, ser espejo de aumento y ensalzar a un ser muy inferior a ellas (hombre al que íntimamente desprecian). Estas mujeres luego cobran ese precio manipulando a su marido de una forma lamentable. Cada uno en este teatro de mentiras lleva aparejado un castigo, el hombre y la mujer.

    Mientras no desaparezcan los tópicos y muchos condicionamientos culturales absurdos, mientras hombres y mujeres no se traten con franqueza, mientras las propias revistas femeninas sigan dedicando todos sus artículos a cómo tener un vientre plano y la piel de tus 16 años, seguirá existiendo un abismo de desencuentros entre los dos sexos, seguirá la desigualdad que cada uno potencia dentro de casa perpetuada en el trabajo.

  44. Anónimo permalink
    octubre 10, 2009 10:10 am

    Saludos.
    Estimada Anónima, tengo el siguiente problema: albergo serias dudas sobre qué hacer tras leer su último comentario. No sé si es adecuado que argumente en contra de lo que usted dice o no argumentar nada y pasar página. En general creo que es conveniente exponer lo que uno cree que es la verdad. Pero hay casos particulares sobre los que quizá sea mejor no pronunciarse, máxime si hay alguna duda razonable sobre lo que uno cree que es verdad. Éste puede ser uno de ellos. Pues, en definitiva, intento guiarme en esta vida con la máxima de no hacer daño a nadie gratuitamente (y, a ser posible, hacerle el bien). Veo –y era previsible- que mis palabras han podido herir su sensibilidad. Lo siento, discúlpeme, no era esa mi intención en absoluto.

    Puede ser, en fin, que usted lleve razón. Sí quisiera que quedase clara una cosa: en ningún momento he pretendido dar a entender que las mujeres no pueden ser brillantes o superdotadas, faltaría más: he referido una cuestión de porcentajes. La persona con CI más elevado del mundo, Marilyn vos Savant, es mujer, con 228. En España la más dotada en CI también es mujer, con un cociente de 200. Y no falto un ápice a la verdad si le digo que usted me parece una persona brillante. Las razones que da, merecen consideración. Pero permítame agradecerle, con total sinceridad, el hecho de que usted haya decidido no ocultar su inteligencia.

    Saludos.

  45. asturiano permalink
    octubre 11, 2009 5:14 pm

    Me parece muy sabias las palabras que ha escrito ‘anónima’ en el comentario del 9 de octubre. Ese sí es discurso feminista del que vale la pena. Suscribo totalmente lo que esta persona dice ahí en torno a la falta de ‘reconocimiento social’ de las mujeres en general y la injusticia que esto supone.
    Ya me gustaría a mí poder escribir un comentario tan acertado como este.

  46. la Anónima permalink
    octubre 12, 2009 12:29 am

    Gracias al asturiano anterior por su comentario. Por cierto que me ha gustado leer a Santiago Segura pronunciándose del mismo modo que yo:

    http://www.elmundo.es/elmundo/2009/10/08/cultura/1254989983.html

    -‘Si fuera mujer me sentiría insultada’.
    -“hay que favorecer o proteger a los menos favorecidos. Pero yo desde pequeñito he sentido a la mujer igual o superior a mí, nunca he visto a la mujer como a alguien a quien hay que sobreproteger o un ser con discapacidad”.

    Pues eso mismo comenté, que me sentía en cierto modo “humillada”, al meter a las mujeres en el saco de “las personas con necesidades especiales”. También coincido con Segura en que “La discriminación positiva hacia las cineastas “sólo crea tensiones””

  47. la Anónima permalink
    octubre 12, 2009 12:31 am

    Sobre la respuesta del anónimo psicólogo, decirle que no entiendo por qué deduce que sus palabras “han herido mi sensibilidad”. En absoluto, es sólo que no estaba de acuerdo con algún punto de su exposición y he expresado mi opinión. Quizá, como soy algo vehemente, he podido parecer ofendida, no sé, pero para nada. Me gustó su comentario, pero como ya expresé, él piensa que los condicionamientos de las mujeres son principalmente genéticos y yo creo que son principalmente culturales, y por tanto, resolubles.

    En fin, como él es psicólogo, probablemente tenga más conocimientos que yo en este campo. Yo hablo fundamentalmente de lo que he visto, vivido, superado y reflexionado, que no es por tanto ley universal. Como experimento psicológico le cuento mi caso: en mi casa éramos 4 hermanas muy distintas, y no había diferenciación entre roles masculinos y femeninos. Mi madre no era nadie digno a quién imitar, y mi autoritario padre nos trataba con disciplina militar. No les agradezco mi infancia, no fue feliz, había competitividad entre hermanas, agresividad y poco amor. El resultado son unas mujeres diferentes, unas han fundado familias con hijos, otras no, unas son infelices y otras felices. Eso sí, todas tienen carreras profesionales en absoluto típicamente femeninas, todas las han desarrollado con éxito y ambición. Ninguna ha sentido nunca techos de cristal ni trabas laborales. En fin, aquello no fue para nada un modelo educativo, pero lo cuento porque dio unos resultados, en términos profesionales y económicos, muy rentables. Por eso creo que, en mi experiencia, la genética no es tan importante.

    Sólo esa era mi apreciación, anónimo, y de sobra sé que usted, como persona inteligente y culta, considera que hay algunas mujeres mucho más inteligentes que muchos hombres y viceversa. Además, sabemos que hay la misma proporción de indeseables entre los hombres que entre las mujeres, por mucho que ahora quieran santificar al género femenino.

  48. octubre 12, 2009 6:48 am

    La discusión entre genético/innato vs cultural está totalmente abierta, y no es tan fácil de solucionar. Hay momentos en los que pienso que los comportamientos humanos son más culturales que genéticos o puramente biológicos, y momentos en los que pienso que la genética irá descubriendo con el tiempo la base biológica de muchos de ellos, cuando disponga de las herramientas adecuadas. En una gran cantidad de casos, también creo que estos dos factores se entrecruzan tanto, que son casi indistinguibles, o es imposible determinar cual juega un papel más importante. Sobre esta discusión, encontré hace no mucho una perspectiva interesante en el blog Alabayalde, aplicada a la homosexualidad, que podéis encontrar aquí:

    http://amartinnavarro.blogspot.com/2009/09/homosexualidad-y-evolucion.html

    En cuanto al resto de tu comentario, Anónima, sacas a colación muchos temas de interés.
    Uno de ellos es la influencia de la educación en las actitudes de los hijos, tema interesantísimo y de implicaciones y ramificaciones casi infinitas. Yo siempre me he preguntado, de qué depende que un hijo esté bien educado o no, y de que dependen los resultados de esa educación (que los niños crezcan integrados en la sociedad, sin caer en patologías, teniendo una personalidad y carácter que les permita sacar lo mejor de sí mismos y ofrecerlo a la sociedad). Y concretamente siempre me ha llamado la atención lo que tú comentas de tu caso personal: el por qué varios hermanos, recibiendo una educación relativamente parecida (aunque no idéntica, evidentemente) acaban tomando caminos totalmente distintos en la vida. Todos hemos conocido casos en los que en la misma familia, unos hermanos son buenos estudiantes, acaban carreras, y alcanzan buenos puestos en la sociedad, mientras que otros se vuelven personas conflictivas, e incluso terminan delinquiendo o siendo unos marginados. A la luz de esos hechos, puede caerse fácilmente en la tentación de achacar las diferencias a la genética o alguna otra característica innata de los individuos. Pero repito, esto no está tan claro, porque aunque esos hermanos hayan crecido en la misma familia, sus experiencias vitales pueden ser totalmente distintas (circunstancias diferentes, malas compañías…).
    También me ha llamado la atención tu última frase “sabemos que hay la misma proporción de indeseables entre los hombres que entre las mujeres, por mucho que ahora quieran santificar al género femenino”. Porque ahí tengo que discrepar contigo. Y estoy en desacuerdo porque parece que empiezan a aparecer evidencias científicas de que, por el mismo fenómeno que hace que aparezcan más hombres “brillantes” que mujeres, aparecen menos mujeres “indeseables”. Como decía en una entrada hace tiempo:

    https://cambiosocialya.wordpress.com/2009/03/04/la-gran-desventaja-de-ser-mujer-falta-de-brillantez/

    Y es más, hace muy poco, leía en un artículo, creo que de El País, que el índice de criminalidad de las mujeres es muchísimo más bajo que el de los hombres, y como las diferencias sociales entre el hombre y la mujer se están acortando, ya no cabe achacar esa diferencia de criminalidad a factores sociales o culturales, si no que hay que buscar su origen en causas biológicas. El artículo apuntaba que una de las explicaciones puede ser la testosterona, más presente en hombres que en mujeres, evidentemente. Siempre se ha tenido la sospecha de que la testosterona aumenta la agresividad, y son varios los grupos científicos que trabajan desarrollando teorías para explicar el fenómeno que citaba. Y es algo que casi todos hemos podido corroborar en nuestra vida personalmente: en términos generales, las mujeres son menos agresivas, más apacibles, más “tranquilas”. Lo cual no quita, como en todo, para que haya excepciones en ambos sentidos.

    Quería también agradeceros a todos la participación en esta entrada, porque sinceramente estoy aprendiendo mucho a nivel personal de vuestras aportaciones, y espero que vosotros también lo estéis haciendo.

    Un saludo.

  49. Anónimo permalink
    octubre 17, 2009 10:16 am

    Siento el retraso en contestar, Anónima. A ver si encuentro un rato y expongo mi réplica. En cualquier caso, vaya por delante que me aliva saber que mis palabras no la han herido u ofendido.
    Saludos.

  50. octubre 17, 2009 10:32 am

    Si algo bueno tiene el medio de los blogs es que las replicas pueden esperar, lo que en mi opinión también es muy interesante, porque da tiempo a reflexionar lo que se quiere decir, ayudando a evitar argumentos precipitados. Así que yo también espero los comentarios.

    Gracias por las aportaciones.

  51. Raus permalink
    octubre 22, 2009 11:21 am

    Hola.
    Mi retraso en contestar se debe, en parte, a que estoy leyendo varios libros científicos sobre estas cuestiones, para así hablar aquí con más propiedad. Me llevará un tiempo. Gracias por la paciencia.

  52. octubre 22, 2009 4:10 pm

    Te agradezco mucho que le dediques tiempo a documentarte para comentar. Sin duda tu aportación tiene mucho valor. Ojalá yo dispusiera también del tiempo necesario como para hacerlo, y dedicarle algo más también a los post, que a veces son escritos a salto de mata en unos pocos minutos. De hecho a menudo considero más interesantes los comentarios que la propia entrada, que al final se convierte en una excusa para iniciar una discusión, en el buen sentido de la palabra.

    Saludos.

  53. roiser permalink
    noviembre 4, 2009 11:06 pm

    soy muy guapo ago compañia a mujeres y tamvien les ago el amor como ellas quieran respondanme

  54. Jose permalink
    marzo 2, 2010 4:23 am

    Yo soy ingeniero industrial y confirmo lo que dice usted. Por otra parte, me alegra observar que la inteligencia no tiene ninguna relación con el sexo. Y es que últimamente me he asustado ante mucha mujer que me ha llamado machista por defender al hombre en la ley de violencia de género o la ley del divorcio. Simplemente por eso! Me estaba asustando! Saludos!

  55. marzo 2, 2010 7:36 am

    Pues esto es lo que realmente me gustaría conseguir desde aquí, con mi modesta aportación. Que al menos estos temas se debatan entre todos, sin dar nada por supuesto de partida. A lo que lleguemos, dependerá de la opinión (razonada, esa es la única condición) de los que aquí participen.

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