Nuestro filósofo preferido, efectivamente contraataca, una vez más en forma de web. Esta vez, se trata de un sitio (que podéis encontrar aquí) de difícil clasificación. Parece que el propósito es aglutinar a ciertos autores para repensar o aprender a pensar sobre ciertos conceptos o disciplinas enteras, como el derecho, la filosofía o las competencias educativas. No obstante, la estructura de la web es bastante confusa, mal empezamos. Ni siquiera alguien interesado como yo en estos temas, logra sentirse a gusto moviéndose por el sitio, principalmente porque se tiene la sensación de que es un batiburrillo de temas, autores, comentarios, artículos y vídeos que intentan encontrar un sitio sin saber muy bien en base a qué criterios se ordenan o clasifican. Pero en el caso del blog de José Antonio Marina que encontramos en esta web (y ya van tres, que yo recuerde) el problema es el de siempre. Para empezar, la última entrada es de junio (al menos junio de este año, eso sí). Y para seguir, como suele ser habitual en Marina, es el blog de Marina, pero sin Marina. Parece que en el concepto de blog, foro o web de este señor no entra la palabra “diálogo” sino que todo es más bien un “monólogo”. Para eso, que escriba un libro, ¿no?. Es absurdo que una y otra vez, Marina incurra en el mismo error que inició con su foro: tirar la piedra, y esconder la mano. Es decir, apuntarse el tanto de que tiene proyectos en la red, pero luego, abandonarlos a la primera de cambio. Como prueba, podemos ver que en su último blog, aquí citado, jamás responde a ninguno de los comentarios en las correspondientes entradas. Como solía pasar en su foro, solo de vez en cuando un administrador sale al quite cuando lo considera necesario.
Soy consciente de que el Señor Marina tiene que andar muy ocupado defendiendo la infumable asignatura de “educación para la ciudadanía” más que el propio PSOE, pero podía reservar unos minutos para atender sus proyectos de Internet. Tal vez así la gente verdaderamente interesada en los temas de educación y filosofía encontrarían cierto apoyo o podrían iniciar algún debate interesante de la mano de alguien que se supone una autoridad en esos temas. Desafortunadamente, no son materias que gocen de demasiado interés popular. Pero si los más interesados a priori en su difusión no colaboran ni lo más mínimo en este menester, dados vamos.
¿Se dignará algún día el Señor Marina a bajar a la arena a discutir los temas con esa “tribu” que según él mismo debe educar entera a los niños y jóvenes para inculcarle unos valores que no nos metan en otra crisis como la que estamos sufriendo, o se quedará todo en mera palabrería vacía e inaplicable? Solo él debe saberlo.
Gracias a un comentarista del blog, doy rápidamente con algo que buscaba desde hace tiempo: una mini-recopilación de las predicciones de Santiago Niño Becerra publicadas en lacartadelabolsa.com. El que las quiera comprobar por sí mismo (cosa recomendable, si tiene interés) puede encontrarlas en este link, en este otro ,en este, y por último, en este pdf. Otras dos tablas más recopilatorias fueron ya publicadas aquí mismo en este post de más abajo. A modo de resumen, y sin abundar en lo que ya dije en el post anterior, podemos ver en el siguiente cuadro de las predicciones para 2009 el descomunal baile de cifras que se produce de la primera a la última:
Creo que las cifras hablan por sí mismas. No solo fallan en los datos concretos estrepitosamente, si no que también lo hacen en algo que Santiago Niño se jacta de acertar siempre, en las “tendencias”. De modo que en abril del 2008 predecía que el PIB aún sería creciente, para corregir brutalmente en marzo de 2009 asignándole una bajada del 5,1%. Pero el error más de bulto podría considerarse la predicción en la evolución de los precios, en la que vemos como en abril de 2008 anticipa una nada despreciable inflación interanual del 3%, para salirse por la tangente en marzo de 2009 para “predecir” una deflación de 2,6%. Curioso también, que haya dejado de ofrecer pronósticos para la evolución del precio de las viviendas y el del petróleo, suponemos que por sus sonados errores sobre todo en este último.
Como vemos, Santiago Niño ha jugado al despiste, contando con que nadie o casi nadie revisaría sus predicciones iniciales, de hace apenas un año para comprobar que ni se acercan a los datos reales. No queda más que ver al profesor como un astrólogo charlatán que se ha metido a economista, con el único objetivo de atraer visitas a lacartadelabolsa.com, en la que los incautos confiarán en sus predicciones para invertir en los mercados, y de paso vender algunos libros aprovechando el tirón mediático que le proporcionan sus declaraciones en televisión y radio.
Yo no digo que España no esté pasando o vaya a pasar una mala situación económica. Solo digo que Santiago Niño no acierta ni una sola de sus predicciones.





