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El mito del opositor, el mito del funcionario

junio 3, 2009

funcionario_revisa

Malos tiempos para la lírica, decía la canción de Golpes Bajos. Malos tiempos para el empleo, pero…¿para qué empleo? El ciudadano de a pié siempre ha distinguido el empleo privado del público. Una cosa es trabajar, otra cosa es ser funcionario. Pero…¿habla con conocimiento de causa el ciudadano medio de la función pública? ¿Alguna vez ese ciudadano genérico se ha enfrentado cara a cara con lo que es preparar una oposición en España, y concretamente, en una comunidad autónoma en la que gobierne el PSOE? (digamos que hablo de Andalucía, como diría Sabina). A mi me gustaría hacer caer muchos tópicos y mitos que corren cual leyenda urbana sobre las oposiciones. Sin querer parecerme a César Vidal y sus enumeraciones (Dios me libre), para una mayor claridad, haré una exposición por puntos:

  • Las oposiciones se sacan estudiando, el que la sigue la consigue. Esto es como todo…cada cual contará la feria según le vaya. Lo que os puedo asegurar, es que ni todos los que se parten los cuernos estudiando sacan una oposición, ni todos los que la sacan, lo consiguen estudiando. Mucha gente habla de que las oposiciones están amañadas. Y lo están. Pero es algo mucho más sutil que eso. Con los procesos selectivos, y los exámenes, se beneficia a unos grupos, y se perjudica a otros. Pensemos en un sistema, como ha venido siendo habitual en la Junta, de alrededor de un 30% de concurso (donde se valora el tiempo trabajado para la Administración como interino) y 70% de oposición (es decir, de la nota que se saca en el examen). El truco consiste en poner un examen muy fácil de aprobar, pero imposible para sacar una buena nota. Resultado: los ilusos opositores que nunca han trabajado en la Administración contratados a dedo, aprueban, pero los puntos de concurso que les sacan los interinos, hacen que aprobar o sacar una nota altísima no les sirva de nada. Se quedan sin plaza, plaza que acaban llevándose los interinos en masa. A esto hay que añadirle el hecho de que los temarios se cambian cada cierto tiempo (para joder, más que nada) y que con las leyes pasa lo mismo. Así que de vez en cuando, dependiendo de las actualizaciones, el opositor tiene que empezar de cero, después de haber estado estudiando un temario durante años. Es otra jugada más para que entren los que quieren los de dentro.
  • El opositor ha de llevar una vida monacal para triunfar en las oposiciones. Esto, como siempre, es una verdad a medias. El trabajo psicológico es imprescindible, y hay gente que no es capaz de tirarse 11 horas delante de un libro estudiando. El estudiar mucho, es un arma de doble filo. A la vez te aleja y te acerca de tu objetivo. Te acerca porque cada vez tu conocimiento del temario es mejor, pero te aleja porque nadie (salvo mentes excepcionales) es capaz de mantener indefinidamente esa situación, es decir, te deja cada vez más cerca de abandonar.
  • Hay que meter cabeza aprobando lo que sea, aunque sea entrando por el grupo D (aka C2). Esta afirmación lleva implícita la creencia de que aprobar unas oposiciones de grado más bajo, es más fácil que aprobar unas de grupo A. Y sí y no. Hay que tener en cuenta que la proporción presentados/plazas es brutal en las oposiciones que no exigen muchos estudios a los aspirantes, con lo cual, al final, en una oposición “de las bajas”, hay que sacar un examen casi perfecto para hacerse con la plaza.

El problema es que al opositor, nadie de “la industria de la oposición” (academias, preparadores…) le cuenta nunca la verdad, porque son parte interesada. Y la verdad a veces es dura y desmoralizante para el opositor. Los examenes son filtrados a ciertos “afortunados” días antes de celebrarse, hay conjuntos de interinos que saben “por dónde van los tiros” gracias a frases de conocidos de dentro tales como “mírate la Ley X, que es muy importante” (y luego, casualidades de la vida, el examen plagado de preguntas de esa Ley), y un largo etcétera de casos particulares, en los que no vamos a entrar.

Concluyendo, la línea por la que se mueve un opositor es bien estrecha. El éxito está en una combinación de machacarse a estudiar, perseverancia, y suerte. O eso, o el enchufe, claro. ¡Ejpania is diferent!

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3 comentarios leave one →
  1. junio 21, 2009 1:53 pm

    Bueno que fuerte, que gracia..

    Estaba buscando la foto de SNB tipica para ilustrar un post y una entrada de mi blog, y me encuentro esta blog y esta entrada, muy muy parecidas a las mias
    Y por su puesto los dos de Burbuja.info jejeje.
    Te linkeo este articulo en mi blog.

    Por cierto.¿ de que “Junta” hablas, de las de Extrmaduara, CLM o Andalucia?

    Por que es lo que cuentas es calcado de lo que pasa en Extremadura.

    Un saludo!

  2. julio 30, 2009 1:29 pm

    Esto…perdona…que no había visto tu comentario en mi blog…con esto de las vacaciones y demás…
    Te respondo por duplicado aquí y allí:

    Efectivamente, me refería a la Junta de Andalucía. Allí la cosa se reduce a lo típico: el sistema está diseñado para que entren los que mueven el cotarro, aunque claro, a veces se cuela alguien de fuera, si hace algún examen perfecto y ese año el nivel de los interinos no es muy alto (aún teniendo filtraciones, hay pardillos que la pringan, incluso…pero vamos…con volver a intentarlo…). Podríamos entrar en más detalles, pero la cosa se reduce a eso.

    Un saludo.

Trackbacks

  1. Anónimo

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