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La vivienda…¿condena o salvación?

agosto 5, 2009

viviendas

Mucho se ha discutido y se discutirá en cuanto al papel del mercado inmobiliario y de la vivienda en esta crisis económica, por ejemplo en este hilo de burbuja.info. Si bien es cierto que la cantidad de crédito que acumulan las familias españolas, en gran parte para afrontar el pago de hipotecas, es un grave problema cuya solución debe afrontarse lo antes posible, a mi me gustaría llamar la atención sobre algunos aspectos que, dependiendo de los casos, pueden ser la otra cara de la moneda de la situación aludida.
Tal vez habría que abordar el problema desde una perspectiva más global, y ver la manera en que la propiedad de una vivienda afecta a las unidades familiares. En este sentido, es probable que cierto porcentaje de familias españolas, posean una segunda, e incluso una tercera vivienda, adquirida en los tiempos de bonanza económica y que ya se ha pagado totalmente. Teniendo en cuenta que la anterior generación quería y podía ahorrar (en un contexto de salarios reales más altos que los actuales, seguido de una época de tipos de interés elevados), estos inmuebles son sin ninguna duda un activo para las familias. Y en concreto, lo son para los jóvenes de la generación actual. Desde este punto de vista, estas viviendas, tal vez sean el único colchón que algunos jóvenes van a tener para poder afrontar la crisis, cuando pasen a la situación de desempleados (obteniendo una renta de su alquiler, o simplemente enajenándolos).

Por tanto cabría preguntarse…¿es la vivienda en propiedad a la vez un problema y una solución en la crisis?.

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19 comentarios leave one →
  1. agosto 5, 2009 8:47 am

    Evidentemente tener algo en propiedad es (relativamente) seguro, pero también es un lastre: miles de personas no están pudiendo deshacerse de esos activos por mucho que quieren, porque necesitan el dinero bien para pagar otras hipotecas, bien porque no tienen otra cosa donde agarrarse. Para los que no tienen el problema económico, tener las casas es siempre una forma de extender sus posibilidades, pero son los menos, y por supuesto, los que más tienen.

    Lo que a mi me da más grima, de siempre, es ver como la gente sigue pensando, a pesar de los pesares, en tener casa propia cuando muchas veces incluso está en la cuerda floja en lo que a empleo se refiere. En este país siempre hemos tenido un apego a la tierra que se me antoja demasiado antiguo, que les pegaba bien a nuestros abuelos o sus padres, pero no a nosotros. Esa mentalidad del terruño es lo que ha llevado a la burbuja y lo que ha provocado lo que tenemos ahora. Mira, creo que por ejemplo mis padres tomaron una sabia decisión viviendo de alquiler prácticamente hasta los 40 años, para luego adquirir una vivienda que terminaron en pagar relativamente en poco tiempo y en la que piensan vivir todavía mucho de lo que les queda. Eso es ser inteligente con la vivienda, y no con 25 años, en la flor de la vida, empeñarse en una hipoteca a 30 años que posiblemente no puedan llegar a pagar. Sí, los que “heredan” la casa, pues sí, eso que tienen ganado, pero son desde luego los menos.

  2. agosto 5, 2009 9:07 am

    El problema que se ha planteado en España, es que ha habido una generación (la que tiene ahora alrededor de los 30 años) que o se metía en una hipoteca a lo que le dijeran, o simplemente sabía que nunca tendría una vivienda en propiedad. Y la decisión de la mayoría ha sido tirarse a por la vivienda en propiedad, bajo el supuesto de que “es lo mismo pagar una hipoteca que un alquiler, pero al final con la hipoteca, la casa es tuya”. Pero claro, sin pensar en el detalle de que la casa es tuya después de 30 años (mientras es del banco) y pasando por alto que en ese periodo de 30 años, puede haber periodos de desempleo y de apuros económicos. Aún así la gente hizo sus cálculos y prefirió hipotecarse. Al fin y al cabo, si dejaban de pagar un alquiler, también iban a la calle (o a la casa de los padres, es decir, a la vivienda que ya se tiene en propiedad). Así que bajo esa perspectiva, les merecía la pena meterse en la hipoteca.

  3. agosto 5, 2009 10:41 am

    Me parece una apreciación correcta, pero lo que digo es que me parece muy triste que la gente joven, que se tendría que dedicar a vivir y a generarse un futuro que les permita vivir con tranquilidad en su vejez, se dedique a tener preocupaciones más normales de los 40 años que de los 20. Así, es normal que cada día haya más gente que no se mueve de casa de sus padres, pero no porque no puedan, sino por insidia.

  4. agosto 5, 2009 12:01 pm

    Yo creo que una cosa no quita la otra: hay insidia, pero también hay un ver que si se sale fuera, el cambio es a priori a peor, con lo cual, la decisión me parece lógica hasta cierto punto, aunque peque a veces de una visión demasiado a corto plazo. Pero habría muchos estudiosos de la llamada “teoría económica” o del “comportamiento del consumidor” que verían tal decisión como “racional”.

  5. Lena permalink
    agosto 22, 2009 11:14 pm

    Y seguimos a vueltas con la propiedad privada. Tal y como yo lo veo, el problema que hay que afrontar no es tanto el solucionar el pago de hipotecas como lo es el de solucionar el problema de desempleo. Y puesto que todo parece derrumbarse a nuestro alrededor como un castillo de naipes, los esfuerzos del gobierno de “tente mientras yo mando” no parece que vayan a ser muy efectivos.

    Mirándolo de una manera más global, dentro de mis femeninas limitaciones, claro, lo que percibo desde que tengo memoria, es que ha habido una guerra encarnizada entre el comunismo y el capitalismo. Hay quien especula sobre el final de la guerra fría, que si la carrera tecnológica y la llegada a la Luna, que si las grandes extensiones de cereal de los EEUU, que si la caída del muro de Berlín…qué se yo. Pero de lo que no me cabe ninguna duda es que el fin del comunismo lo supuso la propiedad privada. Dale a los obreros, a los campesinos algo en propiedad por lo que trabajar como animales el resto de sus vidas, y verás que pronto se les van todas esos ideales comunistas y esas tonterías de la cabeza. Hemos vivido unos años de capitalismo bien, o muy bien, pero parece ser que al final, caído el comunismo, ahora le toca al capitalismo. Si es que, no recuerdo quién lo dijo, algún famoso filósofo de mis años de estudiante, pero las cosas subsisten por sus contrarios. Existe la vida porque existe la muerte, existe la luz porque existe la oscuridad, y….existe el capitalismo porque existe el comunismo. Se finí. Todo tiene un principio y un final, o eso parece.

    Después de esta disertación que me acabo de cascar, y que no sé muy bien a cuento de qué viene, se me ha ocurrido, sin más, (quizá el hemisferio izquierdo cerebral y algún que otro vistazo al bubuja) voy al asunto. En la anterior generación, si te refieres a la que vivió o sufrió el franquismo, según se mire, y los primeros años de transición, los sueldos no fueron más altos, eran bastante más bajos. Si bien es cierto, es que han ido mejorando, y mucho, con el tiempo, y eso les ha permitido, a muchos, adquirir viviendas antes de que se desatara toda esta fiebre ladrillera y consumista que nos ha mantenido al borde del delirio a unos, y de la orgía especulativa, a otros. Sin embargo, la subida de sueldos, no ha estado respaldada por un aumento de riqueza, hemos cobrado mucho, unos más que otros, hemos gastado mucho, y ahora que lo hemos gastado todo, lo que teníamos y lo que no, pues hay que pagar.

    Con todo ésto, la vivienda, que en parte es causa del problema, no debería suponer un problema. No debería importar si se tiene o no en propiedad, siempre y cuando se tenga un techo para vivir. Y techos, haberlos, haylos. ¿por qué no dejar que entre el Estado a regular el asunto de los suelos y los alquileres?. Con un par, que por eso son tan listos ellos, eso dicen, y tan izquierdosos nosotros, o eso decimos.

  6. agosto 23, 2009 10:32 am

    Pues en lineas generales, estoy bastante de acuerdo.
    No sé si es el fin del capitalismo (tal vez sea el fin del capitalismo tal y como lo conocemos, pero mientras más nos adentramos en la crisis, menos esperanzas tengo de que esto cambie sustancialmente a corto o medio plazo) pero lo que es seguro es que vamos a tener un ajuste en la economía, que no sé si implicará un cambio de sistema. La diferencia con la caída del comunismo es que en ese caso había una alternativa clara, y ahora no la hay. Así que o nos inventamos algo que funcione rápido o solo podrá aspirarse a poner parches para ir tirando.

    Un saludo.

  7. Lena permalink
    agosto 23, 2009 9:06 pm

    Bueno, ya se sabe qué pasa con las disertaciones, que a uno se le sube el oremus al cielo y se dice alguna que otra tontería.
    Yo tampoco tengo ni la más remota idea de lo que puede llegar a pasar, puesto que ante unas premisas tales como que la economía se regula sola y que todo el mundo es bueno, pues…..confianza, lo que se dice confianza, no da.
    Es posible que algún día un iluminado venga con la fórmula mágica para desenredar este nudo gordiano y dejarnos a todos tan contentos, que parece ser de lo que se trata, pero mientras tanto, quienes tienen la sartén por el mango podían tomar alguna serie de medidas en vez de esperar a ver por dónde nos sale el Obama para subirse al carro. Yo no tengo ni idea de economía, y de macroeconomía ni te cuento, pero sí hay personas en el mundo con conocimientos suficientes para saber qué y cómo debe hacerse, analizar causas y preveer consecuencias, claro que…si esas personas fuesen escuchadas, quizás tampoco hubieramos llegado hasta aquí, así que el asunto parece estar un pelín complicadillo.
    Yo, por mi parte, voy a empezar a creer en Dios, porque a día de hoy parece ser el único capaz de deshacer el entuerto, y si no existe, pues….. apañaos vamos. 

  8. agosto 24, 2009 9:37 am

    No creo ni mucho menos que estemos ante el fin de nada, y menos del capitalismo. El comunismo murió por una razón en realidad muy sencilla y obvia: el ser humano es egoísta, y si le retiras la posibilidad de acumular cosas, no aguanta mucho tiempo en esas condiciones. Por eso era una utopía, y los que estaban en ello lo sabían. A eso súmale restricciones a la libertad y otros derechos, y bueno, ya tienes la ensalada aliñada.

    Lo que no puede aguantar más tiempo es el sistema tal y como está, aunque dados los nulos esfuerzos que se están haciendo en esa dirección, bueno, pues ya hemos hablado en otros posts de las posibles consecuencias que pueden llegar a ocurrir si la cosa sigue por estos derroteros. Lena, si tu idea es creer en Dios para salir del agujero, apañada vas. No ya porque no exista, sino porque no va a venir a solucionarte nada. Lo que no seas capaz de solucionarte tú o entre todos, no va a venir ningún ser divino a arreglarlo, no lo ha hecho nunca y no va a empezar ahora a hacerlo. Así que sé más positiva y actúa, que es la mejor manera de solucionar los problema cuando surjen.

  9. Lena permalink
    agosto 24, 2009 11:27 am

    Puede que tengas razón, algo he podido leer por ahí sobre un supuesto gen egoísta, aunque yo no me lo creo, quizás por egoísmo, quizás por ignorancia. Pero la posibilidad de acumular cosas no es una necesidad humana, o al menos nunca lo había sido hasta ahora. Es el jueguecito del capitalismo el que nos ha creado esa necesidad y ha destinado grandes cantidades de dinero para ello. Hemos perdurado y sobrevivido durante siglos sin esa necesidad enfermiza de consumir y consumir y acumular y acumular y ahora que consumimos y acumulamos a placer resulta que millones de personas van a perder todo lo que tenían. Y más. Y lo que es peor, no saben vivir de otra manera porque resulta difícil vivir de otra manera en la sociedad tal y como la hemos montado. Quizás el comunismo fuera una utopía, pero ha sido una utopía necesaria, y de lo que no me cabe duda es de que el capitalismo ha sido una gran mentira. Y una estafa. Nosotros hemos podido consumir sin mesura porque otros países como China, con una fuerte intervención estatal, nos han suministrado los productos. Ahora que China se sube al tren del capitalismo, es Obama quien tiene que intervenir. El comunismo y el capitalismo, desde mi punto de vista, quizá equivocado, es como el yin y el yan de la economía. Si uno desaparece, el otro también.

    Respecto a los derechos y libertades, son harina de otro costal, porque la línea en la que tu libertad o tus derechos de mi libertad y mis derechos es un tema espinoso en el que no somos capaces de ponernos de acuerdo ni siquiera a nivel familiar, así que nacional o global ni te cuento. De ahí que se hagan pactos, normas, normativas, leyes, y un largo etcétera, que se limitan a defender derechos en la misma medida que los limitan. Por tanto, a lo más que podemos aspirar, no es a disfrutar de derechos y libertades, sino de justicia. Y una medida es justa, únicamente en la medida en que es igual para todo el mundo. Se traza una línea que diga “hasta aquí” y ya está. Dónde esté esa línea es lo de menos, siempre y cuando sea justa.

    En cuanto a Dios, realmente no espero su bendición. 

  10. agosto 24, 2009 2:35 pm

    Lena, en realidad las posesiones y la necesidad de propiedades es lo que ha movido al hombre desde el inicio de su historia. Recordemos que se empezó a escribir para poder contar cuanto se compraba y vendía en la antigua Sumeria. Las primeras leyes conocidas, las babilónicas, se referían a las posesiones, a su robo, pérdida, adquisición, etc… El hombre siempre ha querido tener cosas, y el capitalismo precisamente existe por este motivo. No creo sinceramente que el capitalismo vaya a desaparecer, pero que tiene que sufrir un cambio es seguro, porque si no van a ocurrir cosas chungas en un plazo no muy largo de tiempo. Esta crisis ha sido un aviso.

    En cuanto a derechos, todos los regímenes los limitan de una forma u otra. Los derechos terminan donde empiezan los de los demás, eso lo sabemos, pero es que la limitación de derechos que estamos sufriendo desde la llegada de los neocon al poder (Blair, Bush, etc…), no tiene nada que ver con los derechos de los demás, sino exclusivamente con la voluntad de los poderosos. En mi blog ponía hace poco una frase de Jefferson, que decía que mientras un pueblo sea temeroso de su gobierno, habrá tiranía, y al revés, libertad. Ahora mismo, en mi opinión, hay tiranía, incluso en nuestros gobiernos “democráticos”.

  11. agosto 24, 2009 5:55 pm

    En líneas generales estoy de acuerdo. Tal vez no se trata tanto de acumular posesiones o de no hacerlo, creo que el problema es que por mucho que las ideologías intenten imponer una cosa u otra, hay cierto fondo en los humanos que es irrenunciable, y que forma parte de su naturaleza, y que si el sistema no sabe aprovecharlo de manera positiva, tarde o temprano se notarán los efectos negativos.
    Los humanos somos seres gregarios, que necesitamos inconscientemente líderes, y de la misma manera, siempre existirán relaciones de poder entre nosotros. La democracia ha fracasado en eso, como ya intuía Ortega y Gasset, por el simple hecho de que no somos iguales, y tratar al desigual como igual, además de ser poco inteligente, es injusto. Lo cual tampoco nos debe llevar a posturas demasiado elitistas.
    La sociedad actual necesita encontrar equilibrios antes posturas extremas, y lo necesita urgentemente.

  12. Lena permalink
    agosto 24, 2009 11:01 pm

    Lainon, yo no dispongo de tantos datos como tú. Ignoro si la razón por la que dio comienzo a la escritura fue la de hacer un albarán, aunque tendría su gracia, (ya me dirás dónde lo has leído, pa reirme un rato, aunque no digo que no sea cierto ¿eh?) pero si nos remontamos a la historia para comprender la naturaleza humana no parece justo limitarse al comienzo de la escritura o de las primeras ciudades. La historia de la humanidad es parte de la historia de la vida y entender la naturaleza, humana o no, implica remontarse a sus orígenes. Concretamente, el hombre es un ser social, como individuo nunca hubiera podido sobrevivir, no dispone de la rapidez de un depredador, ni la capacidad de camuflarse que poseen otros animales. De hecho, somos los más vulnerables e indefensos ya desde nuestro nacimiento, así que, si no hubiese habido cierta colaboración entre los miembros de un clan, no estaríamos aquí para contarlo.
    Lo que ha movido al hombre desde sus inicios es lo que ha movido a cualquier otro animal. La supervivencia. La búsqueda de alimentos. Tenemos una naturaleza animal, sí, pero una naturaleza social, donde la supervivencia depende del trabajo de todos. Es la consideración del hombre como individuo independiente de la manada con sus derechos y libertades lo que genera la necesidad de diferenciarse del resto. Cierto que en algún momento debió surgir la necesidad de tener cosas, pero eso no es lo natural, es antinatural, como el capitalismo.
    Respecto a que los derechos de uno terminan dónde empiezan los de los demás…..Si te paras a analizar esa frase que ya ha pasado a ser todo un dogma, verás que cuando menos lo que pillas es un terrible dolor de cabeza. No existen más derechos y libertades que los que se pacten en el seno de una sociedad para regular la convivencia. Lo que en España es un derecho, en la otra punta del mundo es un delito, y viceversa. O la especulación, hasta hace bien poco era delito, y hoy quien más quien menos alardea de ello y encima le hacemos la ola. Quizás sea libre de hacerlo, pero no es justo. Así pues, tras siglos de desarrollo, educación e historia, hemos llegado al punto de disfrutar de mogollón de derechos y libertades y de la más desastrosa injusticia. Desastrosa por consentida. Eso no sólo no es natural, sino que además es insostenible.
    ¿Qué pueden hacer un millón de personas que no ingresan ni la ayuda social de los 420 euros? ¿Y cuándo sean los 4 millones de desempleados? ¿Y si aumenta la cifra? ¿Les protege la democracia, o quizás el capitalismo? Tendrán que sobrevivir. Si no cooperamos con ellos, reclamarán su territorio. Espero. Aunque deseo que la situación se arregle antes de llegar a eso.

  13. Lena permalink
    agosto 24, 2009 11:02 pm

    Cambiosocialya, algo he leído sobre la necesidad inconsciente de un lider. Hace de eso mucho tiempo y no lo recuerdo muy bien, pero sí recuerdo que le encontré sentido. Sin embargo, me cuesta imaginar a nuestros antepasados peleándose con un palo estilo “odisea en el 2001”. Sencillamente, en pequeñas tribus, el liderazgo no puede basarse en la tiranía. No tiene sentido. El más fuerte no tiene porque ser el más hábil o el más inteligente, y dirigir, por ejemplo, una partida de caza requiere cierta habilidad e inteligencia, pero requiere además que el resto del clan lo acepte así, sobretodo el más fuerte.

    Estamos acostumbrados a mirar el pasado desde nuestra propia perspectiva. Pero en términos evolutivos, la historia comparada con la prehistoria no es absolutamente nada. Un pequeño puntito en la línea del tiempo. Que ahora seamos gregarios no quiere decir que esa haya sido nuestra naturaleza. No, no lo es.

  14. agosto 25, 2009 5:52 am

    Cuando hablaba sobre las relaciones de poder, estaba pensando en las relaciones laborales.
    ¿De verdad crees que los puestos más importantes en las empresas los han ocupado las personas más capaces? Yo creo que ha predominado el enchufismo y el amiguismo, en el que los directivos eran quienes tenían el poder de hacer y deshacer para obtener el mayor beneficio personal posible mientras los demás (fueran estos más cualificados o no) pringaban porque no tenían más remedio. Como bien decía Alfredo de Hoces, el verbo “trabajar” en España ha venido conjugándose así: “yo curro, tú curras, él curra, nosotros curramos, vosotros facturáis, ellos se forran”. El Señor Botín seguro que no está sufriendo las consecuencias de la crisis, cuando además se da la paradoja de que tiene gran parte de la culpa de lo que está pasando. Poder igual a dinero. Al pueblo se le aplica la ley, a los poderosos se la interpreta. A eso me refería.

  15. Lena permalink
    agosto 26, 2009 1:30 am

    Acabo de regresar de un viaje por China y ahí te diré que ahí existen varios tipos de ciudadanos. Están los ciudadanos de capital, de ciudad y los ciudadanos rurales. Cada cual tiene su carnet, de modo que un ciudadano rural necesita permiso estatal para vivir o trabajar en una ciudad, al igual que un ciudadano de ciudad para vivir en una capital. A los de capital ni se les ocurre perder su status. Eso implica que un campesino lo tiene muy díficil para ser ingeniero, abogado o cualquier otra actividad que no esté directamente relacionada con el campo.

    Si algo bueno tiene nuestro sistema es que cualquiera puede llegar a presidente. Para muestra un botón. O varios. Pero tienes razón, es la cara y cruz de la misma moneda. Todo tiene un precio y aguartar a toda esa cohorte de incompetentes va en el precio.

  16. agosto 26, 2009 6:47 pm

    El proceso para hacer más justa una sociedad creo que no acaba nunca. Porque por muy democrática que sea, y por mucho que ciertas instituciones velen por los derechos de los ciudadanos, siempre se tiende a que unos grupos predominen sobre otros. Pese a que se ha recorrido mucho camino en ese sentido, me da la sensación de que como en casi todo hay ciclos: después de las revoluciones que las masas obreras han protagonizado en los últimos tiempos, siempre hay un contramovimiento del capital para recuperar posiciones. En mi opinión es lo que está pasando ahora: después de una época en la que las clases medias han venido viviendo muy bien, el capital ha ido ganando terreno y recortando derechos. Veremos a ver lo que pasa ahora, si los trabajadores se dejan avasallar o si le plantan cara a los poderosos.

  17. Lena permalink
    septiembre 2, 2009 10:28 am

    Cambiosocialya, en tu post del día 24, había confundido el significado de la palabra gregario, sin duda tienes razón. No he leído a Ortega y Gasset (tendré que hacerlo) así que no puedo opinar sobre sus palabras. Es cierto, que la democracia se asienta sobre los pilares que inspiraron la Revolución Francesa de igualdad, fraternidad y solidaridad. Sin embargo, la democracia no pretende tratar al desigual como igual, lo contrario, admite las diferencias y trata, en justicia, de dar las mismas oportunidades a todos. No importa si eres el hijo de Pitita Ridruejo o de un humilde campesino en un pueblo perdido de la geografía española. Ambos tienen la posibilidad de llegar hasta dónde puedan o quieran. El líder sigue estando ahí, sí, pero lo elegimos entre todos. Un buen líder llevará a su tribu, clan, nación o lo que sea a buen puerto, un mal líder lo hundirá en la absoluta de las miserias y cuando no hay liderazgo, se navega a merced de la marea. El problema de esta democracia no está tanto en la concepción de igualdad como en la falta de liderazgo. Ahora bien, el hecho de elegir a un líder es un privilegio y un acto de responsabilidad también, sobre todo eso, responsabilidad, y en este sentido todavía nos queda mucho camino que recorrer.

  18. Lena permalink
    septiembre 2, 2009 10:28 am

    Respecta a tu última intervención, sinceramente, no sé por dónde pillarla. Claro que siempre predominarán unos grupos sobre otros, porque la igualdad absoluta tal y como creo que la entiendes, no existe. Un ejemplo: si yo cojo a dos individuos y les doy cierta cantidad de dinero, al cabo de los años el uno puede haberse hecho rico y el otro ir mendigando. He tratado en igualdad a los dos, pero lo que cada cual haga con ello, es sólo asunto suyo. Lo que no sería justo es que entonces, yo le obligara al rico a repartir con el pobre a partes iguales para que volvieran a ser iguales, como tampoco sería justo el hecho de permitir que la mala gestión del segundo le costara morir de hambre. Cuestión de solidaridad.

    En cuanto a que el capital nos ha robado derechos….no sé dónde quieres ir a parar. Si te refieres a los usos y abusos que ha habido por parte del capital sobre los trabajadores. Pues tienes razón. Pero en este pozo nos hemos metido solitos, solitos por ambición y egoísmo, y sobre todo, por insolidaridad. No hemos sido solidarios con nuestros jóvenes a los que hemos recortado sus derechos a una vivienda digna, ni hemos sido solidarios con ellos al enseñarles que el dinero fácil es más importante que la educación, ni hemos sido solidarios con el tercer mundo al tenerlos trabajando en condiciones que rozan la esclavitud. Pero eso no es democracia, es capitalismo. Así pues, lo que yo pienso es que el capitalismo es enemigo de la democracia porque no es solidario.

    Pero en algo te doy la razón. Tras una reforma, siempre hay una contrarreforma. Quizás de esta situación aprendamos algo, quizás no. Yo también deseo un cambio social, pero no un cambio social que nos permita seguir manteniendo nuestros privilegios y nuestro nivel de vida, sino un cambio social hacia una mayor educación y sentido común.

    Me viene a la cabeza la película “el sentido de la vida” de Monty Python. Le hemos perdido el sentido a la vida.

  19. septiembre 2, 2009 4:31 pm

    Pues lo has resumido muy bien. Es cierto que si el rico se hace rico justamente, no hay nada que objetar, ahora bien, si cuando el rico llega a rico, se dedica a explotar a los pobres, y a intentar por todos los medios que los que intentan ser ricos como él no lo consigan, poniéndoles todas las trabas a su alcance, creo que no es una situación justa, precisamente.

    De todo hay en la viña del Señor.

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