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Conciliacion de la vida familiar y laboral

marzo 13, 2009

Parece que los políticos nunca se cansan de pregonar medidas para la llamada “conciliación de la vida familiar y laboral”, o en otras palabras, la abolición de la explotación de los trabajadores por parte de los empresarios. Medidas para alcanzar tal fin, consideramos que son absolutamente imprescindibles para educar a los hijos (habidos tanto dentro como fuera del matrimonio, como dice la Constitución). Las feministas, para justificar su incorporación masiva al mercado de trabajo hace unas décadas (entendieron por lo visto que había que justificarlo) esgrimieron argumentos del tipo de “en la educación de los hijos, más vale calidad que cantidad”, refieriéndose con ello a que no hacía falta pasar mucho tiempo con sus hijos para conseguir educarlos de una manera correcta. No niego que en algunos casos este razonamiento puede ser correcto, pero mucho me temo que cuando una madre pasa de media unos 20 y tantos minutos comunicándose con su hijo (estadística que aparecía en el famoso libro “La inteligencia emocional” de Goleman) la cantidad impide llegar a la calidad. Los políticos no paran de publicitar en los medios medidas de todo tipo para la citada “conciliación”, sin embargo, a la hora de la verdad, estas medidas se quedan en nada. 

¿No sería necesaria una profunda reforma de muchos aspecto de la sociedad para conseguir la pretentida conciliación? ¿No habría que reformar desde el sistema productivo de muchas empresas, hasta numerosas leyes laborales? ¿No implicarían las medidas el apoyo de una sociedad entera?

Me gustaría que aportárais vuestras ideas para tan vital tema.

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13 comentarios leave one →
  1. Josefi permalink
    marzo 19, 2009 9:39 pm

    Pues sí, sería necesario un cambio a fondo del sistema productivo. En los particular del sistema productivo de espermatozoides y en lo social del sistema productivo empresarial.

    De momento coniciliación es sinónimo de: “bonita, trabaja si quieres, pero de lo de casa no te olvides”.

    Así que: paso número uno, los progenitores varones se co-responsabilizan, con eso ya hemos cambiado el hogar. Paso número dos, el sistema productivo empresarial responde al cambio del hogar, dándose por enterado de que “los hijos también existen”.

    Allí donde haya pobres, las mujeres mucho y los niños más, son siempre los más podres.

  2. cambiosocialya permalink*
    marzo 20, 2009 3:58 am

    Pues no, de momento conciliación ni siquiera es sinónimo de eso.
    En el fondo daría igual quien trabajara en casa, si el hombre o la mujer, pero el problema es que actualmente en muchos hogares no se ocupan de los niños ni los unos ni las otras. Simplemente. Se ocupa la televisión e Internet, y eso con suerte. El principal problema, a mi entender, son los horarios laborales. Si tanto el hombre como la mujer llegan a casa a las 10 de la noche…¿quién acaba educando a los niños?

  3. Josefi permalink
    marzo 20, 2009 7:36 am

    Aunque no hayas hecho tu planteamiento, del último comentario deduzco que piensas que es necesario que alguien “trabaje en casa”, en ese caso el dilema es otro, y se trata de establecer un contrato laboral para el que o la que “trabaje en casa”.

    Por otro lado educar a los niños es cosa de ambos progenitores, trabajen donde trabajen. Y dentro de educar entra llevar a la escuela, lavarles la ropa y comprar comida. Además por supuesto de la parte glamurosa de ayudarles a convertirse en personas “buenas” y felices.

  4. cambiosocialya permalink*
    marzo 20, 2009 8:20 am

    Josefi, totalmente de acuerdo.
    No obstante, no sé a qué te refieres con lo de “contrato laboral”.
    Si no te importa, intenta explicarlo mejor.

    Gracias por la aportación.

  5. Josefi permalink
    marzo 20, 2009 9:43 am

    Los hay para casi todos los supuestos:
    http://www.inem.es/inem/ciudadano/empleo/contratos/tipologia.html#5.
    Adeu!

  6. cambiosocialya permalink*
    marzo 20, 2009 11:57 am

    Ah vale…que te referías a contrato laboral en “sentido técnico”.
    El problema técnico que plantea lo que dices, es que legalmente te tendría que contratar alguien, y en la legislación de la Seguridad Social, creo recordar que los contratos que se celebran entre familiares para servicios de tipo doméstico quedan excluidos del ámbito de la Ley (que alguien me corrija si me equivoco, estoy hablando de memoria). Con lo cual el problema de pasar el trabajo que se realiza en el hogar a un régimen de trabajo por cuenta ajena, es más que nada de tipo legal. Pero tal vez no se ha hecho porque no tenga mucho sentido, de hecho siempre he pensado que que el trabajo de las amas o amos de casa no se retribuya, parte de la idea de que este trabajo se ve desde el punto de vista del ahorro, puesto que si alguien trabaja en casa para su propia casa, se ahorra el importe de contratar a alguien de fuera. Desde el punto de vista contable o de la imputación del gasto, no tiene mucho sentido que uno se retribuya a sí mismo por hacer un trabajo para si mismo, sería como si cuando un hombre o una mujer arreglan un enchufe en su casa, se le tiviera que retribuir el servicio a precio de mercado, o cuando se lavan los platos, o cuando se hace cualquier tarea del hogar.

    A mi siempre me gusta recalcar, que no todas las relaciones humanas son de tipo económico, no hay que “economizar” toda la vida de las personas, porque la economía y el dinero solo son un aspecto de la misma.

    Adeu!

  7. Josefi permalink
    marzo 20, 2009 1:51 pm

    En efecto no hay que economizar toda la vida de las personas. Pero de alguna manera habrá que dar naturaleza económica a aquellas partes de la vida que la tienen.
    De hecho existen las pensiones en caso de divorcio cuando uno de los cónyugues “trabaja en casa”.
    Simplemente hay que dar un paso más y reconocer el carácter productivo del oficio “ama de casa” y equipararlo a otros empleos.
    A lo mejor descubrimos que a nadie le interesa pagar por ello o que a nadie le interesa ejercerlo como profesión.

    O todo lo contrario. Fins demà!

  8. Antonio permalink
    marzo 20, 2009 2:34 pm

    ¿Pero por qué tanto empeño en que se retribuya el trabajo doméstico?
    ¿Qué ganamos con eso?

  9. Javier permalink
    marzo 20, 2009 2:39 pm

    Tal vez el problema es que…como se demuestra que se trabaja en casa?
    Qué controles debería haber para considerar ese trabajo por cuenta ajena?
    Porque qué pasa si digo que yo trabajo 8 horas en casa de las normales, y 2 horas extra?. Quién me las paga?.
    Si admitimos que el trabajo doméstico es por cuenta ajena, acto seguido habría que admitir que la Inspección de Trabajo se nos meta en la cocina de casa…

    Es una estupidez se mire por donde se mire. Quién sería el “empresario” en esa relación laboral? El marido? La mujer? Y en el caso de los “matrimonios” homsexuales?

    Demasiadas inconsistencias en su razonamiento, Josefi.

  10. cambiosocialya permalink*
    marzo 22, 2009 12:47 pm

    Pero si es que lo que pasa es que el trabajo del ama/amo de casa es un autoconsumo, lo mires por donde lo mires…Es como si cuando yo reinstalo el Windows de mi ordenador tuviera que pagarme alguien como si me lo hubiera arreglado un informatico…vamos…es que no tiene ni pies ni cabeza!.

  11. Josefi permalink
    marzo 24, 2009 11:18 am

    Antonio, Cambio, Javier, veo qe váis entendiendo…. no hay que retribuir el trabajo doméstico, es autoconsumo, es decir que cada uno se responsabilice de su parte sin escurrir el bulto.
    No hay que retribuir el trabajo doméstico hay que ganarse el sueldo de otra manera.

    Me sorprendes “cambiosocial”, no es autoconsumo cuando uno trabaja en casa, porque el que está en casa está haciendo no sólo su parte sino también la parte del que no está en casa. Y típicamente incluso cuando el de fuera sí que está en casa.

    El contrato que actualmente lo regula es el matrimonio, contrato hartamente ambicioso y vago. Ámbito perfecto para los abusos y para la proliferación de listill@s en mayor o menor medida.

    El cambio social pasa por el cambio personal, el de la familia, el del barrio, el de la ciudad, etc.. ¿o es que la sociedad está compuesta por entes etéreos?

    Y si sois de la opción de que la sociedad no está formada por individuos, sino por maclas, no hay problema de conciliación, un cristal en casa y otro en la calle.

  12. cambiosocialya permalink*
    marzo 24, 2009 1:03 pm

    Españoles, es para mi una gran satisfacción comunicarles que por primera vez en este blog, estamos llegando a un acuerdo (voz del Rey off) XDDD…no pude evitarlo.

    Pues sí, efectivamente Josefi, lo que dices sería lo ideal, aunque no queda exento de varios problemas menores, a mi entender. Me sorprende que digas que el contrato que regula esta relación económico-jurídico-sentimental es el matrimonio, la verdad, no había pensado en eso, pero me convence la idea.

    Ahora bien, si se regula mediante el matrimonio, volvemos al problema original, es decir, habrá que reformar la institución matrimonial para que recoja derechos y obligaciones de ambos cónyuges, pero esta vez en el sentido “duro” de obligaciones. Esto vuelve a plantear problemas…pero…la solución?

    La solución la que apuntas, sin duda…cambio personal, cambio familiar, cambio de mentalidad…es decir…CAMBIO SOCIAL, en el más profundo sentido de la palabra.

    Pero…cómo lo hacemos todo eso?

    Para eso hemos creado este blog, para buscar las respuestas, que fáciles no son desde luego.

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  1. Anónimo

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