Anatomía de la corrupción

2009 Noviembre 3
de cambiosocialya

corrupcion

Raro es el día en el que los medios de comunicación no refieren a alguna noticia relacionada con la corrupción política. Durante los últimos años, en plena burbuja inmobiliaria, mucho me temo que los Hay-untamientos han sido testigos del continuo ir y venir de maletines, que pasaban de mano de los constructores y promotores a los concejales de urbanismo, los más cotizados dado el potencial de generar dinero que se ponía en sus manos. Los políticos, conscientes de que muchos negocios necesitaban de su aprobación o apoyo, se dejaban querer por multitud de empresarios, que con pocos escrúpulos y cierta cantidad de maldito parné, depositaban discretamente fajos de billetes en el interior incluso, de las carteras de los ministros y cargos del Estado de ellos dependientes. Tal vez no sea casualidad que en esta época de crisis, los untamientos sean más intensos si cabe. Puede que porque cuando el dinero no es tan fácil de conseguir como de costumbre, se recurre a métodos menos ortodoxos, pero igualmente lucrativos. O también puede que cuando la economía no marcha bien, los políticos ven peligrar sus puestos y afloran las tensiones, y con ellas, se incrementan las investigaciones para pillar con las manos en la masa al adversario. Sin embargo, como por ser sinvergüenzas no dejan de ser listos, y puesto que la Constitución deja en la práctica en manos de los políticos los tres poderes fundamentales y alguno más, los parlamentarios corren prestos a votar leyes que castigan con penas ridículas los delitos de corrupción. Y si no, se unta previo pago de su importe al juez instructor de la causa, que para eso cobra un sueldo mísero en comparación con los emolumentos (legales e ilegales) que reciben los diputados por pulsar el botoncito de sus escaños. Así se cierra el círculo, el ciclo de la corrupción, que no consiste más que en coger todo el dinero que se pueda y salir corriendo lo más rápido posible, pasando en el peor de los casos una pequeña temporada en prisión con todos los gastos pagados por los de siempre, los contribuyentes. Y luego a vivir de lo robado, que espera en la cuenta depositada en el paraíso fiscal de moda.

No me extraña que todos los españoles aspiren a ser funcionarios. ¿Para qué intentar descifrar las oscuras reglas del mercado durante años en la facultad, y luego creando una empresa? ¿Para qué estudiar sesudas reflexiones económicas de autores de todos los tiempos que luego no son capaces ni de predecir el batacazo mundial en el que nos encontramos? Si todo es cuestión de tener un cargo, y muy pocos escrúpulos. Vamos, como decía Juan José Millás… si la Economía es cosa de dos tardes.

No lo he podido evitar

2009 Octubre 31

Zapatero GóticoNo, no me he podido aguantar. Después de que en esta entrada varios comentaristas hicieran hincapié en la libertad de la que deben hacer uso las hijas de Zapatero a la hora de elegir su vestuario, sea en comparecencias oficiales u oficiosas, no he podido resistir la tentación de publicar aquí la imagen que debería haber escogido el Zapaterísimo para estar a la altura estética de sus retoños. La única de la familia que no necesita retoque alguno es la Señora Espinosa, que ya de por sí hace juego con el cuadro completo. Don José Luis no debería haber reprimido sus deseos de congraciarse con sus hijas, y debería haber posado de esta guisa para la consabida foto. Al fin y al cabo…¿quienes somos nosotros para aconsejar a todo un Jefe de Estado sobre como debe vestirse?

Sociedad soñada

2009 Octubre 26
de cambiosocialya

Desde que leí esta entrada del blog de Raus, y el comentario anónimo que cito a continuación, he estado pensando en cual sería mi respuesta a la pregunta que se plantea en él. El comentarista mantiene la opinión de que nuestra sociedad es mejor que las anteriores en la historia:

No creo que esto del hedonismo, etc. sea un problema de las sociedades actuales; las sociedades actuales, desde mi punto de vista, son mejores que las anteriores; señor Raus, si no lo cree así, demuéstreme lo contrario, dígame, ¿cuándo funcionó nuestra sociedad mejor? Sabios hubo siempre, lo que no sé es si – en comparación – hoy habrá más. También hubo siempre pseudos. Analizar y describir son tareas muy necesarias, pero hagámoslo con prudencia,no obviando la historia.

Tal vez usted sólo hable de y para un sector social determinado, porque no creo que piense que toda o casi toda la población española es como usted la describe.

No obstante, me gustaría saber que le gustaría que ocurriera, como le gustaría que funcionara todo, cuál es su ideal, su utopía. Hacia dónde deberíamos ir para ser todos más felices.

Señor Raus, le leo con frecuencia y siempre me quedo con ganas de preguntarle: Pero, ¿hacia dónde debemos ir?, ¿quiénes tienen que comenzar este camino? y ¿cómo? Porque no se trata de criticar teorías y actitudes, hay que construir a partir de lo que tenemos.

Sin quitarle cierta razón a todos sus argumentos, tal vez los que defendemos un cambio social, no estamos a la vez suponiendo que nuestra sociedad es mejor o peor en comparación a las anteriores, si no que tal vez solo intentamos que sea como debería. Soñamos con la sociedad que nos gustaría tener, al margen de si esta “avanza” o “retrocede” respecto de las que vinieron antes. Por eso voy a hacer el ejercicio de enunciar, a grandes rasgos, cómo me gustaría que fuera esa sociedad deseada que superaría a la que España tiene en la actualidad.

Me gustaría una sociedad menos hipócrita, en la que lo que se dice que es una prioridad lo sea en la realidad, y en la que verdaderamente prevalezca el interés general y no el de una elite económica y política que hace y deshace a su antojo permaneciendo intocable, una sociedad con unos valores sólidos y sustentados en argumentos razonables, fuera del relativismo vacío imperante en la actualidad, una sociedad que se fundamente en la luz que la ciencia arroja sobre  la realidad, pero sin olvidar que la naturaleza humana a veces no responde a la razón pura y dura. Una sociedad en la que las relaciones entre sus miembros se basan en el respeto, pero recordando a la vez que el respeto no es algo que se tiene por que sí, si no que se gana dando ejemplo con los actos. Un mundo más igualitario y solidario. Una sociedad en la que no debemos tolerar ciertas cosas, sin por ello ser unos “intolerantes”. Una sociedad cuyos valores le empujen a mejorar en conjunto,  unos valores sociales sanos para ella misma, y no perjudiciales para la comunidad.

El anónimo del blog de Raus pregunta quien debe iniciar ese cambio, y cómo debe comenzarlo. Es sin duda una respuesta compleja de contestar, pero mucho me temo que si la clase política y las elites financieras y culturales no comienzan dando ejemplo, va a ser muy difícil que el resto de la sociedad nade a contracorriente para contrarrestar esa marea social que generan. Como decía Marina, para educar a un niño hace falta la tribu entera, y aunque los padres tienen una obligación inexcusable respecto a sus hijos para educarlos en unos valores socialmente aceptables, el poder de los aludidos grupos, amplificado mediante los medios de comunicación es a veces difícilmente anulable.

Una vez conseguido, aunque sea mínimamente este propósito, la responsabilidad sería de la sociedad entera. De cada uno de nosotros, que en ese momento, no tendría excusa alguna para tirar balones fuera exigiendo que la solución venga del Gobierno, del Estado, o de cualquier otra institución más allá de la propia familia de cada uno. Los padres y educadores podrían (y deberían, evidentemente) asumir la gran responsabilidad que tienen, y no incurrir en una dejación de funciones como la que en más casos de los que sería deseable, puede contemplarse en la sociedad actual.

El esfuerzo de todos sería necesario para alcanzar ese fin. Tenemos que estar dispuestos a hacerlo, no hay otra alternativa.

La homosexualidad desde la razón: dos perspectivas

2009 Octubre 19
de cambiosocialya

Llevaba mucho tiempo queriendo abordar esta entrada de la mejor manera posible. Me atraía la posibilidad de tratar el tema de la homosexualidad desde dos perspectivas totalmente distintas, pero ambas desde razonamientos rigurosos, que por supuesto llegan a conclusiones totalmente opuestas. Es por tanto este post, no solo una discusión sobre la homosexualidad, sino también una reflexión sobre la razón, y la manera en la que opera. Si razonando, insisto, se llega tanto a una respuesta como a la contraria, tal vez cabría concluir que la evolución hizo bien al dotar al ser humano de emociones, que tal vez a la postre, son las que nos hacen decidirnos por una alternativa o por otra. Es por eso que, como bien mantienen los autores del excelente Animal Spirits ni la Economía ni una gran cantidad de comportamientos humanos, se ajustan a las reglas de la “razón”.

En el caso de la homosexualidad, dos entradas en sendos blogs, son las que más me han hecho reflexionar sobre el tema últimamente. Una de ellas, la que ofrece José Luis Ferreira en su blog “Todo lo que sea verdad”. Como es habitual, José Luis parte de un razonamiento impecable y bien estructurado, para llegar a la conclusión de que la homosexualidad no debe ser asumida ni como alteración, ni como perversión, ni como enfermedad alguna, sino como una condición que simplemente “es”, y que como tal ha de asumirse, sin dotarla de ninguna otra connotación o intencionalidad, por parte de la naturaleza o la evolución:

Tal vez haya una componente genética en la homosexualidad, tal vez haya una componente ambiental en el desarrollo del feto o tal vez una social en la escuela o la familia (dada la invarianza del hecho homosexual, más parece que sea alguna de las primeras causas y me inclino por la segunda). Antes de escandalizarnos, pensemos que la causa de la heterosexualidad será de la misma naturaleza que la de la homosexualidad. Sólo quien pide una finalidad a la naturaleza, y le pide que sean los que él piensa que son, podrá hablar de no seguir sus fines. Desde el punto de vista de los derechos, es elección de la persona seguir una conducta u otra, y eso es lo que se debe respetar y proteger. Pero lo cierto es que yo no he elegido ser heterosexual, como otros no eligen ser homosexuales.

Varios razonamientos análogos, aunque llegando a conclusiones opuestas, pueden encontrarse en el blog de Irichc, Mariconadas las justas. Entre los mejor argumentados, yo destacaría las entradas dedicadas al derecho de adopción por parte de los homsexuales (entrada del 2 de agosto, titulada “Adopción gay”) y el debate transcrito en la entrada del 8 de octubre, “Breve debate en FB”. En la primera, podemos leer:

La adopción ha de imitar en la medida de lo posible la filiación natural. No es concebible, por ejemplo, que el hijo sea mayor que el padre, o que haya dos padres y ninguna madre. Es burlarse de la institución y vulnerar los derechos del niño.

Resulta, además, abusivamente absurdo, como si el hidrófobo reclamase el derecho al baño. El problema no está en el agua, sino en la rabia. Así, los niños no necesitaban esta reforma para ser adoptados; la necesitaban los gays para ser aceptados. Es contradictorio que la misma ideología que reclama su emancipación frente a la naturaleza quiera ahora secuestrarla mediante imposturas jurídicas.

Redefinir un derecho es negarlo. Hay una inmensa diferencia entre aumentar el número de beneficiarios de una prerrogativa (dándoles carta de ciudadanía, etc.) y “ampliarla” para que dé cabida a quien libremente incumple los presupuestos de hecho que hasta entonces se contemplaban como requisitos.

Y en la segunda, en uno de los diálogos:

Las parejas del mismo sexo pueden asumir el papel de padres. Sólo un hombre y una mujer pueden ser padres en un sentido biológico. En caso de que consideres que esto es un accidente de la naturaleza (en tanto que podría ser cambiado por la ciencia en un futuro), ¿por qué no piensas que es más probable que el accidente consista en ser gay?

La realidad a veces es esquiva, y no se trata de llevar razón o no llevarla, si no de la perspectiva que se adopta para llegar a las conclusiones, de modo que unos mismos argumentos llevan a un resultado y su contrario, dependiendo de dónde se sitúe la mirada del espectador. ¿De qué lado estáis vosotros?

Orgasmos democráticos de Zerolo

2009 Octubre 13
de cambiosocialya

Un sagaz comentarista (con nick SepTlles), de esta entrada usaba una vez más el sofisticado discurso de “los que follan más llevan siempre la razón”. Este infalible argumento, usado profusamente en los chats, foros y blogs de Internet, parece también haber calado hace tiempo en las filas socialistas. Buen ejemplo de ello, este famoso discurso del Señor Zerolo:

A la luz de esta línea de pensamiento, no cabe más que concluir, que todos los argumentos que ofrezca Don Zerolo no pueden ser más que irrefutables. Tanto orgasmo, sexual, democrático y lo que haga falta, debe aportar una claridad mental inalcanzable por otros medios. Es que estar bien follado es muy importante:

Bien follado

El corazón tiene razones que la razón no entiende.

La prostitución masculina necesita de discriminación positiva, según el PSOE

2009 Octubre 3
de cambiosocialya

Efectivamente, la prostitución masculina, entre otras muchas profesiones, exige medidas urgentes de discriminación positiva. O eso se deduce de este artículo-propaganda de El País. Como bien explica Enoch Albertí, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona,

La igualdad pura y dura es tratar diferente a los que no son iguales. La discriminación positiva es que, en igualdad de condiciones, se favorece a un colectivo determinado porque se considera que está en desventaja respecto a la media de la ciudadanía

Lo que no queda muy claro, vista la política del PSOE, es por qué solo ciertos colectivos (como las directoras de cine, que son protegidas “positivamente” mediante la Orden Ministerial que se cita en el artículo, o como los y las políticas, que ya lo hicieron anteriormente) son objeto de esa discriminación positiva, mientras que otros, quedan fuera de este tipo de medidas. O mejor dicho, por qué nunca los hombres son discriminados positivamente, cuando es obvio que muchas profesiones masculinas se encuentran dentro de la definición que ofrece el catedrático para considerar a un grupo digno de protección por parte de estas leyes. Así sin esforzarme demasiado, se me ocurren los mineros, los jugadores de fútbol, los técnicos en manipulación y recogida de residuos, los ingenieros técnicos agrónomos…y por supuesto, los prostitutos (sí, la palabra existe, lo he mirado en el diccionario de la RAE). No, no es justo que existan menos prostitutos que prostitutas. Máxime si tenemos en cuenta que las mismas mujeres que se benefician de las medidas de discriminación positiva, tienen a su vez el derecho de poder beneficiarse de los servicios de estos profesionales cuya actividad debe ser digna de toda la protección y el respeto necesario en los tiempos que corren.

Pero no, el PSOE, centra su atención en las cineastas, en las políticas y en las funcionarias. ¿Qué tendrán de particular estos tres colectivos de mujeres? ¿No será que al PSOE le son imprescindibles para extender la ideología feminazi? Las políticas aprueban las leyes, las juezas las interpretan, y las directoras de cine las difunden. Legislativo, ejecutivo, judicial, y por último el cuarto poder. ¿Soy un mal pensado? Tal vez, pero tratándose del PSOE, viene demostrándose que pensar mal es acertar.

Hijas del relativismo y la progresía

2009 Septiembre 30

Zapatero e hijas

Hijas de Zapatero, Obama y sus respectivas.

Todavía albergo en mi interior la esperanza de que esta foto sea falsa (algún retoque de Photoshop de esos que tanto circulan por Internet). Sin embargo, aunque me encuentro fuera de España, me llegan noticias de que los medios se han hecho eco de este “retrato de familia”, con lo que mucho me temo que sea real como la vida misma. Nada más ver este cuadro, recordé una entrada del blog “Las saetas de la luz”. Porque lo que podemos ver en la imagen de más arriba, no es más que el resultado de una educación relativista, en la que la autoridad, el sentido común y la ética y la estética son sustituidas por un “diálogo” vacío, que no hace más que conceder donde no debería, y ser tolerante cuando no hay que pasar por el aro. Ya imagino a nuestro ZP intentando llegar a una alianza, a un pacto con sus retoños para elegir el vestuario de la histórica foto. Ya veo a las niñas manteniéndose en sus trece, alegando disparatadas razones para posar de esa guisa para la posteridad. Ya veo a ZP transigiendo, porque, al fin y al cabo, la estética no es más que cuestión de opiniones, de gustos, relativa.

No sé si algún día estas niñas le echarán en cara a sus padres el no haber tenido el sentido común suficiente como para no hacerles ver la realidad, antes de que fueran sometidas a la mofa y al escarnio público por parte de los que todavía son capaces de ver que el emperador va desnudo, y que no lleva traje alguno. Desafortunadamente, ellas iban vestidas.

España necesita unos nuevos Pactos de la Moncloa

2009 Septiembre 26
de cambiosocialya

pactos de la moncloa

Creo que para quien tenga un conocimiento mínimo de la sociedad española, y los datos económicos de ésta sobre la mesa, resulta totalmente evidente que España necesita de profundos cambios estructurales para salir de la crisis. Algunas son las voces ya que abogan por llegar a algo parecido a Los pactos de la Moncloa que se realizaron durante la transición. La necesidad de un acuerdo de este tipo es absolutamente necesaria, y los principales agentes sociales tendrían que ser convocados para dialogar acerca del rumbo a tomar y las medidas a adoptar para sacar al país del atolladero en el que él mismo se ha metido. Habrá que asumir tal vez que durante un tiempo España no crecerá, que habrá que apretarse el cinturón y tomar medidas que no gustarán a muchos. Pero es imprescindible, que como en cualquier negociación, no sean solo unos los que cedan, exigiendo al resto más de lo que dan, llegando a situaciones injustas. Por tanto, si los sindicatos pactan una posible congelación salarial (aunque no tengo muy claro que debiera hacerse eso en un contexto de casi-deflación) la patronal tiene que renunciar también a ciertos márgenes en las ganancias de las empresas (tal vez incrementando la cuantía del impuesto de sociedades, para que el estado pueda emprender reinvirtiendo políticas sociales de protección). El enlace de más arriba acerca de los Pactos de la Moncloa, deja ver que la situación de la España del año 1977 anterior a la firma de los pactos era también muy complicada, pero tal vez sea motivo de esperanza para la España actual el comprobar como las medidas acabaron dando sus frutos. Sin embargo, me gustaría llamar la atención sobre algo que en mi opinión no estaba presente en la crisis de los años 70 que condujo a la firma de los pactos. Me refiero a que la situación de la sociedad española es totalmente diferente a la de aquellos años. La evidente falta de valores en la España del 2009 también es algo que debería abordarse de manera prioritaria para salir de la crisis. Por eso en mi opinión, si hoy volvieran a reeditarse los Pactos de la Moncloa, deberían añadirse a dos agentes sociales más, según mi criterio vitales para salir de la situación en la que nos encontramos: el sector educativo y los medios de comunicación. La reforma educativa es algo que hay que acometer lo antes posible, pero teniendo en mente que no dará resultados hasta pasados al menos 10 años. Sin embargo, si no se inicia ahora, el futuro a medio y largo plazo de nuestra sociedad se encontrará gravemente comprometido. Hay que asumir que una sociedad que no está bien formada y educada (en cuanto a valores) es una sociedad que no puede ser competitiva, y una sociedad que más pronto que tarde se volverá patológica, como ya lo es en muchos sentidos la española. Por eso también en ese aspecto es vital el papel de los medios de comunicación, que no pueden transmitir a las nuevas generaciones valores vacíos, ni estimular comportamientos perniciosos o perversos, desincentivando el esfuerzo y premiando la holgazanería, mostrando como modelos el mal gusto, y en definitiva distorsionando la imagen de si misma de la propia sociedad, cuando no creando una negativa, pero en muchos aspectos también falsa y artificial.

El camino que debe recorrer la sociedad española para salir de la crisis está más claro de lo que algunos quieren hacer ver. Si se mirara por el bien de la sociedad en su conjunto, y no por el de cada uno de los agentes que la forman tomados individualmente, se estaría en la senda de crear políticas justas, que repartieran los inevitables esfuerzos y privaciones que va a tener que sufrir España en los próximos años. Es ahora un trabajo de todos el asumir el papel que nos corresponde a cada uno para tratar de mejorar la situación.

¿Cambiar el sistema?

2009 Septiembre 25
de cambiosocialya

Muchas son las voces que corriendo los tiempos que corren, insatisfactorios desgraciadamente para muchos, claman por un cambio en el sistema. Por ejemplo, esta propuesta, a la par ingenua y bien intencionada, que cuenta con nuestro apoyo desde aquí. A falta de ver en que se materializa (si es que se materializa en algo), al menos me ha hecho reflexionar sobre los profundos cambios que deben ser abordados por el mundo en general, y por la sociedad española en particular, y como y por quien deberían afrontarse. Son sin duda estas respuestas dignas de una atención que desborda la que se le puede prestar desde la entrada de un blog. Pero no me gustaría dejar pasar la oportunidad de esbozar al menos unas ideas generales que siempre se me vienen a la cabeza cuando alguien trae a colación este (manido, desgraciadamente) tema.

Es muy común el enfoque, que yo denominaría llanamente como de “echar balones fuera”. Esta misma tendencia la aprecio una y otra vez al intentar explicar las causas de la crisis. La culpa es de las inmobiliarias, de los bancos, de los políticos, todos ellos tomados como instituciones “en genérico”, como si no estuvieran formadas por ese mismo “pueblo” que pone el grito en el cielo reclamando una solución para sus problemas. Olvidan los que culpan a los agentes citados, que muchos de ellos pidieron créditos para comprar viviendas, con la idea de revenderlas luego por el doble de su valor (o más si se les hubiera permitido), o que ellos mismos votaron a los políticos que ahora son según ellos la raíz del problema. No esconde esta reivindicación pues, más que un intento de eludir la responsabilidad que todos hemos tenido en la creación de una burbuja inmobiliaria, y una posterior crisis crediticia (aunque si bien es cierto que unos han tenido más culpa que otros). A lo que quiero llegar es a que ningún cambio hay que buscar o pedir a los demás si no se empieza por uno mismo. Hay que volver a valores como la honestidad, la eficiencia, la humildad, y sobre todo, como decía antes, a la responsabilidad. Porque mucho me temo que algunos de los que ahora se quejan del precio al que llegaron los pisos, tienen en propiedad más de uno o de dos, o muchos de los que vituperan contra socialistas y populares, los han votado en más de una ocasión.

Y no me vale la excusa de que no había o no hay alternativas. Porque las hay y muchas. Solo que tal vez no son tan cómodas como quejarse ahora a toro pasado.

ACTUALIZACIÓN: compruebo con extrañeza, que he sido baneado en el blog de la propuesta que citaba, supongo que por alguna diferencia de opinión anterior que ha disgustado al autor del blog (supongo que esta, en la que el citado bloguero mostraba su disconformidad y se daba por aludido, sin ningún motivo). No obstante, les deseamos mucha suerte desde aquí. Creo que la van a necesitar.

ACTUALIZACIÓN II: compruebo con alivio que parece ser que no he sido baneado del blog en cuestión. Tal vez se haya tratado de un mal entendido por mi parte, y que mi comentario que ahora aparece como tal, pasara a la bandeja de spam por contener alguna palabra “malsonante”. Reitero desde aquí mi apoyo al proyecto que inician desde allí. Aunque sigo pensando que van a necesitar mucha suerte y mucho esfuerzo para conseguir lo que se proponen. Pero por algo se empieza, y como digo allí, lo que se consiga conseguido quedará.

Trabajar en la crisis: ¿una pérdida de tiempo?

2009 Septiembre 20
de cambiosocialya

El mercado de trabajo está totalmente revuelto en España. No solo no se crea empleo, si no que además la crisis lo destruye, haciendo en muchas ocasiones de la búsqueda una dura tarea. Muchos mitos acerca de como actuar para encontrar un trabajo están cayendo. Durante los años de bonanza económica, donde los sectores estrella eran la construcción y la hostelería, muchos jóvenes pensaron que no hacía falta tener estudios universitarios o superiores para obtener un buen sueldo. Y efectivamente, en muchos casos así fue, más de un albañil o más de un camarero cobraban más que un becario recién salido de la facultad. Pero parece que las tornas han cambiado, y es ahora el trabajador de ese perfil (con poca formación y ex-trabajador de la construcción y la hostelería) el que tiene más difícil la inserción laboral en estos momentos. Otros cambios están también afectando a la oferta y demanda de empleo. Debido a la tecnificación e informatización de los puestos de trabajo, la inmensa mayoría pueden ser ocupados por una gran cantidad de personas con la mínima formación necesaria, y la experiencia en puestos anteriores es un dato casi superfluo para conseguir el ansiado trabajo. Muchas veces recuerdo la historia que a modo de chiste escuhé alguna vez. En una empresa, se estaba celebrando una fiesta de jubilación de un empleado. Todos estaban en ella, salvo alguien que permanecía frente a la pantalla de su ordenador. Otro de los compañeros se acercó a éste y le dijo: “¿no vienes a la fiesta de jubilación?, hoy se van de la empresa 30 años de experiencia”. A lo que el trabajador replicó: “no, no se van 30 años de experiencia. Se va 1 año de experiencia y 29 haciendo lo mismo”. Con esto quería dar a entender, que por un lado, la experiencia no es un factor determinante en muchos puestos, y lo que el trabajador puede aprender durante su estancia en una empresa, es a veces muy limitado, sobre todo en trabajos repetitivos y que no requieren una gran calificación para ser realizados.

Con todas estas premisas, quiero llegar a la pregunta que planteo en el título de la entrada. En un contexto en el que los salarios casi no permiten sobrevivir, los puestos que se ofertan no aportan nada en cuanto a experiencia y formación a los que los ocupan y en el que la temporalidad y la precariedad laboral se están convirtiendo en la norma…¿les merece la pena a algunos perfiles de oferentes de empleo el trabajar? Pensemos por ejemplo en un joven de mediana edad (rondando la treintena) con cierta experiencia laboral y bien formado. ¿No le merecería más la pena a alguien con estas características completar su formación, si tiene la oportunidad, que trabajar por un sueldo ridículo en un empleo que no le aporta nada a nivel profesional? Dado que la crisis es inevitable, y el que la sufre no puede hacer nada para activar la economía…¿No sería mejor aprovechar el tiempo que dure para una vez atravesada tener más posibilidades de econtrar un buen empleo?.

Dejo la pregunta en el aire, para el que la quiera contestar.